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    Adhara Pérez es una niña mexicana que, con 8 años, está cursando dos licenciaturas y quiere ser astrofísica. Es más inteligente que Einstein y Hawking; sin embargo, no sabe si podrá llegar a cumplir su sueño porque —al igual que la mayoría de las niñas que quieren desarrollarse en la ciencia— debe sortear dificultades económicas. 

    Para visibilizar y reducir la brecha de género en las carreras científicas, se estableció el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que se celebra cada 11 de febrero, y refuerza una batalla de todos los días. Hoy sólo el 28% de los investigadores del mundo en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas son mujeres. 

    Según expertos del Foro Económico Mundial (FEM), tendrían que pasar 257 años para que haya paridad en las oportunidades económicas entre hombres y mujeres; uno de los motivos por los que las mujeres y niñas tienen menos participación que los hombres en la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés). 

    Adhara Pérez es una de las niñas que quieren desarrollarse en el ámbito científico pero —aunque por ser mujer tenga que enfrentar más dificultades que los hombres para lograrlo—, ella no representa a la mayoría de las que tienen su misma ambición: Adhara es una niña genio. Más genio que muchos genios: tiene un coeficiente intelectual de 162 (IQ), dos puntos por encima del que tuvieron los célebres Albert Einstein y Stephen Hawking

    A sus 8 años está cursando dos carreras universitarias en línea: Ingeniería Industrial en Matemáticas en la Universidad Tecnológica de México, e Ingeniería en Sistemas por CNCI, donde recibió una beca que cubre el 100% de los estudios

    ​​Cuando tenía tres años le diagnosticaron el síndrome de Asperger, su madre, Nallely Sánchez, explicó en una entrevista que "los niños con Asperger no entienden el doble sentido. (...) Sí quieren tener amigos, pero siento que no saben cómo [hacerlos]. Pareciera que están en un mundo que lo crean ellos. Y podrían estar todo el día hablando sobre que le gustan los dinosaurios. En el caso de Adhara, su mundo es el espacio", contó.

    Efectivamente, la niña quiere ser astrofísica. Además de las dos licenciaturas, todas las semanas Adhara estudia cálculo y matemáticas con una profesora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Y entre una lección y otra, aprende inglés con el objetivo de ingresar algún día a la Universidad de Arizona, Estados Unidos, donde espera estudiar para convertirse en astronauta.

    "En Arizona hace mucho calor, pero quiero ir porque quiero estudiar astrofísica", dijo la niña. 

    Sánchez espera llevar a Adhara a Estados Unidos en dos años y medio, es decir, cuando tenga 10 años y haya terminado sus dos licenciaturas. Hasta entonces, aprenderá inglés para presentarse a los exámenes en Arizona, y después, será el decano de la Universidad quien decida si le ofrece algún tipo de beca.

    ​Además, en noviembre de 2019 anunció que estaba trabajando en dos proyectos, según publicó el portal web mexicano Pravia. El primero es un libro que narra su propia vida, que tituló No te rindas. El libro está dedicado a los niños con autismo, la niña comentó que quiere que sea gratuito para ellos y que quisiera que le gustaría poder leérselos.

    El otro proyecto es en conjunto con un compañero y trata acerca de una pulsera inteligente mediante una molécula para monitorear emociones y poder prevenir que niños con discapacidad entren en crisis o convulsionen, según la biografía que figura en Ciudad de las Ideas, un festival internacional de mentes brillantes que en 2020 tendrá lugar en Puebla (México) y contará con la participación de Adhara.

    Un camino lleno de logros, pero muy empedrado

    Llegar a completar estos logros no ha sido fácil para la niña ni su familia. Aunque la Adhara era superdotada, pasó varios años de su infancia sufriendo las burlas de sus compañeros de clase que la llamaban "rara", y padeciendo de la incomprensión de sus maestros, quienes le decían a su madre que no tenía futuro en los estudios, publicó Univisión. 

    Adhara fue víctima de acoso escolar hasta que una doctora se dio cuenta de su talento y su madre decidió sacarla de la escuela para enviarla a una especial, con docentes preparados para enseñar a su hija y con compañeros con la misma inteligencia que ella. Sin embargo, las dificultades económicas de su familia impidieron que Adhara siguiera estudiando allí, así que empezó a estudiar desde su casa. 

    El factor económico que impidió que esta niña continuara sus estudios en el centro es una de las dificultades que también deben sortear las niñas con una inteligencia promedio si quieren estudiar ciencias. La falta de recursos económicos también influye en la baja participación de las niñas y mujeres en las áreas de estudio en STEM. 

    ​"Las niñas y las mujeres tienen hoy cuatro veces menos de probabilidades que los hombres de adquirir las competencias digitales básicas, que serán esenciales en el futuro. Estas desigualdades persistentes deben ser motivo de gran preocupación", dijo Audrey Azoulay, directora de la Unesco. 

    La brecha de género en la ciencia

    El FEM publicó un informe en el que indica que —además de que deberían pasar más de dos siglos y medio para que las mujeres tengan las mismas oportunidades económicas que los hombres— y aunque a las escuelas asisten más niñas que niños, las niñas y mujeres por lo general son menos numerosas en las disciplinas vinculadas a la STEM. 

    ​La misma situación es evidenciada en un informe de 2019 de la Unesco, donde se indica que las diferencias de género en la participación en la educación STEM en detrimento de las niñas comienza tempranamente:

    • en los cuidados y la educación en la primera infancia,
    • en los juegos relacionados con las ciencias y las matemáticas.

    La subrepresentación se hace más evidente en los niveles de educación superiores; allí solo el 35% de los alumnos matriculados son mujeres. Además, solo el 3% de las mujeres que llegan a la educación superior en STEM escogen realizar estudios en el ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC); un 5% ciencias naturales, matemáticas y estadísticas, y un 8% ingeniería, manufactura y construcción.

    La Unesco señala que son varios los factores que afectan la transición femenina a las carreras STEM, incluyendo la compatibilidad que se percibe entre algunas de estas disciplinas con la identidad femenina, las obligaciones familiares, el ambiente y las condiciones laborales.

    Naciones Unidas asegura que los prejuicios y los estereotipos de género que se arrastran desde hace mucho tiempo continúan manteniendo a las niñas y mujeres alejadas de los sectores relacionados con la ciencia.

    Adhara espera ser una de las pocas mujeres que logren desarrollarse en el ámbito científico y aunarse al 45% de los investigadores en América Latina que son mujeres, una cifra que supera con creces la tasa mundial del 28%.

    Etiquetas:
    México, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, genio, ciencia, inteligencia
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