11:37 GMT +321 Octubre 2018
En directo
    Jair Bolsonaro, candidato presidencial brasileño

    Bolsonaro, el militar extremista que puede gobernar Brasil

    © AFP 2018 / Apu Gomes
    América Latina
    URL corto
    Elecciones presidenciales en Brasil (2018) (174)
    0 21

    RÍO DE JANEIRO (Sputnik) — Jair Bolsonaro (del Partido Social Liberal) es el favorito desde hace meses para llegar a la presidencia de Brasil; un militar de la reserva famoso por sus continuas declaraciones homófobas, racistas y violentas que se vio apartado de la campaña electoral por una puñalada en el abdomen.

    El "Trump de los trópicos", como lo apodó parte de la prensa, es diputado federal desde hace 27 años, pero siempre tuvo un papel secundario en la política brasileña.

    Sus adversarios recuerdan que en todos sus años en el Congreso apenas consiguió aprobar un proyecto de ley de su autoría, que prorrogaba beneficios fiscales al sector informático.

    En cambio, sus declaraciones polémicas se acumulan: en diversas entrevistas declaró que prefería tener un hijo muerto que un hijo gay o que sus hijos nunca tendrían una novia negra porque fueron bien educados; en una ocasión incluso increpó a una parlamentaria de izquierda diciéndole que ni siquiera "merecía" ser violada.

    Cuando votó a favor del juicio político a la entonces presidenta Dilma Rousseff (2011-2016) dedicó su voto al coronel Carlos Alberto Brilhante Ustra, quien durante la dictadura militar dirigía el centro de torturas donde Rousseff, entonces una joven guerrillera, fue sometida a vejaciones.

    Más: La democracia brasileña, instalada en la excepcionalidad

    Su discurso está nutrido de propuestas para otorgar beneficios a las Fuerzas Armadas, facilitar el porte de armas o endurecer las penas de los delitos, excepto cuando estos son cometidos por agentes de seguridad o para defender el patrimonio privado.

    El líder de la extrema derecha brasileña también prometió colocar a altos mandos militares en varios ministerios y privatizar buena parte de las empresas estatales, así como acabar con las políticas en favor de los derechos humanos o la demarcación de tierras indígenas, por ejemplo.

    Bolsonaro no tiene reparos en admitir que sus conocimientos de economía son limitados, y que para ello confía en el equipo liderado por Paulo Guedes, un neoliberal que asumiría el cargo de ministro de Economía en caso de que el capitán llegue al Gobierno.

    ​Cuando en los debates sus adversarios le preguntan sobre la deuda pública, la política monetaria o la reforma de las pensiones, el candidato suele divagar en las respuestas y prefiere volver a sus temas predilectos: la supuesta amenaza comunista, la ideología de género, etcétera.

    A pesar de que en principio despertaba recelos en el mercado financiero, la elite económica acabó abrazando su candidatura al ver que su postulante natural, el conservador Geraldo Alckmin (del Partido de la Social Democracia Brasileña) no despegaba en las encuestas y que su lugar era ocupado por la "nueva derecha" de Bolsonaro.

    El fenómeno Bolsonaro se explica por una mezcla de factores, según analistas políticas.

    En primer lugar, se presentó sin serlo como el "outsider" en un momento de gran cansancio hacia la dirigencia política tradicional, siendo especialmente combativo con el Partido de los Trabajadores (PT) del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011) cuando la popularidad de esta fuerza hacia agua por numerosos escándalos de corrupción.

    Tema relacionado: ¿De qué está acusado el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva?

    La baza de que es un candidato limpio de corrupción es otra de sus grandes cartas de presentación, igual que su discurso de enfrentamiento a la violencia.

    Estos análisis sostienen que Bolsonaro captó mejor que ningún otro candidato el hartazgo de la sociedad con la inseguridad en las calles.

    La mayoría de especialistas coinciden en que sus propuestas en materia de seguridad pública pueden ser desastrosas (acabar con el estatuto del desarme, facilitar el porte individual de armas, aumentar la presencia militar) pero coinciden en que al menos ofrece un discurso; cuando otros candidatos, sobre todo en la izquierda, no se sienten cómodos a la hora de abordar estos asuntos.

    También: Militares al acecho en Brasil

    Los seguidores de Bolsonaro, al que llaman 'Mito', se articulan con fuerza a través de las redes sociales; son una legión en Facebook (es el candidato con más seguidores, 6,4 millones) y ayudan a contrarrestar en parte las carencias de su campaña, puesto que como el candidato pertenece a un partido pequeño dispone de pocos minutos en la publicidad electoral de radio y televisión.

    Su carrera hacia la presidencia se ha visto muy condicionada por el atentado que sufrió el 6 de septiembre.

    En un acto multitudinario con simpatizantes recibió una puñalada en el abdomen, lo que lo obligó a pasar buena parte de la campaña ingresado en el hospital.

    Todos sus rivales condenaron sin fisuras el ataque, pero al mismo tiempo algunos subrayaron que fue víctima del discurso de odio que él mismo propaga.

    Bolsonaro, en cambio, grabó un video desde la cama del hospital diciendo que "nunca había hecho nada malo a nadie".

    Te puede interesar: Atentado a Bolsonaro: "El populismo de derecha se refuerza en Brasil"

    Tras el ataque, el apoyo a Bolsonaro aumentó levemente, pero no de la manera contundente que pronosticaban algunos analistas; además, junto también aumentó su índice de rechazo (el porcentaje de electores que no lo votaría jamás).

    Este índice es importante sobre todo si este domingo 7 de octubre ningún candidato consigue la mitad más uno de los votos válidos y los dos primeros deben competir en segunda vuelta el 28 de octubre.

    Los sondeos indican que en ese segundo encuentro Bolsonaro se enfrentaría a Fernando Haddad, del PT y heredero de la candidatura de Lula.

    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik
    Tema:
    Elecciones presidenciales en Brasil (2018) (174)
    Etiquetas:
    militar, políticos, elecciones presidenciales, candidato, Jair Bolsonaro, Brasil