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    Equipo de urgencias de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Colombia.

    Al MSF le "preocupa" la situación de los desplazados por los conflictos armados en Colombia

    © Foto : Gentileza de Médicos Sin Frontera (MSF)
    América Latina
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    Colombia es el país con más desplazados internos del mundo. En el Día Mundial del Refugiado, Sputnik conversó con el coordinador de Médicos Sin Frontera (MSF) en ese país sobre la situación de miles de personas que han tenido que trasladarse a raíz de la violencia de los conflictos armados.

    La experiencia de trabajo del MSF en el país gobernado por Juan Manuel Santos ha permitido comprobar que el trato que reciben las víctimas por parte de las instituciones "refleja la exclusión que sufren a manos del Estado, lo que se evidencia en el sub-reconocimiento oficial del fenómeno del desplazamiento forzado", dijo a Sputnik el jefe de Misión de MSF en Colombia, Nicholas Gildersleeve.

    La exclusión también se manifiesta "en la ausencia" de servicios sociales y de salud "específicos" para los desplazados, y en "la pobre asignación del gasto social para estos fines", agregó.

    "A pesar de las importantes necesidades de la población y de la existencia de un marco legal sobre atención, asistencia y reparación integral a las víctimas del conflicto armado interno [no hay] una respuesta oportuna en salud primaria o acompañamiento de protección", concluyó.

    En ese sentido, el coordinador hizo hincapié en que "preocupa" la situación colombiana especialmente porque "hace un año y medio que se firmaron los Acuerdos de Paz y a pesar de que no hay un conflicto entre el Ejército del Gobierno y las FARC, ahora hay un conflicto entre los diferentes grupos armados que pelean por los territorios" que antes controlaban las FARC, explicó.

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    "Estamos en un proceso de posconflicto pero las problemáticas [continúan], por eso se sigue desplazando y aumentando la cantidad de gente cada año", afirmó.

    El coordinador ejemplificó con la historia de vida de Juan Manuel.

    En marzo de 2017 el equipo de MSF recorrió el río Baudó para llegar al albergue de Pie de Pató, del municipio Alto Baudó del departamento de Chocó, donde se encontraban algunas familias desplazadas.

    "Era evidente la incomodidad, el desorden, la escasez de recursos y las preocupaciones que nacen del día a día. En medio del desconcierto, se acerca un adulto con tristeza, y le dice a la psicóloga: ‘Creo que necesito hablar con alguien como usted de esto que me pasó'", contó Gildersleeve.

    El hombre que pedía hablar era Juan Manuel, que con 44 años había sido padre de dos niñas pequeñas, Daniela de tres años y Manuela de cuatro, y había tenido que desplazarse en cinco ocasiones por situaciones de violencia. Él y su familia son víctimas de los enfrentamiento entre miembros de grupos armados ilegales.

    "Durante la consulta se mostró temeroso, forzando iniciar su discurso, como quien evita y contiene  el sufrimiento. Después de un silencio, comentó que estuvo al borde de la muerte y que su mayor miedo es pensar en no volver a ver a su familia", explicó el coordinador.

    Juan Miguel contó que los hombres de su comunidad estaban limpiando cuando de forma inesperada todo "se convirtió en caos y confusión" y las familias tuvieron que huir corriendo hacia el monte para salvar su vida.

    Pensando en sus dos hijas pequeñas, decidió regresar para tomar algunas cosas que serían necesarias para ellas. Fue en ese momento cuando sintió que iba a morir.

    "Todas las balas iban hacia mí, yo pensé que me iba a morir, dejé el bolso en el camino y empecé a correr", dijo Juan Manuel a la psicóloga, quien detectó angustia y sufrimiento.

    "Era constante y frecuente ese recuerdo de lo sucedido, recuerdos que le impiden a Juan Manuel dormir y volver a realizar sus actividades cotidianas. Durante la sesión, se trabajó en estrategias de detección de pensamiento, relajación y respiración, y con los días con el apoyo de su esposa, y demás redes, fue recuperando la tranquilidad", contó Gildersleeve.

