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    Los investigadores de la Universidad Estatal Psicológica y Pedagógica de Moscú (MSUPE, por sus siglas en inglés) han descubierto que en el proceso de aprendizaje de un nuevo vocabulario, estas palabras no se graban en la memoria a corto plazo sino en la memoria a largo plazo.

    Los autores de la investigación creen que los resultados pueden tener una gran importancia en todas las áreas en las que es necesario que un individuo recuerde rápidamente y a largo plazo una nueva información. Los resultados de este estudio fueron publicados en la revista Frontier sin Neuroscience.

    Los conocimientos tradicionales sobre la memoria obtenidos de los ensayos realizados con animales explican de manera insuficiente los mecanismos de la memoria humana, informan los científicos de la MSUPE. La memoria desempeña un papel muy importante en el proceso de aprendizaje del habla porque el volumen y la velocidad de los procesos de memorización necesarios para el uso del habla son enormes.

    "¿Habéis observado con frecuencia que una persona ha recordado una nueva información, pero resulta que no? Por ejemplo, un alumno escucha con atención lo que le explica el profesor y hasta puede repetir la información escuchada. Mientras, pasado un tiempo, resulta que lo ha olvidado todo. Y al contrario, uno trata de memorizar un poema por la tarde y no puede repetirlo sin cometer errores, pero por la mañana lo recuerda bien y su memoria le ofrece todo lo que necesita", destaca a Sputnik el jefe del Centro científico y educativo de investigaciones neurocognitivas de la MSUPE, Borís Chernishov .

    Los científicos de la MSUPE han dado un paso importante en el camino hacia la búsqueda de mecanismos y marcadores de la memorización que determinan la velocidad y la duración de este proceso. Los resultados de la investigación pueden aconsejar a los estudiantes cómo se podría recordar mejor un material: tratar de memorizarlo todo de inmediato o realizar una parte de este trabajo al día siguiente.

    Según los autores, para memorizar con éxito la nueva información el individuo debe estar involucrado activamente en este proceso y es importante tener la posibilidad de controlarse a sí mismo obteniendo de inmediato la retroalimentación necesaria. Los científicos han establecido que este tipo de memorización es mucho más eficaz que el aprendizaje pasivo.

    Los especialistas de la MSUPE han investigado la actividad del cerebro humano para entender cuáles recursos neurocognitivos procesan el sentido de las palabras nuevas: los de la memoria a corto plazo o de la memoria a largo plazo.

    Según las teorías tradicionales de enseñanza y memoria, el procesamiento de la nueva información se realiza al inicio por la memoria a corto plazo. En este proceso participa el hipocampo —una estructura especial del cerebro que garantiza el funcionamiento simultáneo de las neuronas.

    En la mayoría de casos se necesita mucho tiempo para que el hipocampo transfiera las funciones de memorización a la corteza de los grandes hemisferios cerebrales desempeñando el papel de profesor y dirigente. Este proceso de transformación de la memoria a corto plazo en la de largo plazo se llama la consolidación. Se sabe que un individuo necesita dormir bien al menos durante una noche para que se realice la consolidación en su cerebro.

    "En nuestra actividad es curioso que, durante un ensayo corto, hayamos descubierto una respuesta formada en la corteza de los grandes hemisferios cerebrales durante el procesamiento de palabras artificiales cuyo significado los individuos acaban de conocer", señala Chernishov.

    El experto explica que los científicos de la MSUPE han logrado seguir las etapas de procesamiento de la nueva palabra y entender cuáles estructuras de la corteza actúan en cada etapa. Se ha puesto en evidencia que cuando un individuo memoriza el sentido de las palabras nuevas que no ha encontrado nunca, cambia casi de inmediato el funcionamiento de las neuronas de la corteza de los grandes hemisferios cerebrales responsables por el cumplimiento de esta tarea. Es decir, las nuevas palabras no se graban en la memoria a corto plazo sino en la memoria a largo plazo.

    La actividad del cerebro, durante el ensayo ha sido registrada por el sistema de magnetoencefalografía (MEG): una máquina única que permite descubrir con alta precisión las áreas activas del cerebro y determinar cuándo ha sucedido cada evento cerebral.

    Durante la investigación, los participantes en el ensayo escucharon a través del casco de audio palabras artificiales que no existen en el idioma ruso, pero su estructura es tal que bien pueden ser palabras comunes de nuestra lengua. Se le propuso a las personas adivinar qué acción nombra cada palabra. Al oír una palabra, tuvieron que presionar botones con las manos y pedales con los pies y recibir señale si habían adivinado o no. Por ejemplo, en respuesta a la pseudopalabra 'hisha' había que presionar el botón con la mano derecha y en respuesta a la pseudopalabra 'hichu' había que presionar el pedal con el pie izquierdo.

    Al inicio, los participantes en el ensayo actuaron a tientas, pero paulatinamente lograron ganar experiencia, recordar el sentido de las palabras desconocidas y responder correctamente.

    Según los autores, la investigación publicada tiene una importancia fundamental, sus resultados pueden aplicarse en el sector de la educación, la pedagogía y muchas otras áreas donde es necesario recordar rápidamente y a largo plazo una nueva información.

    En un futuro, los científicos planean encontrar los marcadores neuronales que mostrarán a qué tipo pertenece un individuo: si es capaz de memorizar el material de inmediato y a largo plazo o necesitará dos o más días para repetir lo aprendido.

    Etiquetas:
    Rusia, descubrimiento, experimento, aprendizaje, investigación, psicología, cerebro, memoria
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