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    Keiko Fujimori

    Perú y el futuro de un fujimorismo dividido

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    LIMA (Sputnik) — Al cumplirse 26 años del autogolpe de Estado del entonces presidente Alberto Fujimori (1990-2000), la división entre sus hijos y herederos políticos, Keiko y Kenji, y las causas judiciales que enfrentan, vuelven incierto el futuro del fujimorismo, dijo a Sputnik el analista político Carlos León Moya.

    "El futuro del fujimorismo mucho depende de los procesos judiciales que afrontan los dos hermanos", aseguró el politólogo por la Pontificia Universidad Católica del Perú.

    Aunque el expresidente fue condenado en 2009 a 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad y corrupción cometidos durante su Gobierno, el fujimorismo se ha mantenido fuerte en Perú, con un electorado que ronda el 30% de la población.

    No obstante, para León Moya es "muy difícil" saber qué ocurrirá con Fuerza Popular (FP), el partido político que dirige Keiko y que recoge el legado fujimorista, hasta tanto no concluyan las investigaciones que están en proceso en la justicia y que involucran a ambos hermanos.

    "La política peruana está muy judicializada; como nunca antes nuestros políticos están condicionados por lo que haga la Fiscalía, quien le está marcando los ritmos a los actores", sostuvo el especialista.

    Inicio de la división 

    La situación judicial de la líder de FP, Keiko Fujimori, quien está siendo investigada por la justicia por supuestamente haber recibido dinero de la constructora brasileña Odebrecht para financiar su campaña presidencial de 2011, condiciona su futuro político y, por ende, el del fujimorismo, afirmó León Moya.

    "Hasta la llegada del escándalo de Odebrecht en 2016, todo estaba claro", explicó el politólogo, en tanto el liderazgo del fujimorismo estaba indiscutiblemente en manos de Keiko, quien además contaba con la venia del entonces encarcelado patriarca.

    Asimismo, también Kenji Fujimori está implicado en una investigación del Ministerio Público por supuestamente intentar comprar votos para evitar la destitución del entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018) en una audiencia que iba a tener lugar en el Congreso el pasado 22 de marzo.

    "Kenji pactó un arreglo con Kuczynski para salvarlo de la vacancia (destitución) a cambio del indulto de Alberto (Fujimori); pero eso (el indulto) yo creo que se calculó que iba a debilitar el liderazgo de Keiko, cosa que no ha sucedido. Keiko sigue siendo la lideresa de Fuerza Popular", afirmó León Moya.

    Kuczynski indultó al expresidente Fujimori a fines de 2017 y renunciaría el 21 de marzo pasado, un día después que se difundieran unos videos en los que se observa a congresistas cercanos a Kenji Fujimori intentando comprar votos para evitar su destitución.

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    Para el politólogo, a Keiko "no le convenía" la salida de su padre porque podía debilitar su liderazgo dentro de un fujimorismo que estaba logrando vivir bien sin él, ya que actualmente FP tiene mayoría parlamentaria.

    Visto así, el acercamiento entre Kenji y Alberto —el hijo que "liberó" al padre—, ha sido clave en un distanciamiento "fraticida" que se veía venir desde que, en 2017, Kenji estableciera relaciones cordiales con Kuczynski, enemigo político de su hermana, cuando le manifestó su apoyo en las emergencias por los desastres naturales que sufrió la costa norte de Perú.

    Con la posibilidad de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos le revoque el indulto a Alberto Fujimori y este regrese a la cárcel, los tres Fujimori estarían comprometidos por la justicia de cara al futuro, y posiblemente el futuro del fujimorismo estaría comprometido también. 

    Etiquetas:
    Kenji Fujimori, Keiko Fujimori, Alberto Fujimori, Perú
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