    Desde 1985, 8.679.002 personas han sido registradas en la Unidad de Víctimas. 89% de ellas son víctimas de desplazamiento forzado en el marco del conflicto armado.

    Fueron reconocidas como tales por la Corte Constitucional en la Sentencia C280 de 2013, que prevé "Medidas de atención, asistencia y reparación integral a las víctimas del conflicto armado interno", y en el Auto 119 del mismo año, que da cuenta del seguimiento de las acciones que el Gobierno colombiano ha de cumplir para superar la "vulneración masiva, generalizada y reiterada de los derechos constitucionales de la población desplazada por la violencia".

    Sin embargo, Colombia sigue estando en el primer lugar en el mundo por la cantidad de desplazados internos. Según la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados, en 2017 la cifra aumentó en 250.000 personas, de un total de 7,7 millones que se han visto obligadas a desplazarse en su propio territorio por la violencia.

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    "En el caso colombiano es muy común que en algunas ocasiones la población no se desplaza, se queda confinada en su lugar de origen, con restricción a su movilidad", apuntó Gildersleeve.

    Esta población se encuentra principalmente en la zona sur, donde crecen los cultivos de coca para producir cocaína. Allí se encuentra "de un lado el Ejército que quiere erradicar la plantación, y del otro lado el grupo armado que le pone presión para seguir cultivando, ellos quedan en el medio [de la violencia, y] se tienen que desplazar a lugares más seguros", explicó el coordinador de MSF.

    Gildersleeve puso énfasis en la necesidad de contextualizar la situación para entender la gravedad del problema: "la mayor parte de la población vive en zonas rurales, cuando se desplazan no tienen acceso a los servicios de salud adecuados para responder a sus necesidades".

    Muchos de los beneficiarios de MSF no tienen certificada su condición de desplazados, por el miedo que tienen algunas personas de hablar públicamente de su situación, que "les obliga a afrontar su desplazamiento sin apoyos estatales", se lee en el informe que el coordinador elaboró especialmente para Sputnik.

    Las víctimas del conflicto "tienen que vivir con las etiquetas que les ponen en sus comunidades de origen o en las comunidades receptoras tras el desplazamiento. Por un lado, se estigmatiza a estas personas relacionándolas con el conflicto: ‘son guerrilleros', ‘colaboradores', ‘auxiliadores', ‘algo habrán hecho', etc. Por otro, son vistas como una amenaza o un problema y se las relaciona con la delincuencia o degradación social: ‘ladrones', ‘borrachos', ‘nos quitan nuestro trabajo', etc", se añade.

    El silencio y el estigma extinguen "cualquier posibilidad de reconocimiento social de la condición de víctima provocando que las personas no desarrollen el sentido de pertenencia, ni identidad", concluye, agregando que no hay integración social y por tanto "se complica su adaptación al medio y la superación de los eventos traumáticos que han vivido".

    Equipo de urgencias de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Colombia.
    © Foto : Gentileza de Médicos Sin Fronteras (MSF)
    Equipo de urgencias de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Colombia.

    La asistencia brindada por MSF en cifras

    Todas las emergencias respondidas por MSF en 2018 están relacionadas precisamente con confinamiento y desplazamiento (ninguna con catástrofe natural o epidemias), informó Gildersleeve. Hasta el momento han atendido a 432 personas a través de consultas en salud mental individuales y familiares, y 1.550 en actividades grupales. A su vez, también recibieron asistencia 2.049 personas a través de consultas externas de salud primaria.

    Los diagnósticos que más han realizado en salud mental en todas las emergencias atendidas (que también incluyen las de catástrofes naturales) son: trastorno de estrés agudo (22%), depresión (17%), estrés postraumático (16%), ansiedad (14%) y duelo (8%).

    Respecto a la salud física, el jefe de Misión señaló que "es muy frecuente" observar afección cutánea (22%), infección en las vías respiratorias altas (14%) y parasitosis intestinal (12%).

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    Etiquetas:
    asistencia humanitaria, desplazados, conflicto armado, Día Mundial del refugiado, Médicos Sin Fronteras (MSF), Colombia
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