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    Cualquiera puede tocar el piano con solo diez clases. Es lo que asegura el compositor ruso Arseni Trofim gracias a su revolucionario método de aprendizaje. El mismo que ha enseñado a tocar el piano a 150 personas, incluida una chica con una sola malo. Sputnik tocó el piano con el joven Trofim para saber más sobre un método basado en la intuición.

    Desde las primeras clases que imparte el compositor ruso Arseni Trofim —acostumbrado desde hace tiempo a dar conciertos en decenas de países- los estudiantes tocan a cuatro manos con el profesor. Solo son necesarias unas cuantas clases más para que ya estén listos para tocar con un público delante e incluso a componer su propia música, algo impensable en la escuela de música europea, donde son necesarios varios años para alcanzar un cierto nivel.

    Las 150 personas que ahora saben tocar el piano con pasmosa facilidad se lo deben todo al método de Trofim, quien imparte sus clases en su propia escuela de música.

    Tocar el piano sin ver lo que hay dentro es engañarse a sí mismo

    Antes de entender cómo funciona el instrumento, para Trofim es indispensable conocerlo desde dentro. Abrirlo y ver sus cuerdas, igual que se hace con los pianos de cola, explica. Por eso los pianos que utiliza para enseñar a sus alumnos son bastante diferentes a los que se usan normalmente. Para él, es así como se conoce la verdad detrás del sonido del piano; una que siempre permanece sin ser descubierta, cuenta a Sputnik. La belleza está en el interior.

    "Tocar con el piano cerrado es como hablar llevando una máscara o tocar la guitarra con guantes", asegura.

    El solfeo está desfasado

    En la escuela europea contemporánea de música, creada hace más de 300 años no se enseña a componer música, ni se explica lo que es improvisar. En ella solo se enseña utilizando fragmentos de música, explica. Reconoce que sí es necesario aprender los fundamentos de la música, pero a la vez defiende que la verdadera música no se limita a eso.

    "El solfeo sirve solo para entrenar la memoria y el oído y no enseña de ninguna forma a entender la música. Enseñar música y decir que solo existen dos tonalidades (mayor y menor) tendría que ser un delito. Es lo mismo que decirle a un niño que en la vida solo existen dos emociones: la alegría y la tristeza", argumenta.

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    En los niveles que imparte (10 clases para el nivel principiante) Arseni combina la creación musical con la improvisación y ayuda a sus estudiantes a comprender todo lo que la escuela tradicional de música ha preferido olvidar.

    La edad perfecta para aprender es cuando se está vivo

    Hoy en día se tiene la percepción de que saber tocar el piano es algo elitista y que no está al alcance de todos. Arseni lo desmiente.

    "No importa a qué edad comiences a tocar el piano (…) He enseñado a una chica que tenía una sola mano y ha pasado por mis clases un hombre de 67 años. Y al final acababan dando un pequeño concierto. Me he dado cuenta de que uno siempre puede tocar música, aunque sea con la nariz", asegura.

    Ahora este joven compositor ruso planea enseñar a tocar el piano a una persona con problemas auditivos. Solo es cuestión de tiempo que acabe aprendiendo. Está convencido de que su método basado en la intuición seguirá adelante. No le faltan pruebas de ello.

    Etiquetas:
    piano, aprendizaje, Rusia
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