05:54 GMT +318 Noviembre 2017
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    Molinos de viento

    Uruguay vive “revolución eólica” que lo pone a la vanguardia

    © Flickr/ Gonzalo Viera Azpiroz
    América Latina
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    Uruguay apuesta fuerte a generar energía con el viento, actividad que se disparó en los últimos tres años hasta proveer 16% de sus necesidades de electricidad, una "revolución eólica" que hace que la circulación en las rutas se enlentezca por el transporte de espigados molinos en larguísimos camiones remolque.

    "En sólo tres o cuatro años Uruguay pasó de prácticamente cero energía eólica en su matriz eléctrica a que en abril pasado hayamos cubierto 16% de la demanda interna con el viento, y para fines del año que viene se prevé una media cercana a 35%", dijo el ingeniero Fernando Schaich, presidente de la Asociación Uruguaya de Energía Eólica (AUdEE), consultado por Sputnik.

    Para entonces, Uruguay estará entre los países del mundo con mayor importancia relativa del viento en la generación de su electricidad, junto con Dinamarca, Alemania y España.

    "Es lo que nosotros llamamos "la revolución eólica de Uruguay", y se basa en que aquí hay condiciones favorables: es un país pequeño, con logística sencilla, sin grandes elevaciones, con buenas condiciones para el transporte, y un viento que sin ser el mejor está por encima de la media, es un buen recurso", dijo Schain, cuya asociación reúne a los actores públicos y privados del sector.

    Los dichos de Schain son fácilmente comprobables por cualquiera que pase por el puerto o viaje por las carreteras: enormes piezas de molinos —aspas, columnas- son transportadas a diario hasta los diversos "parques eólicos" del país por camiones que atascan el tránsito.

    "Pero además tiene una de las cosas más importantes: una política de Estado a largo plazo acordada por todos los partidos políticos que asegura reglas de juego claras", añadió.

    Hasta hace poco, Uruguay dependía absolutamente de la generación con represas hidroeléctricas –cuyo funcionamiento depende a su vez del caudal de ríos que varía con las condiciones de lluvia- y de la generación por medio de la quema de hidrocarburos, muy contaminante y cuyo costo varía con el precio internacional del crudo.

    El director de la estatal monopólica de electricidad UTE, Gonzalo Casaravilla, dijo esta semana que "Uruguay está cambiando su matriz energética", lo que incluye el gran impulso a la energía eólica.

    El objetivo es que para 2017, cuando estén activos todos los parques eólicos proyectados en el programa actual, 90% de la energía eléctrica de Uruguay provenga de fuentes renovables, explicó.

    Para el ingeniero Schaich, la generación con el viento "es fundamental" al programar el sistema de energía de un país como Uruguay.

    "Es más, es como si la energía eólica hubiera estado diseñada para Uruguay. Se complementa muy bien con la generación hidroeléctrica, incluso estacionalmente, porque cuando no hay lluvia hay buen viento", explicó.

    La inversión total cuando se complete este ciclo de parques eólicos en 2016 habrá sido de 2.700 millones de dólares, según datos de la AUdEE.

    "Desde el punto de vista del sistema es sin duda un muy buen negocio, porque para el país, para UTE, es una energía muy barata. Y desde el punto de vista del inversionista otorga rentabilidades no muy altas, de entre 7 y 11% anual, pero muy seguras", explicó.

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    energética, UTE, Asociación Uruguaya de Energía Eólica (AUdEE), Gonzalo Casaravilla, Fernando Schaich, Uruguay
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