En directo
    Defensa
    URL corto
    1213
    Síguenos en

    La Fuerza Aérea estadounidense y el Pentágono están desarrollando una estrategia destinada a contrarrestar la militarización del espacio y a prepararse para defenderse de los ataques contra satélites espaciales, declararon responsables de los servicios, citados por Kris Osborn en un artículo para The National Interest.

    Según el autor, los servicios trazaron un plan multidimensional de defensa de armas espaciales que hunde sus raíces en varios años de análisis e investigación del espacio.

    La Fuerza Aérea del país norteamericano ha invertido unos 5.500 millones de dólares en este proyecto para los próximos cinco años. La idea consiste en preparar al sector espacial estadounidense para un entorno de tecnologías antisatélite más amenazantes.

    Los funcionarios del Pentágono comentan que el programa chino es muy avanzado.

    "Todavía en 2007 llevaron a cabo una prueba ASAT (antisatélite) de un interceptor de baja altitud. Atacaron y destruyeron un satélite meteorológico chino que había dejado de funcionar", señaló Winston Beauchamp, subsecretario adjunto de la Fuerza Aérea del Espacio, citado por Osborn.

    Lea más: El Pentágono no está preparado para una nueva carrera armamentista

    Aunque muchos detalles relativos a la defensa y las contramedidas espaciales estadounidenses son secretas, hay algunos elementos discutibles de los esfuerzos de la Fuerza Aérea para fomentar la resistencia espacial, observa Osborn.

    La diversidad es una de las técnicas que se barajan: su objetivo es desplegar múltiples satélites que portan sistemas convencionales y nucleares.
    Esta táctica también prevé que los equipos estadounidenses utilicen tanto el GPS como el sistema de navegación europeo Galileo. Naturalmente, esta técnica permitiría a las fuerzas de EEUU usar los activos aliados si los satélites estadounidenses se vieran afectados o destruidos por un ataque enemigo, explica el columnista.

    Opinión: ¿Desatará EEUU una guerra espacial?

    Algunos satélites están orientados por GPS o dirigidos a lo que los profesionales de la Fuerza Aérea describen como sistema infrarrojo con base en el espacio —SBIRS, por sus siglas en inglés—. Los SBIRS están diseñados para detectar la señal térmica de un misil balístico intercontinental enemigo. Trabajan para mejorar la tecnología de defensa de misiles con el fin de interceptar un ataque que se aproxima.

    La proliferación y la protección son también parte de la iniciativa estratégica, que implica el despliegue de múltiples satélites para adoptar las medidas técnicas con el fin de "endurecer" la protección de los satélites contra los ataques. Aunque muchos de los detalles de estas técnicas son secretos, los funcionarios reconocen que es probable que contengan varias contramedidas, inversiones en tecnologías de teledetección y tácticas de maniobrabilidad.

    Lea más: "El escudo antimisiles de EEUU obliga a Rusia a crear armas antisatélite"

    Esta estrategia implicará también el desarrollo de métodos que permitan operar en un entorno de posibles ataques de guerra electrónica.
    Las funciones militares estadounidenses dependen mucho actualmente de la tecnología GPS, incluyendo bombas lanzadas desde el aire, sistemas de comunicaciones, armas, aviones, etc.

    En este contexto, el Pentágono y otros servicios están avanzando en el desarrollo de tecnologías de navegación capaces de operar en un entorno sin acceso mediante GPS.

    Además:

    Star Wars VIII: así serán los cazas rusos de octava generación
    Japón mira con escepticismo la iniciativa ruso-china contra la militarización del espacio
    Etiquetas:
    satélites, defensa aeroespacial, Espacio, EEUU
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik