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    Los vehículos de combate blindados han evolucionado bastante desde los primeros años del siglo XX, cuando los tanques entraron en la contienda en la Primera Guerra Mundial. Sputnik cuenta cómo se maneja el tanque de batalla contemporáneo ruso. 

    Mientras que el tanque ruso pesado T-35 requería once personas para funcionar, uno de los tanques más omnipresentes de la Segunda Guerra Mundial, el T-34-85 soviético tenía una tripulación de cinco personas: el comandante, el artillero, el cargador, el conductor y el operador de radio.

    Ahora, al comienzo del tercer milenio, los carros de combate rusos solo requieren una tripulación de tres personas para operarlos, después de que los principales carros de combate T-62 y T-72 fueran adoptados por los militares en los años 60 y 70 del siglo XX. En estos modelos las comunicaciones de radio fueron delegadas al comandante, haciendo así innecesario un operador de radio, mientras que los sistemas de carga automática reemplazaron a su contraparte humana.

    El que guía

    Si uno percibiera un tanque como un organismo vivo, el comandante sería tanto los ojos como el cerebro de esa entidad. Su trabajo es vigilar el campo de batalla, designar objetivos, dar órdenes a sus subordinados y actuar según las órdenes que recibe de sus superiores.

    El que dispara

    El artillero es responsable de disparar las armas del tanque —cañón principal, ametralladora y misiles guiados— a los objetivos que elija el comandante, y de cargar el arma del tanque si el cargador automático queda inutilizado por alguna razón.

    Los artilleros de tanques requieren una visión aguda y una reacción rápida para realizar sus tareas, aunque los avanzados telémetros láser y los sistemas de puntería con los que están equipados la mayoría de los carros de combate contemporáneos hacen el trabajo del artillero mucho más fácil de lo que era hace unas décadas.

    El que conduce

    El conductor es responsable de la locomoción de su tanque y del mantenimiento de su motor, para asegurarse de que el vehículo blindado llegue a donde debe estar, preferentemente sin ser alcanzado por el fuego enemigo.

    Es el conductor quien debe asegurarse de que su tanque atraviesa el terreno accidentado sin atascarse, se posiciona de manera que el artillero pueda tener más facilidad para apuntar a los objetivos, dependiendo de lo que la situación actual y el comandante requieran.

    Todos para uno y uno para todos

    Si bien sus funciones pueden ser diferentes, todos los tanquistas también deben ser capaces de ayudarse mutuamente (por ejemplo, en las reparaciones) o incluso de sustituirse entre sí si uno de ellos queda fuera de servicio.

    Además, originalmente solo personas de hasta 175 centímetros de estatura podían prestar servicio como tanquistas en el Ejército ruso. Esta restricción fue impuesta debido a la estrechez de los confines internos de los tanques, aunque esta limitación aparentemente no se aplica a las unidades blindadas como el T-14 Armata, en el que la tripulación se sitúa en un compartimento especializado y más espacioso.

    Etiquetas:
    armamento, Rusia, Armata, tanques
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