19:06 GMT20 Septiembre 2020
En directo
    América del Norte
    URL corto
    Por
    0 03
    Síguenos en

    No hay una cifra oficial que indique cuántos niños quedan huérfanos producto de los 10 feminicidios que se cometen por día en México, tampoco hay mecanismos que impidan que queden a cargo de las familias de los padres, aún cuando ellos cometieron el crimen. Sin apoyos, estos niños son las víctimas olvidadas de "la otra pandemia" que asola el país.

    Gracias al registro independiente construido por la geofísica María Salguero en su Mapa del feminicidio en México a partir de reportes de prensa, se tiene el mayor registro de asesinatos por violencia machista, que en estado como Colima alcanza niveles de pandemia. 

    "Del mapa de María Salguero hacemos un aproximado. Si bien hay mujeres que son asesinadas sin que tengan hijos, hay otras que tienen más de un hijo o también tenemos casos que los medios de comunicación no especifican este dato. Entonces, calculamos un huérfano por cada mujer asesinada en México", señaló a Sputnik Sandra Soto, del colectivo Los machos nos matan en México, creado a partir del feminicidio de su hermana Serymar.

    Si se sigue esa estimación hecha por familias de las víctimas, se puede suponer que existen más de 300 niños que quedan huérfanos cada mes en México. En los primeros tres meses del año 2020, Salguero registró 1.000 feminicidios en todo el país, que implica que siguiendo el razonamiento de las familias, estaríamos aún frente a una cifra mayor. 

    "No hay ninguna autoridad que lleve el conteo de cuántos son estos niños que quedan en desprotección con el feminicidio de sus madres. El Instituto Nacional de las mujeres (Inmujeres) se había comprometido a llevar un censo, pero no ha habido ninguna notificación de ese dato", apuntó Soto.

    Por una custodia emergente

    El 15 de julio de 2018, Soto y un grupo de familiares de víctimas de feminicidio lograron que el estado de Coahuila (en el norte de México) creara un programa piloto que benefició a 18 niños huérfanos por el feminicidio de sus madres, por medio del cual se decretó la custodia emergente de esos menores de edad a los abuelos maternos. 

    "Logramos este avance en el estado de Coahuila por medio de una queja que presentamos ante la Comisión Nacional de derechos humanos, pero en el país en general mantiene una situación de desprotección a los niños huérfanos de feminicidio", señaló en entrevista con este medio

    Por medio de la mencionada queja, la Procuraduría para niños, niñas y la familia tramitó para esas 18 familias el estatus legal de la patria potestad de esos niños: para unos, dictó la custodias emergentes a la familias maternas, y, para otros, los representó ante los juzgados civiles en el proceso civil hasta lograr que se otorgara su cuidado a las abuelas y abuelos maternos.

    Además, explicó que esta es una demanda que han planteado reiteradamente al Gobierno mexicano como un mecanismo de restitución de los derechos de los niños que han quedado huérfanos, porque no existen protocolos actualmente para atender el interior superior de la niñez reconocido nacional e internacionalmente. 

    "Al no estar visibilizada su situación ni protegidos legalmente, estos vacíos legales perjudican a los niños y benefician incluso a las familias paternas cuando esos hombres han sido incluso los responsables del feminicidio, pero han logrado escapar de la imputación penal. Esta es una situación real y que nadie atiende", refirió Soto. 

    La fuente señaló que, aunque se podría promover un cambio legislativo ante la ocurrencia de los feminicidios que priorice a la familias de las mujeres asesinadas para se les entregue la patria potestad de los niños que quedan huérfanos (hoy es el padre y su familia quienes tienen prioridad en la justicia civil), las instituciones existentes ya cuentan con la potestad de llevar esto a cabo. 

