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    En la segunda mitad del siglo XX, las películas de James Bond, el ficticio espía británico con licencia para matar, causaron furor en las taquillas de todo el mundo. Ahora, en la preparación del próximo estreno de la cinta, el equipo se desintegró, presuntamente por diferencias creativas. Pero podría haber otros motivos detrás. Te contamos cuáles.

    Siempre elegantes e inmaculados, los actores que interpretaron a James Bond —personaje inspirado en las novelas de Ian Fleming— estaban dispuestos a luchar contra los villanos de las maneras más insólitas, con los artefactos minúsculos más sofisticados y la compañía de una bella dama al lado (o varias).

    Pero los días para este este personaje fuertemente arraigado en la cultura popular podrían estar contados, pues el mundo ha cambiado sustancialmente desde el estreno en 1962 de Dr. No, la primera película de la saga del espía.

    Una prueba es la renuncia de Daniel Boyle a dirigir Bond 25, anunciada en los últimos días a través de la cuenta oficial de Twitter del personaje, por supuestas divergencias en el equipo. Si bien no se han dejado en claro cuáles fueron los puntos de desencuentro, se afirmó de manera vaga que se trató de cuestiones creativas.

    ¿Culpa de Rusia?

    Según trascendidos publicados por el diario británico The Telegraph, la nueva película iba a tener un "villano ruso", aprovechando las tensiones geopolíticas existentes en la actualidad. Esta retórica de una "Guerra fría en la época moderna" incluida en el guión no gustó a los productores de la película, lo que podría haber propiciado la renuncia de Boyle.

    El director británico, ya consagrado por largometrajes de la talla de Trainspotting o Slumdog Millionaire, iba a reemplazar como director de la saga a su coterráneo Sam Mendes, realizador a cargo de los últimos dos títulos: Spectre (2015) y Skyfall (2012).

    Otras fuentes citadas por The Telegraph afirman que las diferencias no se dieron al momento de "actualizar" las tensiones de la Guerra Fría, sino cuando se iba a elegir a los actores que interpretarían los papeles.

    Según una hoja filtrada del llamado a casting para la película dada a conocer por The Guardian, Boyle aseguró que la película se escribe en "tiempo real". "Reconoces el legado del mundo de Bond y escribes dentro de él, pero también lo haces en el mundo actual también", afirmaba el director en el documento.

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    En el llamado, se buscaba a un actor ruso para un rol masculino protagónico, aunque los actores podían ser de los Balcanes. El personaje era descrito como "carismático, poderoso, innovador, cosmopolita, brillante, frío y vindicativo".

    Otra búsqueda era la de una actriz rusa para encarnar a un protagónico principal "muy impactante"  y "físicamente fuerte", con características de "sobreviviente": "inteligente, corajuda, feroz, encantadora, inteligente y hábil". Según The Guardian, esto indica que en comparación con el rol principal, sería un personaje más "simpático", posiblemente una doble agente.

    La publicación británica subraya que en el contexto geopolítico actual, los autores tienen "mucho material real para trabajar". También notan que, para una saga con un éxito tan grande en la Guerra Fría, que se valió de las tensiones entre Occidente y Oriente, ha habido "notoriamente pocos villanos rusos":apenas dos o tres en una veintena de películas.

    ¿Culpa del #MeToo?

    Parte de recrear el mundo de Bond sin olvidar la coyuntura actual incluiría evocar movimientos como el #MeToo o el #TimesUp, iniciativas surgidas en las redes sociales que han generado conciencia más allá de los movimientos feministas y se han instalado en la sociedad para reflexionar sobre temas como el abuso sexual, la discriminación por género o la objetificación de la mujer.

    Así como abordar las relaciones con Rusia podía ser vidrioso, según The Guardian, incluir esta discusión de género en la película podía ser para la producción "una gran apuesta". Particularmente cuando uno de los íconos de la película es la presencia de la 'chica Bond', una figura que bajo las sensibilidades actuales generaría bastantes polémicas.

    De hecho, se han viralizado en los últimos años compilados de escenas tildadas de misóginas. Enfrente de la cámara, desde una palmada en el trasero a una de las chicas hasta irrupciones en el medio del baño de otra de ellas, pasando por un 'ahorcamiento' erótico con un sostén, hoy en día seguramente esas estampas darían que hablar.

    ¿Culpa de las tensiones en el equipo?

    Daniel Craig interpreta a James Bond en una escena de Quantum of Solace
    © AP Photo / Sony Pictures, Susie Allnutt, FILE
    No es la primera vez que las renuncias o las declaraciones del equipo sobre las películas son fruto de polémicas. Daniel Craig, que encarna a Bond desde Casino Royale (2006), llegó a afirmar en 2015 que se "cortaría las venas" antes de interpretar nuevamente el papel, aunque si lo hiciera sería por el dinero.

    De momento, Craig sigue estando en el elenco de Bond 25. Pero podría dejar el papel a la luz de la polémica con Boyle, según los medios. Al parecer, el actor tiene un rol muy importante al momento de elegir a los colegas que junto a él interpretarán en la película.

    Según The Telegraph, ninguna de las chicas Bond de las películas en las que actuó fue contratada sin su consentimiento. Una fuente contactada por el periódico apunta a las divergencias sobre la elección del actor polaco Tomasz Kot como el principal villano y descartan las rispideces sobre los temas geopolíticos y de género.

    ¿Un personaje obsoleto?

    El estilo de James Bond
    © AFP 2020 / Patrick Kovarik
    Según un artículo de la periodista Martha Gill en The Guardian, la crisis que subyace detrás de estos problemas es en realidad que el personaje está "enraizado en los ideales de los años 50": "La era del orgullo imperial, de poseer un reloj Jaeger-LeCoultre y de dormir con tu secretaria".

    "En las décadas que siguieron, el sentimiento británico, el materialismo y el sexo con empleados entraron y salieron de moda. En este momento, no podrían estar más fuera", reflexiona la autora.

    En 2018, el principal obstáculo que encuentra James Bond —a quien define como un héroe "sexista", "un empleado violento del gobierno que está extrañamente obsesionado con sus trajes y sus cócteles"— es un contexto "hostil".

    Además:

    Muere famoso actor que interpretó a James Bond
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    espías, 007, película, cine, James Bond, Rusia, Reino Unido
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