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    NUEVA YORK (Sputnik) — Varias tribus indígenas de EEUU que protestan contra el oleoducto de Dakota del Norte denunciaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos los problemas de derechos humanos que enfrentan por "la falta de consulta en la planificación que los proyectos extractivos que amenazan sus tierras y recursos".

    "Desde nuestra perspectiva lo que se ha hecho no es suficiente, ya que el propósito de esta consulta con las tribus no solo es dar una mesa para ser oídos, sino que tiene por objetivo fundamental dar a los tomadores federales de decisión el contexto de elementos de juicio necesarios para proteger los intereses de las tribus", dijo el representante del Comité de la tribu Standing Rock, Chad Harrison.

    La tribu de Standing Rock está protestando desde abril contra el oleoducto de Dakota Acces, el cual tiene una inversión prevista de 3.800 millones de dólares y una extensión de más de 1.875 kilómetros de longitud, y que prevé transportar 470.000 barriles diarios de petróleo desde Dakota del Norte hasta el estado de Illinois (noreste).

    El tendido ha destruido lugares sagrados para los indígenas y amenaza los recursos de agua de su territorio.

    El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EEUU, la agencia federal responsable de mantener el agua y otros recursos ambientales, detuvo este domingo la construcción del oleoducto en Dakota del Norte, negándole un permiso a la empresa Dakota Access para perforar por debajo del río Missouri, que estaba planeado a menos de 1,5 kilómetros de los límites de la reserva indígena.

    El consejero resaltó que con las consultas "lo que se ha hecho no es suficiente" y que "en estas decisiones sobre proyectos de infraestructura tiene que haber primero un proceso comprensivo y bien estructurado que permita que las tribus participen plenamente desde el propio inicio de un proyecto".

    Harrison señaló que durante muchas generaciones Standing Rock y otras tribus han sido afectadas por proyectos de infraestructura que benefician a otros sin tomar en cuenta el daño a pueblos indígenas y que los tribunales estadounidenses tampoco han ofrecido ninguna compensación económica.

    "Se toman decisiones federales en aras de los intereses de las empresas y no de las tribus", indicó Harrison.

    La CIDH, organismo de la Organización de Estados Americanos, inició este martes su 160 periodo extraordinario de audiencias públicas en Washington, que se extenderá hasta el sábado.

    Abuso de la policía contra manifestantes

    El presidente de la tribu Cheyenne, Harold Frazier, indicó que "su pueblo no tiene derechos civiles y no tienen protección del estado o del Gobierno federal de los EEUU".

    Fraiser aseguró que durante el fin de semana fue a uno de los sitios que está justo en medio de los territorios federales donde están protestando miles de personas contra el oleoducto en Dakota del Norte y que la policía les amenazó con que si tocaban el agua, los detendrían.

    "Al otro lado del río había alambres de púa, la policía estaba encima de una colina y no había forma en que pudiéramos dañarlos, pero la policía dijo por el altavoz: "Si tocan esa agua, nosotros vamos a actuar, los vamos a detener y los podemos fusilar", dijo el presidente.

    Una activista de la tribu Yankton, Faith Spotted Eagle, afirmó que el Gobierno no ha protegido sus derechos, sobre todo los derechos de mujeres y niños, sino todo lo contrario, ya que la policía ha reprimido su protesta pacífica con mucha violencia.

    "Muchas veces son atacadas las mujeres porque representan al corazón de nuestra nación y vemos las heridas que han resultado con las balas de goma, una que afectó a una mujer embarazada y otra le quitó el ojo a una niña", dijo Eagle, añadiendo que un cañón de agua le destrozó el brazo a una niña.

    Desde que se inició la protesta, el Departamento de Justicia ofrece recursos para la policía de Dakota del Norte, y sin mucho éxito ha intentado abrir las líneas de comunicación entre los líderes tribales, las fuerzas policiales y los manifestantes.

    "Antes de la decisión del domingo la fiscal (Loretta) Lynch hizo llamadas telefónicas a las autoridades policiales y al jefe de la tribu (Standing Rock) para hablar de cómo reducir la violencia y el potencial de violencia y para que hubiera un diálogo sobre seguridad pública", reiteró la directora de la Oficina de Justicia Tribal del Departamento de Justicia, Gina Allery.

    La directora además mostró su preocupación por la seguridad de los residentes y de los manifestantes, especialmente por las condiciones del clima que son peligrosas para los que están en el campamento durante el invierno.

    El representante de Oficina de Obras Civiles para el Cuerpo de Ingeniería del Ejército, Charles Smith, por su parte, indicó que se necesitan reglamentos sobre consulta que sean precoces y que les permitan llegar a las comunidades y a las reservas por invitación.

    "Haremos todo lo que podamos para llegar (a estas comunidades)", dijo Smith.

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    Etiquetas:
    violaciones, oleoducto, derechos humanos, manifestaciones de protesta, Dakota, EEUU
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