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    Los planes de México de recuperar a parte de los 1,2 millones de científicos mexicanos que emigraron en las últimas décadas, principalmente hacia EEUU y Europa, podrían paralizarse por la decisión del Gobierno de cancelar los fideicomisos del Estado para frenar la pandemia de COVID-19, advierten organizaciones de profesionales e investigadores.

    La administración del presidente Andrés Manuel López Obrador anunció, en abril pasado, al inicio de la contingencia sanitaria por la pandemia de COVID-19, la cancelación de decenas de fondos de fideicomisos estatales, que suman en total unos 250.000 millones de pesos (unos 12.000 millones de dólares).

    El objetivo de la medida, que encendió las alertas en el mundo de la academia y la investigación científica, es poder destinar estos recursos a la atención de medidas sanitarias y económicas para enfrentar las consecuencias de la inédita emergencia.

    Esa decisión afectó, entre otros ámbitos, a los recursos destinados a las becas para la formación de investigadores y los programas de repatriación de talentos, que habían logrado en la última década el regreso de más de 600 científicos, según Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

    Unos 900.000 mexicanos con estudios de posgrado y 300.000 con títulos de maestría o doctorado habían emigrado a 67 países desde los años 1990.

    Esa cifra podría que se multiplicó por cuatro desde finales del siglo XX, según ese prestigioso organismo autónomo del Estado.

    Talento en fuga

    "México es el país de América Latina con mayor número de ciudadanos con alto nivel de educación que emigran", dijo a Sputnik el ingeniero Silvio García, presidente de la Confederación Nacional de Profesionistas (Conapro).

    Este fenómeno de académicos e investigadores que optan por desarrollar sus carreras en el exterior "se ha convertido en un problema importante que afecta de una manera directa el desarrollo de la ciencia y la investigación" en México, advirtió el ingeniero García.

    Muchos de esos talentos fugados alimentaron, por ejemplo, los desarrollos e innovaciones en el Silicon Valley, la meca de la tecnología en California, en el suroeste de EEUU, en donde uno de cada cinco empleados es de origen mexicano según un estudio de la Universidad de Zacatecas.

    Para los investigadores y desarrolladores de software mexicanos altamente capacitados es una gran tentación, pues reciben salarios y beneficios laborales con los que no contarían en el país.

    "El problema es que México pierde así no solo la capacidad de estos científicos, sino también el dinero invertido en su formación", señala García.

    Becas sin dinero

    El problema se podría ver aumentado por la suspensión de los recursos de fideicomiso, de los que dependen, entre otros, el pago de becas para investigadores y científicos en formación o los que son repatriados.

    El 11 de junio, López Obrador defendió su decisión de recurrir a los recursos de los fideicomisos para atender la emergencia por el COVID-19, como una forma de evitar endeudar más al país.

    Pero para muchos beneficiarios de las becas de investigadores la suspensión de los fideicomisos podría significar renunciar a sus sueños de realizar investigación y ciencia en México.

    Así lo escribieron en una carta abierta dirigida al presidente, un grupo de 71 becarios del Instituto de Investigaciones José María Luis Mora, dedicado a la historia moderna y contemporánea, sociología política, estudios regionales y cooperación internacional.

    "El retiro de esta financiación a nuestra labor académica vulnera nuestra condición, exponiéndola a un escenario de suma incertidumbre", señalaron los investigadores en la red social Twitter.

    ​Allí recuerdan que muchos "abandonamos otras alternativas de financiamiento", al asumir las precarias condiciones de becas estatales, con derechos y obligaciones como beneficiarios del programa de becas de esa institución que forma a buena parte de los humanistas de este país.

    Pero la carta más dura la firmaron el 25 de mayo más de 1.300 científicos y académicos que rechazaron el proyecto de reforma presentado al Congreso por la bancada oficialista, para la drástica reducción presupuestaria, que "atenta contra los fondos destinados a la investigación", acompañada por más de medio centenar de páginas firmadas por los más reconocidos científicos de centros especializados de todo el país.

    Con la desaparición de 44 fideicomisos y cuatro fondos públicos, afirman, quedarían sin fondos 26 centros de investigación, becas en el extranjero, atletas de alto rendimiento, deportistas olímpicos; periodistas y defensores de derechos humanos amenazados.

    Etiquetas:
    coronavirus, COVID-19, repatriación, científicos, México
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