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    El retrato de Nicolás II

    Vivir 'a cuerpo de zar': las riquezas del último emperador de Rusia (fotos)

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    Cultura
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    2017, el centenario de la Revolución rusa (117)
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    "Dueño de la tierra rusa": así describió su ocupación en 1897 el emperador Nicolás II, pero en realidad también era dueño de muchas de las riquezas de su país.

    Por ejemplo, el emperador fue propietario de 67,8 millones de hectáreas en Siberia y Polonia, aunque los ingresos de estas tierras se destinaron a cubrir las necesidades de la corte imperial.

    Además, Nicolás II vivía en una docena de palacios que pertenecían a sus familiares. El propio zar ocupaba principalmente 'viviendas oficiales': al principio, vivió en el Palacio de Invierno en San Petersburgo, donde durante su reinado se construyó una piscina.

    En 1904, tras el nacimiento de su heredero, el zar se trasladó al campo, al Palacio de Alejandro, donde había ascensor, calefactores eléctricos entre ventanas, sistema sueco de conmutación para 50 números de teléfono y salas de cine para exhibir películas populares de ciencia y de entretenimiento para niños. La mujer del emperador tenía toda una pared de su habitación cubierta de iconos.

    ​Cada otoño, el jefe de Estado pasaba una temporada con su familia en Crimea, en el Palacio Blanco, que disponía de electricidad, teléfono, ascensor y garaje con el coche favorito del emperador, un Delaunay-Belleville.

    Vea más: Palacios y castillos de Crimea

    ​El Ministerio de la Corte Imperial cubría todos los gastos de los Románov. Al mismo tiempo, los miembros de la familia recibían dinero para sus gastos personales, que en muchas ocasiones acabaron siendo empleados para comprar valores.

    El orgullo de Nicolás II era su yate, el Standart. Incluso hoy en día figuraría en la lista de los 20 yates más largos del mundo, aunque muy por detrás de Eclipse del también ruso Román Abramovich, según el diario Kommersant. 

    En 1909, en la fábrica de Karl Fabergé, se creó un huevo de Pascua con la imagen del yate Standart que Nicolás II regaló a su esposa.

    ​En total, el taller de joyería de Fabergé fabricó 54 huevos para los dos últimos emperadores rusos. Aproximadamente, el valor de todos estos huevos sería de alrededor de 1.000 millones de dólares.

    • Huevo de la coronación, el taller de joyería de Fabergé
      Huevo de la coronación, el taller de joyería de Fabergé
      © Sputnik / Vladimir Viatkin
    • Huevo de la Cruz de San Jorge, el taller de joyería de Fabergé
      Huevo de la Cruz de San Jorge, el taller de joyería de Fabergé
      © Sputnik / Igor Russak
    • Huevo del capullo de rosa, el taller de joyería de Fabergé
      Huevo del capullo de rosa, el taller de joyería de Fabergé
      © Sputnik / Igor Russak
    • Huevo del naranjo, el taller de joyería de Fabergé
      Huevo del naranjo, el taller de joyería de Fabergé
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    • Huevo del gallito (conocido anteriormente por el Reloj de Cuco), el taller de joyería de Fabergé
      Huevo del gallito (conocido anteriormente por el "Reloj de Cuco"), el taller de joyería de Fabergé
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    Huevo de la coronación, el taller de joyería de Fabergé

    La colección de joyas de los Rómanov era una de las más caras de la historia. Una parte de este 'tesoro' fue transportada a los Urales, donde el zar abdicado y su familia pasaron sus últimos meses de vida. Durante el fusilamiento del 17 de julio de 1918, las balas rebotaban contra los cuerpos de la familia del zar: según el comandante de la operación, Yákov Yurovski, las víctimas iban vestidas con "sostenes blindados" con diamantes. Un total de 8 kg de joyas fue retirado de los cuerpos de la familia imperial.

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    riqueza, Museo Fabergé, Nicolás II, Rusia