En directo
    Ciencia
    URL corto
    Por
    0 90
    Síguenos en

    Los arqueólogos del Institut Català de Palecologia Humana i Evolució Social han hallado dientes de jaguar y heces de hiena de hace un millón de años en el yacimiento del Barranc de la Boella, situado en Tarragona. Localización donde también han descubierto las hachas de piedra más antiguas de Europa.

    El Tarragonés es la sexta comarca más poblada de Cataluña. En ella, se sitúa la capital de la provincia. Una zona marcada por una intensa actividad turística e industrial. Los hoteles y las chimeneas de las refinerías despuntan en el horizonte de esta región litoral. Las autopistas surcan el territorio y los vehículos se arremolinan a la entrada de la ciudad. Tarragona, un lugar vivo, pero también milenario.

    Sus calles son escenario de numerosos vestigios de la época romana. Y es que la antigua Tarraco fue uno de los principales enclaves del Imperio en Hispania. Tiempos de los que se conservan acueductos, arcos o un anfiteatro a pie de playa. Años en los que el ajetreo también era parte de la esencia de la región. Una actividad, aunque de otra forma, existente desde hace miles de años.

    Antes de que llegaran los romanos, incluso de que existieran los asentamientos estables de seres humanos, el movimiento también era una característica de la comarca. La fauna y la flora explotaban en el Tarragonés hace un millón de años. Su presencia ha quedado registrada en el Barranc de la Boella, uno de los mayores yacimientos arqueológicos de España.

    Excavación del Barranc de la Boella (Tarragona)
    © Foto : Cortesía del IPHES
    Excavación del Barranc de la Boella (Tarragona)

    Situado en el término municipal de La Canoja, a escasos kilómetros de Tarragona, este es un oasis de calma, alejado de los ruidos de las carreteras que circulan entre la capital provincial y Reus. De tranquilidad relativa, ya que, cada septiembre, arqueólogos del Institut Català de Palecología Humana i Evolució Social (IPHES) acuden al Barranc de la Boella para continuar con la búsqueda de restos. Una cita que figura en sus calendarios desde el año 2007. "Se trata de una excavación programada. De esta manera, siempre venimos en la misma fecha a trabajar en los distintos puntos del barranco. Hace 13 años que tenemos este proyecto", explica Palmira Saladié, arqueóloga del IPHES y codirectora de la excavación, a Sputnik Mundo.

    Un yacimiento que se caracteriza por su gran tamaño. En concreto, los investigadores intervienen los estratos de dos localizaciones de 300 metros cuadrados de varios metros de profundidad. Ambas aposentadas en el interior de un barranco natural a tan solo seis kilómetros de la desembocadura del río Francolí. Un paraje radicalmente distinto al entorno de hace un millón de años.

    "Esta área era un gran estuario. Estaba a tan solo un kilómetro del mar Mediterráneo. Una zona en la que había muchísima agua dulce que no se congelaba en ningún momento, ya que hemos hallado restos de hipopótamos, cuya supervivencia depende de estas características. Por lo tanto, el clima era suave. Sin duda, un ecosistema riquísimo en animales y plantas", destaca Saladié.

    Una biodiversidad que sale a la luz en forma de huesos y heces petrificadas. Los equipos de trabajo han encontrado en el Barranc de la Boella a "los grandes mamíferos del Pleistoceno". Gigantes como mamuts, rinocerontes o hipopótamos, pero también macacos, ciervos, caballos, bisontes o castores. Además, se han hallado evidencias de la presencia de carnívoros, como linces o zorros. Destaca un gran félido, similar a un león de gran tamaño, todavía sin clasificar. Los últimos descubrimientos han sido partes de dientes de jaguares y restos fecales de hienas, enterrados en las inmediaciones de lo que fuera la playa de una charca o lago del pasado. "Es la primera vez que encontramos restos de jaguares europeos en la zona", puntualiza la investigadora.

    • Restos de animales hallados en el Barranc de Boella (Tarragona)
      Restos de animales hallados en el Barranc de Boella (Tarragona)
      © Foto : Cortesía del IPHES
    • Restos de un caballo hallados en el Barranc de la Boella (Tarragona)
      Restos de un caballo hallados en el Barranc de la Boella (Tarragona)
      © Foto : Cortesía del IPHES
    1 / 2
    © Foto : Cortesía del IPHES
    Restos de animales hallados en el Barranc de Boella (Tarragona)

    Unas herramientas únicas

    Sin embargo, no solo han desenterrado vestigios de predadores paleolíticos. Los arqueólogos del IPHES han hallado varias herramientas prehistóricas de piedra pertenecientes a nuestros antepasados. Un conjunto de sílex utilizado para la carnicería. Y es que, estas han aparecido alrededor del esqueleto de un gran mamut. "En 2007, lo primero que encontramos fue un lugar de procesado carnicero de un mamut. Encontramos las partes esqueléticas y varias herramientas que llamaron nuestra atención. Ahora, excavamos a este nivel, ya que salen muchas herramientas de piedra", relata Saladié.

    Una prueba de la presencia de homínidos en la zona. La codirectora de la excavación destaca que "un ecosistema tan rico en recursos favorece su supervivencia ya que podían obtener, carne, vegetación, agua y materiales para construir sus herramientas". No obstante, de momento, no se ha localizado ningún resto de estos moradores. "Nos gustaría encontrar restos humanos, ya que sería cerrar el círculo de los hallazgos en el barranco. Ojalá tengamos suerte y lo consigamos", indica la codirectora del proyecto.

    Sílex hallado en el Barranc de la Boella (Tarragona)
    © Foto : Cortesía del IPHES
    Sílex hallado en el Barranc de la Boella (Tarragona)

    No significa que los indicios descubiertos hasta ahora en el Barranc de la Boella sean de menor importancia. Y es que los utensilios de los homínidos son las primeras hachas de piedra de Europa. No hay ninguna tan antigua en todo el continente. Por ejemplo, en el yacimiento de Atapuerca (Burgos), este tipo de herramientas data del año 500.000 A.C. Las de Tarragona tienen el doble de edad.

    "Tienen alrededor de un millón de años. No sabemos el motivo por el que están aquí, pero estamos ante una evolución tecnológica que se produjo en África miles de años antes. Estas 15 hachas nos pueden ayudar a averiguar cómo se transmitió este conocimiento y, a su vez, resolver cómo se realizaron esas grandes migraciones de homínidos desde el continente africano hacia Eurasia", asegura la arqueóloga.

    Vuelta al laboratorio

    La campaña en el Barranc de Boella ya toca a su fin. Es el momento de limpiar pinceles y picos y volver al laboratorio. La mayoría de trabajadores son profesores universitarios por lo que tienen que volver a las aulas. Ahora, toca escribir artículos científicos, volar a otros yacimientos o dar clase.

    Paleontólogas trabajando en la excavación de Loarre (Huesca)
    © Foto : Cortesía de FCT-NOVA / Carmen Núñez Lahuerta
    El otoño también es la época ideal para analizar los restos encontrados durante estas semanas. En cuanto a las herramientas, estas serán sometidas a técnicas microscópicas para estudiar los bordes de los filos que ayudarán a deducir para qué fueron utilizadas. Así se descubrió que las primeras fueron empleadas para la carnicería. Mientras, los huesos de animales pasarán por un exhaustivo análisis para identificar la especie a la que pertenecen sino está claro a simple vista. Además, se observa su superficie en búsqueda de posibles modificaciones por mordeduras o procesos de despiece. Eso sí, antes siempre pasan por las manos de los restauradores. "La mayoría no llega en buen estado, por lo que es importante que estén previamente en un laboratorio de restauración", reconoce Saladié.

    Hasta 2021, los investigadores no volverán al Barranc de la Boella. La codirectora de la excavación espera que "sin la tensión que provoca trabajar en tiempos de pandemia". Allí, entre las cañas, les espera un millón de años de historia natural. De cuando el trajín del Tarragonés lo constituía el ir y venir de las numerosas especies que habitaban aquel gran estuario de tiempos remotos. Los rugidos y las pisadas sustituían a los pitidos de los autos que recorren a diario los carriles de la autopista del Mediterráneo.

    Herramienta de piedra hallada en el Barranc de Boella (Tarragona)
    © Foto : Cortesía del IPHES
    Herramienta de piedra hallada en el Barranc de Boella (Tarragona)
    Etiquetas:
    prehistoria, España, Tarragona, excavación, arqueología, arqueólogo
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook