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    Pável Rodkin

    Cómo el neoliberalismo destruye la sociedad

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    Por Pável Rodkin
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    La importación a Rusia de fenómenos sociales defectuosos desde Occidente amenaza a la sociedad rusa con una catástrofe.

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    El surgimiento en Occidente de un fenómeno social negativo, una nueva clase social, el precariado, se convierte en el tema del estudio del sociólogo británico Guy Standing (‘Precariado, una nueva clase social') y nos hace enfocar desde otra perspectiva la evolución social de la Rusia moderna. Porque este y otros males de la sociedad occidental son exportados con entusiasmo a la sociedad rusa, amenazándole con la implantación del modelo económico y social neoliberal.

    La reestructuración del trabajo y del beneficio social

    El surgimiento del precariado (un neologismo compuesto de "precario" y "proletariado") en Europa y, sobre todo, en Estados Unidos, fue posible gracias a la reestructuración fundamental del trabajo y del beneficio social en el marco de la globalización y de la política neoliberal en la segunda mitad del siglo XX. El prototipo del precariado puede ser hallado en la época antigua y también en la de Carlos Marx, pero se manifiesta como fenómeno precisamente en nuestros días, entrando en la fase final de su formación.

    El aumento de esta capa social se debe a una serie de fenómenos sociales y económicos que cambian la estructura misma de la economía y de la sociedad moderna, descritos en su estudio por Standing.

    Trabajos temporales y flexibilidad del mercado laboral

    La principal característica del precariado es el estatus de sus miembros: son empleados temporales o con ingresos inestables alternados con paro. El número de empleados laborales aumentó en Occidente tras la crisis de 2008, que concedió a las empresas la posibilidad de deshacerse de empleados fijos, para pasar al sistema de contratos. La flexibilidad del sistema laboral acarreó de forma automática la escasa predictibilidad de los pagos del sueldo, sin hablar de su reducción.

    Desprotección social

    Semejantes relaciones laborales "flexibles", condicionadas por la dependencia de la demanda y la oferta en el mercado, provocaron violaciones de todas las garantías laborales y sociales: del seguro médico, fondos de pensiones, los compromisos financieros, etc. De esta forma el lugar de los ciudadanos es ocupado por unos "residentes" que se convierten, los jóvenes sobre todo, en los nuevos "nómadas urbanos". No sorprende por lo tanto, que el Estado tradicional sea declarado por ellos un fenómeno obsoleto.

    Alexéi Blinov
    © Sputnik / Cortesia del Instituto Biográfico de Alexander Zinóviev
    Enajenamiento social, incapacidad de sentir solidaridad ni organizarse

    Las garantías del empleo del proletariado en el siglo XX eran aseguradas por sus representantes sociales, algo de lo cual el precariado carece debido a la flexibilidad de su número, heterogeneidad de su composición y falta de formas colectivas de auto identificación social y de expresión. Esta situación genera miedos, pérdida de referentes y de valores, enajenamiento social y falta de seguridad en el futuro. Al mismo tiempo, el trabajador es forzado a adoptar una "visión positiva", dada la creciente competencia, priorizada sobre manera y convertida en el principio básico de la vida social.

    Precarización a ritmo acelerado en Rusia

    Los fenómenos negativos propios de la sociedad occidental moderna son importados a ritmo acelerado por Rusia. Este proceso es ideológicamente justificado por impetuosos llamamientos de elevar la eficiencia, de promover la modernización y las innovaciones, de introducir tecnologías nuevas y llevar a cabo reformas.

    ¿Cuáles de las condiciones descritas en detalle por Standing se observan en Rusia?

    El desmantelamiento del sector público

    El sector público, que garantizaba empleo, ingresos y seguridad social, fue una víctima fácil de las reformas neoliberales. Indica Guy Standing "en cuanto los funcionarios empezaron a cumplir la orden de sus dueños políticos de pasar a los mercados de trabajo privados, la diferencia entre su privilegiado nivel de protección y la situación del resto de la sociedad se hizo abismal. Era lógico que en breve al propio sector público también se le exigiera flexibilidad… El ataque empezó con los intentos de comercializar, privatizar y pasar a contratos los servicios".

    Comodificación de la educación

    La transformación de la educación en una mercancía, proceso para el cual se usa el término comodificación, y su escasa accesibilidad en Estados Unidos, donde los costes de la educación crecen con mayor rapidez que los ingresos de la población, están teniendo lugar a la vez que la simplificación, la infantilización y la degradación cualitativa. Hoy se habla cada vez con mayor insistencia de la necesidad de renunciar a la educación clásica y tradicional, para adoptar, por ejemplo, modelos de formación a distancia, lúdicos o estrechamente especializados.

    Renuncia a las garantías sociales por parte del negocio y del Estado y cambios acelerados del mercado laboral

    El aumento constante de la edad de jubilación, la renuncia a cubrir las prestaciones de jubilación por parte del negocio y del Estado y la falta de estabilidad de los ahorros en los fondos de pensiones son fenómenos muy comunes de la economía liberal moderna. De forma paralela se está promoviendo la reconsideración de las profesiones y la destrucción de las comunidades profesionales. En Rusia la revisión de las profesiones que no cuadran en el mercado laboral ha llegado a posicionarse como un principio de la modernización económica.

    Política del infierno social

    Todos los fenómenos descritos suponen cambios negativos y dolorosos para la sociedad y, sin embargo, resultan beneficiosos para la supracomunidad analizada por Alexander Zinóviev. No se trata únicamente de conservar e incrementar las ganancias del capital, sino de conseguir el suprapoder. La sociedad moderna privada de la subjetividad política, social y económica que poseía durante un breve período de tiempo el proletariado clásico se hace completamente manejable y obediente.

    Los nuevos fenómenos sociales únicamente pueden ser evaluados y analizados desde el prisma de los proyectos. Porque el precariado no fue otra cosa, sino un proyecto que conllevaba de forma inevitable transformaciones sociales, cuyo nombre exacto sería la continuación lógica y el desarrollo del "antiguo capitalismo".

    La ocultación de las transformaciones sociales es efectuada mediante la reconsideración de fenómenos "incómodos" y la concesión a éstos de unos nombres más optimistas, algo como, ocupación parcial, trabajo a distancia, becario, ‘outsourcing' (externalización), ‘offshoring' (deslocalización), contrato con "período nulo", etc. Son tan sólo unas pocas de las triquiñuelas ideológicas descritas por Guy Standing y usadas para camuflar la flexibilidad laboral. Mientras tanto, el modelo social regresivo es promovido como un progreso incuestionable.

    Por otra parte, las herramientas ideológicas son tan eficientes que la mayoría, con tener un acceso ilimitado —según le parece- al consumo masivo, se creen de buena voluntad beneficiarios del capitalismo liberal. No serán pocos quienes consideren los cambios arriba descritos como algo positivo y deseado.

    La conclusión que hace uno, al leer el estudio de Guy Standing, es bastante desoladora: en Rusia de forma continua e implacable se sigue aplicando el proyecto neoliberal, cuyo único obstáculo es la herencia del sistema social soviético que está a punto de agotar sus recursos. La evolución social de Rusia amenaza a su sociedad con una nueva catástrofe histórica.

     

    Etiquetas:
    neoliberalismo, Rusia
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