En directo
    América del Norte
    URL corto
    273
    Síguenos en

    El presidente de EEUU, Donald Trump, quiere revisar la política exterior de EEUU e implantar un nuevo orden mundial, opina el director general del Instituto de la Unión Económica Eurasiática, Vladímir Lepiojin.

    El politólogo ruso destaca que la lógica del actual mandatario estadounidense de elegir para su primer circuito presidencial países como Arabia Saudí, el Vaticano, Bélgica e Italia sigue siendo un misterio no solo para los observadores extranjeros, sino también para los expertos estadounidenses, ya que se separa en mucho de la de sus predecesores.  

    "Realmente la lógica de Trump no se encuadra en los discursos geopolíticos tradicionales, mientras que sus acciones están dirigidas a dar una vuelta de tuerca a la política del Departamento de Estado no solo en Oriente Próximo, sino en el mundo entero", escribe el experto ruso.

    A partir de su llegada a Arabia Saudí, se puede decir que el espectáculo de política interior se acaba y empieza un serio juego geopolítico, opina Lepiojin: "Trump es aquel sujeto que sostiene en sus manos una baraja de cartas y que tiene la posibilidad de repartir las cartas tal y como quiera. Es lo que está haciendo ahora".

    Desde el punto de vista del experto, el discurso que Trump pronunció en la sede de la OTAN, en el que calificó a Rusia como una amenaza para el bloque militar, tuvo un carácter formal. Donald Trump solo dijo en voz alta lo que los funcionarios de la Alianza Atlántica querían escuchar de él. Con todo eso, el presidente estadounidense exigió a los países miembros  a cumplir sus compromisos financieros.

    "Supongo que las citas de Trump con los funcionarios de la Alianza Atlántica y el papa Francisco fueron un tipo de reemplazo de los encuentros con líderes de Estados europeos. Estoy seguro de que el presidente de EEUU no ve el sentido de encontrarse con políticos europeos que son incapaces de ponerse de acuerdo entre sí. Actualmente ellos están fuera del discurso de política exterior en el que se encuentra Trump", dijo.

    El discurso actual del presidente estadounidense abarca la familia real de Arabia Saudí, la umma —la comunidad de creyentes del islam—, las elites de Israel, el Reino Unido, China, Rusia y el Vaticano.

    El politólogo destaca que Trump quiere subordinar a los clanes de Arabia Saudí para que ellos sirvan a los intereses de EEUU en concordancia con su nueva visión de la geopolítica, en la que el jugador más influente en Oriente Próximo debería ser Israel, mientras que Riad desempeñaría el papel de una retaguardia o una base principal de recursos.

    "En cuanto a las perspectivas de la OTAN, Trump ve al bloque militar como un material fungible, en el que el Departamento de Estado de EEUU podría sustituir al menos una parte de los militares estadounidenses en Oriente Próximo. Si los países miembros de la OTAN no fueran capaces de luchar por los valores occidentales contra Irán, Hizbulá, Al Qaeda, Talibán o cualquier otro contra quien se lo dijera EEUU, ¿qué sentido tendría para Washington mantener esta maquinaria?", se pregunta Lepiojin.

    Trump no quiere demostrar a Europa y al mundo el liderazgo de EEUU. A él no le importan los intereses de los funcionarios del Departamento de Estado y los de las corporaciones oligarcas. Está más preocupado en desmantelar el orden anticuado e introducir uno nuevo, concluye el politólogo.

    Además:

    Trump baila con espadas durante su visita a Arabia Saudí
    Trump, Rusia y los grandes secretos
    Etiquetas:
    cartas, Donald Trump, EEUU
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook