17:42 GMT +318 Octubre 2017
En directo
    Prisión (imagen referencial)

    "Poner el Ejército de Brasil en las cárceles no sirve de nada"

    CC BY 2.0 / Meesh / barring freedom
    América Latina
    URL corto
    0 10603

    RÍO DE JANEIRO (Sputnik) — Las cárceles de Brasil siguen registrando una ola de violencia sin precedentes debido a los enfrentamientos entre facciones rivales del narcotráfico y aunque el gobierno anunció que llevará al Ejército dentro de los presidios algunos expertos creen que medidas de este tipo no son efectivas.

    Es el caso del profesor de Fundación Getúlio Vargas (FGV) de São Paulo y experto en seguridad pública, Rafael Alcadipani, que en una entrevista con Sputnik resaltó que "todos los gobiernos" adoptan este tipo de medidas cuando la seguridad se sale del control.

    "Es una medida mediática más que algo efectivo (…) El Ejército no está preparado para actuar dentro de las cárceles y cuando los militares se vayan volverá todo dentro", explicó, en referencia al supuesto armamento que van a incautar.

    El gobierno autorizó a las Fuerzas Armadas a revisar las cárceles en busca de armas, teléfonos móviles, munición y otros objetos prohibidos, pero el ministro de Defensa, Raul Jungmann resaltó que los militares en ningún caso tendrán contacto con los presos.

    Se espera que mil hombres divididos en 30 equipos se desplacen a cárceles de todo el país en un plazo máximo de una semana, aunque algunos gobernadores, como el de Río Grande do Norte, Robinson Faria, pidieron que adelantaran la llegada para que ayuden también en la seguridad en las calles.

    Para Alcadipani Brasil lleva 50 años inmerso en una crisis de seguridad pública y adoptando "medidas paliativas" cuando no erróneas, ya que en su opinión una de las claves para mejorar el sistema es detener menos, cuando en realidad las políticas públicas van en la dirección contraria, hacia lo punitivo.

    La corrupción de los funcionarios de prisiones, que permiten la entrada de armas en las cárceles, es uno de los factores que explican la ola de violencia en los presidios, pero no el único: "Falta invertir en mejorar la infraestructura, invertir en inteligencia policial, remodelar la justicia criminal, etcétera", resalta el experto.

    "Hay un problema de gestión, de administración: no es tanto que falten recursos sino que están mal gestionados; el gobierno federal se lava las manos (las competencias de seguridad son de los estados), al final todos son responsables pero nadie es responsable efectivamente", dice Alcadipani.

    El experto también valora muy negativamente el papel del gobierno de Michel Temer (Partido del Movimiento Democrático de Brasil) desde que estalló la crisis en las cárceles el 1 de enero con la matanza de 56 presos en la cárcel Anísio Jobim de Manaos (estado de Amazonas).

    "El gobierno es muy débil y no consigue lidiar con el problema, la gestión es muy mala porque desde el principio no se evaluó la dimensión del problema, cuando sabíamos desde hace un año que podía pasar", recuerda, en referencia a los informes que había sobre tensiones entre bandas rivales.

    Lea más: El Gobierno brasileño desplegará al Ejército dentro de las cárceles

    El profesor considera que Temer "no entiende" lo que está pasando y que su ministro de Justicia, Alexandre de Moraes, cabeza visible en esta crisis, tampoco está capacitado.

    Además, lamenta que la crisis de las cárceles no sirva para que los brasileños abran el debate de la legalización de las drogas, un "tabú" que en su opinión tiene que acabarse porque los recientes acontecimientos demuestran que la "guerra a las drogas" no está funcionando.

    ​Sobre los próximos pasos de la ola de violencia que afecta a las cárceles Alcadipani advierte que la guerra entre facciones se trasladará en breve a las calles de las ciudades: "En ese caso tendrán que actuar las Fuerzas Armadas, no habrá policía suficiente para lo que está por venir".

    De momento la primera ciudad en notar los efectos de la lucha entre facciones ha sido Natal, la capital del estado de Río Grande do Norte, donde en las últimas horas se incendiaron más de 20 autobuses municipales y comisarías de policía y edificios gubernamentales fueron atacados.

    Etiquetas:
    cárcel, Brasil
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik