En directo
    Isla Matua, archipiélago de las Kuriles

    Nueva base militar: Rusia aprovecha la 'herencia' del Imperio japonés en las Kuriles (fotos, vídeo)

    CC0 / NASA / NASA-MatsuwaIsland
    Defensa
    URL corto
    61012

    El avión militar ruso An-26 ha probado con éxito la nueva pista de aterrizaje de la isla de Matua, en las Kuriles, donde Rusia está construyendo su nueva base naval.

    La pista tiene una peculiaridad: es metálica. Debido al caprichoso clima de Matua, los ingenieros de la Flota del Pacífico han optado por una pista compuesta por placas perforadas de hierro unidas entre sí.

    ​La nueva pista transcurre parcialmente sobre dos viejas pistas construidas en época del Imperio japonés, informa la cadena Zvezda. El vídeo con la construcción de la pista metálica y el aterrizaje de la aeronave puede verse pulsando en este enlace al portal de la cadena.

    ​La decisión de construir en Matua la nueva base de la Flota del Pacífico fue tomada por el Ministerio de Defensa de Rusia en 2016.

    ​"La nueva base es necesaria para proteger las Kuriles, en primer lugar, para la defensa antiaérea de las islas. En segundo lugar, para garantizar la presencia militar de Rusia en el área, especialmente por el hecho de que los japoneses reclaman las islas. Esto también es una señal política para Tokio", declaró al periódico Vzglyad el primer vicepresidente de la Academia de Problemas Geopolíticos, Konstantín Sivkov.

    Hasta la fecha, las bases de la Flota del Pacífico se encontraban únicamente en Vladivostok y Viliuchinsk (Kamchatka).

    "La nueva base es necesaria, aunque solo sea porque la Flota del Pacífico está dividida en dos partes: la de Kamchatka y la de Primorie. En caso de guerra sería imposible conectarlas entre sí. Es por eso que la base intermedia es absolutamente necesaria", subraya Alexandr Jramchijin, vicedirector del Instituto de Análisis Político y Militar.

    Un regalo del volcán

    La URSS obtuvo Matua de Japón tras la Segunda Guerra Mundial, sin embargo, la isla no siempre había sido japonesa.

    A mediados del siglo XVIII, los ainu, los indígenas de las Kuriles, se convirtieron al cristianismo y se declararon súbditos del zar ruso, al que pagaban sus tributos con pieles de animales.

    Los ainu, los indígenas de las Kuriles
    © Sputnik /
    Los ainu, los indígenas de las Kuriles
    En la segunda mitad del siglo XVIII, Matua fue frecuentada por cosacos. En 1813, la primera expedición científica rusa llegó a la isla, que entonces estaba habitada por solo una docena de ainu.

    En 1875 Matua, como todas las Kuriles rusas, fueron transferidas a Japón a cambio del reconocimiento de los derechos rusos sobre Sajalín.

    El Imperio japonés se interesó especialmente por Matua por su volcán todavía en activo, que ofrecía grandes oportunidades para las instalaciones militares como, por ejemplo, disponer de pistas de aterrizaje que no se cubren de hielo.

    Así, Matua se convirtió en la principal base del Imperio japonés en las Kuriles, un lugar misterioso, que todavía hoy guarda muchos secretos.

    La isla conserva los restos de una base para submarinos japoneses y una ciudad subterránea con líneas de ferrocarril que se esconden en el volcán. En 1945, antes de rendirse al Ejército Rojo, la guarnición japonesa hizo estallar la mayor parte de los pasadizos de esta 'ciudad subterránea', pero poco a poco se conocen más detalles de las antiguas instalaciones militares niponas en el lugar.

    Además:

    La Flota rusa del Pacífico prepara segunda expedición a la isla Matua
    Rusia instalará base naval en las Kuriles y reconstruirá la red de aeródromos en las islas
    Dan a conocer los detalles de la base naval rusa en las Kuriles
    Tokio expresa preocupación por el plan ruso de crear base naval en las Kuriles
    Etiquetas:
    volcanes, historia, aviones, Segunda Guerra Mundial, Flota del Pacífico de Rusia, islas Kuriles, Japón, Rusia
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik