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    Adler Dillman, parasitólogo de la Universidad de California, ganó una beca de 1,8 millones de dólares para investigar cómo los parásitos se cuelan en nuestros cuerpos sin ser detectados. 

    Según los datos recolectados, miles de millones de personas, casi un cuarto de la población mundial, están infectadas con algún tipo de gusano parásito, también conocido como nematodo. Estas criaturas no son nada inocuas: algunas pueden causar ceguera, deterioro cognitivo e incluso la muerte.

    "Soy un gran fan de la ciencia ficción, especialmente de las películas de la franquicia 'Alien'", comentó Dillman a Business Insider. "Esta idea de tener algo que puede estar dentro de ti sin que lo sepas parece algo sacado de esas películas, pero resulta que tenemos ese tipo de cosas en el planeta Tierra", remarcó.

    Agregó que pueden ser miles de parásitos en un organismo y el sistema inmunológico nunca da señales de que algo anda mal. Los científicos saben poco de cómo es posible, señaló. 

    Hasta ahora, lo que sabemos es que los nematodos exudan una saliva venenosa que les ayuda a evitar ser detectados, explicó. Estudiando cómo exactamente ese veneno suprime partes de nuestro sistema inmunológico, Dillman espera ayudar a los científicos a descubrir cómo tratar mejor los mortales desórdenes autoinmunes, tales como la enfermedad inflamatoria intestinal o la enfermedad celíaca.

    Cómo se investigan los nematodos

    La investigación de Dillman se centra en la identificación de las proteínas específicas en el veneno de un nematodo que le ayudan a engañar a un huésped para que ignore su presencia.

    "Son maestros en la modulación del sistema inmunológico", dijo. "Mi objetivo es identificar las vías químicas que permiten que suceda", agregó.

    Su laboratorio estudia unos 500 tipos diferentes de proteínas liberadas por nematodos que infectan a la mosca de la fruta, ya que "las moscas son más baratas y más fáciles de trabajar, y los parásitos que afectan a los insectos liberan las mismas proteínas que las que infectan a los mamíferos", dijo. 

    Algunas moscas de la fruta mueren en cuestión de horas, otras tienen una respuesta inmune. Dillman espera descubrir este proceso.

    Sin embargo, recolectar suficiente veneno para hacer estos experimentos es un desafío, dijo, ya que requiere un trabajo meticuloso de los nematodos microscópicos.

    "Se necesitan millones para obtener una cantidad apreciable de veneno", añadió Dillman. 

    Las perspectivas del uso del veneno de los gusanos

    "El sistema inmunológico humano parece inmejorable, y aún así estos gusanos parásitos pueden infectarte y esconderse completamente", afirmó Dillman. "Eso es una locura", remató.

    Entender cómo las proteínas del veneno de los nematodos suprimen las inmunodefensas del huésped podría ayudar a los investigadores a desarrollar terapias para tratar los trastornos autoinmunes, condiciones en las que el sistema inmunológico ataca por error al cuerpo.

    "Hay pruebas convincentes de que tener una infección por nematodos puede ayudar a regular una respuesta inmunológica desordenada", aseguró Dillman, añadiendo que los ensayos clínicos anteriores han utilizado nematodos para tratar la celiaquía, la enfermedad de Crohn, la esclerosis múltiple, la enfermedad inflamatoria intestinal y la artritis reumatoide. 

    Dillman ve una explicación lógica en la posibilidad curativa de los nematodos en la inflamación intestinal. Muchos tipos viven en los intestinos, por lo que una respuesta inmune podría fácilmente matar al gusano o expulsarlo de nuestro cuerpo. Para evitar esto, los nematodos parecen ser capaces de controlar el peligro por sí mismos, aseguró.

    Los científicos no saben cómo lo hacen, aunque es presumiblemente secretando un cóctel de proteínas en su huésped.

    Dillman dijo que tal cóctel "podría ser explorado como una vía de tratamiento", dado que infectar a alguien directamente con nematodos no es una idea atractiva. 

    "Pero podríamos algún día usar estas proteínas para desarrollar drogas que logren un efecto similar", añadió.

    Una aplicación secundaria de los hallazgos de Dillman podría ser útil para los agricultores, ya que algunos tipos de nematodos infectan y matan insectos como escarabajos y gorgojos. Algunos agricultores ya utilizan los parásitos para proteger los cultivos de soja y arándanos, pero Dillman está trabajando en el desarrollo de un pesticida que utiliza solo su veneno.

    También está investigando la modificación genética de los cultivos para que puedan secretar una toxina similar por sí mismos para protegerse de los insectos.

    La vasta variedad de los nematodos

    Entre 28.000 y 29.000 especies de nematodos son conocidas por la ciencia. La mayoría de los nematodos son microscópicos, aunque algunos pueden llegar a ser enormes.

    "Los parásitos que infectan a los mamíferos más grandes, como las ballenas, pueden tener un metro de largo y ser tan gruesos como un lápiz", explicó Dillman.

    Pero solo el 15% son parásitos de animales, dijo Dillman. El resto vive en el suelo, los océanos y el agua dulce, cumpliendo funciones críticas del ecosistema como el reciclaje de nutrientes en el suelo.

    Etiquetas:
    parásitos, gusano
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