    Soto explicó que tanto el sistema de protección, encabezado por una dependencia llamada Desarrollo integral de la familia (DIF) o las Procuradurías de atención a los niños, niñas y adolescentes estatales, son quienes deben ofrecer atención inmediata a las familias de las mujeres asesinadas que eviten la judicialización de la decisión de quien se queda con la custodia de los hijos de las víctimas de feminicidio en México. 

    "Los niños quedan en la invisibilidad porque cuando pasa un evento de esta naturaleza, las familias quedan pasmadas, así lo viví yo: te centras en lograr la justicia para la víctima directa; pero muchas familias no dicen que tiene dificultades económicas o emocionales para hacerse cargo solas de los pequeños porque temen que las autoridades se los quiten", señaló Soto.

    Soto relató un caso reciente de una abuela que quedó a cargo de sus nietos luego de que su hija fuera asesinada y a quien le llegó personal del DIF para realizar una "inspección" de las condiciones en que la abuela vivía con sus nietos y si su pobre casa "estaba apta" para atender a sus nietos.

    "Imagínate a esa abuela, con su única hija asesinada en la casa contigua a donde vive, quien con mucha dificultad logra llevar adelante el proceso penal por el feminicidio, queda a cargo de los dos niños y, cuando llega la autoridad, le dice que tiene que modificar una barda de su casa que es un riesgo para los niños y también debe cambiar el techo de lámina de su habitación por uno de concreto. Ahora, ella anda toda nerviosa buscando cómo hacer esas modificaciones que el DIF le señaló porque, si no lo hace, le van a venir a quitar a sus nietos", relató Soto.

    Abuelos solos ante la COVID-19

    La contingencia ocasionada por la COVID-19 tampoco logró que estas familias, abuelas y abuelos en su mayoría, que quedaron a cargo en soledad de miles de niños huérfanos en el país, recibieran algún tipo de apoyo económico o en alimentación para hacer frente a la dura situación que les toca vivir.

    "Las familias han colapsado y aunque hemos pedido apoyo por medios de protestas en redes sociales por no poder manifestarnos en la calle, no han llegado los apoyos. La situación es bien aguda porque muchas personas han perdido el empleo y, aunque busquen, en este momento nadie te contrata. Hay muchas familias que están teniendo problema para conseguir alimentos", explicó Soto.

    Relató un caso reciente en el Estado de México, en el que una funcionaria de Comisión estatal de atención a víctimas de Ixtapaluca (CEAV, que fue creada por la Ley general de víctimas en el año 2013) entregó una canasta con productos de despensa a una abuela que quedó a cargo de sus cuatro nietos tras el feminicidio de su hija mayor, quien además tiene otra hija menor de edad y vive con diabetes (lo que la pone en riesgo de complicarse de contraer COVID-19) en la que los alimentos entregados estaban vencidos.

    "Cuando le reclamé a la funcionaria se molestó mucho y me dijo que la canasta no había sido enviada por la CEAV sino donada por familiares y amigos, aunque la entregó vistiendo el chaleco que la identifica como funcionaria de Gobierno. Entonces, le dije que los niños no merecen que nadie les regale su basura y me bloqueó el teléfono, cuando ella debería ser mediadora de esta situación. Entonces, si la propia comisión de atención a víctimas nos bloquea, ¿quién nos defiende?", se preguntó. 

    Desde su colectivo están llamado a reunir alimentos, juguetes y otros elementos de entretenimiento por medio de la página Huérfanos por feminicidio en México (@huerfanosfeminicidiomx) para realizar una convivencia el próximo 26 de junio en el Parque de los venados de Ciudad de México. 

    "A las mamás de las víctimas de feminicidio se les acaba el Día de las Madres, se vuelven almas muertas en cuerpos vivos y por eso, estamos pidiendo apoyo a la sociedad civil para lograr un día de distracción y esparcimiento entre tanto dolor, para que estas mamás de lucha y protesta y también sus niños, puedan tener un momento de felicidad", concluyó.

    Etiquetas:
    huérfanos, feminicidios, México
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook