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    MONTEVIDEO (Sputnik) — Paraguay conmemora este año el centenario del nacimiento de Augusto Roa Bastos, el escritor más consagrado del país, ganador del máximo galardón de la literatura en lengua española, el Premio Cervantes.

    "La ciudadanía en general se ha apropiado de él, es nuestro gran escritor, no solo por lo que ha llegado a alcanzar en las letras, sino también por la carga social en todas las obras, la dimensión de derechos humanos que tiene cada uno de sus libros", dijo a Sputnik la secretaria ejecutiva de la comisión organizadora de los festejos por el centenario del nacimiento del escritor, Margarita Morselli.

    Roa Bastos nació el 13 de junio de 1917 y falleció en 2005 y a lo largo de su extensa carrera forjó una obra de valor artístico indiscutible, que lo volvió merecedor del Premio Cervantes en 1989.

    Augusto Roa Bastos, escritor paraguayo
    Augusto Roa Bastos, escritor paraguayo

    El 2017 ha sido declarado por el Congreso de Paraguay como el año de Roa Bastos por ser un escritor ineludible al momento de evocar las letras del país guaraní y sus novelas, cuentos cortos, libretos teatrales y porque sus poemas reflejan la realidad de su pueblo.

    "Esos valores y principios que enaltecen al ser humano están inmersos en la obra de Augusto Roa Bastos y yo creo que ese es el legado más grande que podamos tener de él: ese ejemplo de vida, ese ser consecuente con lo grande que dice y hace", agregó la funcionaria.

    Los avatares de la tormentosa vida política de Paraguay en el siglo XX lo empujaron a un exilio que comenzó en 1947, cuando escapó a Argentina.

    Luego, cuando los militares tomaron el Gobierno en su país de acogida, su periplo continuó en las décadas del 70 y 80 en Francia y España, mientras Paraguay atravesaba la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989).

    En esta larga ausencia, Roa Bastos concreta la mayoría de su obra, mientras se desempeña como comerciante de seguros o periodista.

    De a poco, con títulos como "Hijo de Hombre" (1960) o con su obra más reconocida, "Yo, el supremo" (1974), se hizo un lugar entre los autores de su generación.

    Morselli destaca que Roa Bastos siempre escribió "sin olvidar sus raíces, a pesar de vivir en otros lugares".

    El reconocimiento en sus tierras de refugio fue tan grande que, de acuerdo con la entrevistada, le merecieron la concesión de la nacionalidad argentina, francesa y española cuando se le quitó la paraguaya por motivos políticos.

    Luego de finalizada la dictadura de Stroessner en 1989, Roa Bastos retornó de visita a Paraguay en varias oportunidades, hasta volver a radicarse de manera definitiva en su país en 1996.

    "El aporte más grande de su obra es encarar los valores que hacen a la convivencia humana mejor a través del arte, es la mejor forma para transmitir esos valores, ideas y principios porque no produce guerras ni atrasos", dijo la funcionaria.

    Durante este año, decenas de eventos recordarán al escritor a través de obras de teatro, lecturas colectivas, festivales, misas, óperas y sellos conmemorativos.

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    "Al denunciar las desigualdades e injusticias de la mejor forma como lo ha hecho él con su escritura, nosotros los espectadores y los lectores somos quienes nos beneficiamos, de eso se tiene que enterar todo el pueblo paraguayo y debe trascender las fronteras", concluyó Morselli.

    La obra de Roa Bastos ha sido traducida a más de 25 idiomas.

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    homenaje, escritor, Augusto Roa Bastos, Paraguay
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