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    Protestas en Haití

    Haití, ¿una nación maldita?

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    Haití, sumido en una crisis y en interminables protestas (38)
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    Tras 8 semanas seguidas de violentas protestas contra el presidente Jovenel Moïse, con un saldo de 48 muertos, los medios occidentales no se pronuncian sobre los graves acontecimientos que tienen lugar en Haití.

    Pese a entrar en la octava semana consecutiva de violentas protestas contra el presidente Jovenel Moïse, que han dejado un saldo de 48 muertos según la ONU, los medios occidentales hacen mutis de los graves acontecimientos que se están suscitando en la nación caribeña, sin embargo, es histórico este desinterés no solo por parte de los medios, sino del hemisferio en general, ¿es acaso Haití una nación aislada, un estado excluido, una nación maldita?

    Haití fue la primera república en fundarse en América Latina y el Caribe y la segunda en el continente luego de EEUU, su legado a la humanidad está signado por una tradición heroica de lucha contra la esclavitud, es la primera nación formada en la historia del homo sapiens a partir de subyugados que arrebataron a sus amos, la libertad.

    No obstante, las posteriores repúblicas que se formaron por la desmembración del Imperio español, no eran proclives a la idea de abolir la esclavitud, formaron estados con bases sociales muy parecidas a las de la colonia defenestrada, y por ende, la experiencia haitiana fue silenciada y, en el mejor de los casos,  menospreciada en los libros de texto de historia de la región.

    Alexandre Pétion socorrió al mismísimo Simón Bolívar cuando este había perdido todo, incluso su país, puso a su disposición 6.000 fusiles con sus bayonetas, municiones, víveres, una imprenta, una flotilla de barcos, dinero y expedicionarios, a lo que preguntó: "¿Debo hacer saber a la posteridad que Alexandre Pétion es el libertador de mi patria?”, a lo que respondió el presidente haitiano: "No, prométame que abolirá la esclavitud donde comande".

    Aunado a la contumacia de la región por mantener bochornosa institución, se podría agregar la barrera idiomática del francés y criollo que se habla en el país, así como la religión vudú, que indudablemente fue satanizada por las conservadoras élites políticas católicas y protestantes circundantes.

    En la actualidad, el 80% de los haitianos viven en condiciones de extrema pobreza, es el país más pobre del hemisferio, subsiste por la ayuda de organismos internacionales y se encuentra terriblemente arruinado por desastres naturales, deforestación, intervenciones militares y un sistema económico atávico neocolonial y cuasiesclavista impuesto desde Occidente.

    Cuba y Venezuela a través de médicos, envíos de petróleo y derivados, construcción de infraestructura, entre otros, han sido de los países que desinteresadamente han ayudado al deprimido estado insular, de hecho ha habido protestas internas en el pasado por el mal manejo de cuantiosos fondos que ha dado Petrocaribe (Filial de PDVSA) a la nación.

    Samuel Huntington en el Choque de Civilizaciones dice: "Los haitianos son tan extraños para alguien de Granada o Jamaica como lo serían para alguien de Iowa o Montana. Haiti, el vecino que nadie quiere, es verdaderamente un país sin parientes", incluso recientemente en el año 2018, los miembros del Caricom habilitaron la libre circulación de ciudadanos haitianos por el bloque, siempre y cuando tengan visa de EEUU, Canadá o UE.

    Por ende, Haití no es una nación 'maldita' o castigada por Dios, como lo han querido hacer ver la hipócrita canalla mediática, es un país asolado por desastres naturales por la ubicación geográfica, han deforestado su suelo porque deben cocinar sus alimentos con leña por falta de combustibles, han sido víctimas de regímenes políticos del horror por anuencia del imperialismo y han tenido que migrar de su querida Quizqueia por el neoliberalismo.

    Por último, a pesar de este cuadro tan devastador, no nos debe ganar el pesimismo, la solución a los problemas estructurales de Haití pasa  por la instauración de una élite política proclive a fortalecer las relaciones con sus vecinos, especialmente el ALBA TCP y por romper con los que siempre los han explotado, el imperialismo, total ¿qué más pueden perder de esta relación tóxica?

    LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK Y LOS TEXTOS ESTÁN AUTOEDITADOS POR LOS PROPIOS BLOGUEROS

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    Haití, sumido en una crisis y en interminables protestas (38)
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