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    CIUDAD DE MÉXICO (Sputnik) — Los gobiernos de México y los países del llamado Triángulo del Norte centroamericano, El Salvador, Guatemala y Honduras, anunciaron un plan de "gestión integral" de los riesgos asociados a la migración irregular, particularmente en el contexto de la pandemia del COVID-19.

    Los cuatro países "se comprometen a continuar construyendo alianzas estratégicas para enfrentar los desafíos que supone la dinámica migratoria actual", indica una declaración conjunta difundida por la cancillería mexicana.

    El documento fue presentado en el marco de la gira de trabajo que iniciaron funcionarios del Gobierno de México en Guatemala.

    Las medidas son parte de la estrategia para "fortalecer los mecanismos de cooperación y la coordinación en materia migratoria".

    Los países del Triángulo Norte de Centroamérica presentaron un informe sobre la "gestión integral de los procesos migratorios" en la región; el documento reafirma el compromiso conjunto de enfrentar el fenómeno migratorio en todas sus dimensiones.

    En especial, el texto apunta a los retos relacionados con "la migración irregular y masiva, la seguridad, el combate integral al tráfico de migrantes y la trata de personas, garantizando el respeto irrestricto de los derechos humanos de las personas migrantes".

    Asimismo, expresa la preocupación de los gobiernos por la exposición de las personas indocumentadas a situaciones de alto riesgo para su salud y su vida, durante la pandemia de COVID-19.

    Un Plan de Desarrollo Integral del norte de Centroamérica y México plantea abordar las causas estructurales de la migración, agudizada por el COVID-19, recaudando una inversión de 45.000 millones de dólares en cinco años procedentes de organismos internacionales y países cooperantes como EEUU.

    La migración centroamericana hacia EEUU se incrementó en las últimas décadas hasta más de 400.000 migrantes anuales, y la cantidad de solicitantes de asilo en México se duplicó a casi 60.000 personas en 2019, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.

    "La dinámica migratoria actual constituye un desafío a nivel regional que ningún país puede resolver por sí solo, por lo que es necesario su abordaje desde el principio de responsabilidad compartida y el respeto de los derechos humanos de las personas migrantes y sus familias, conforme a los regímenes legales de cada uno de nuestros países y los compromisos asumidos a nivel internacional en la materia", dice una parte del documento firmado en el encuentro que tuvieron las autoridades de los cuatro países en un puesto de la frontera Honduras-Guatemala.

    En el encuentro celebrado en el puesto fronterizo de Corinto participaron el director general para América Latina y el Caribe de la Secretaría de Relaciones exteriores de México, Martín Borrego; el viceministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, Eduardo Hernández; la viceministra para los Salvadoreños en el Exterior, Cindy Portal; y la viceministra de Relaciones Exteriores de Honduras, Nelly Jerez.

    La crisis sanitaria originada por COVID-19 expone a los migrantes irregulares a una situación de alto riesgo, que debe ser motivo de preocupación para los gobiernos de la región, indicaron los diplomáticos reunidos en el municipio hondureño de Omoa.

    “Reiteramos la necesidad de establecer alianzas regionales y fortalecer el trabajo conjunto con Estados Unidos para el intercambio de información estratégica de flujos migratorios mixtos, a fin de establecer un diálogo sistemático que favorezca la gestión integral de las causas y consecuencias adyacentes a la migración irregular y masiva, y de reforzar la respuesta trasnacional al tráfico ilícito de migrantes y la trata de personas”, reza otro párrafo del documento firmado al término de la reunión cuadripartita.

    Al enfrentar el fenómeno de los flujos migratorios mixtos e irregulares los países en la ruta hacia Estados Unidos expresaron “su firme compromiso” en la promoción y protección de los derechos humanos de todo migrante, especialmente de las poblaciones más vulnerables.

    La declaración conjunta instó “a la promoción del diálogo y la cooperación entre los países de origen, tránsito, destino y retorno para el intercambio de información y buenas prácticas con el fin de brindar respuestas efectivas e integrales en materia migratoria”.

    Asimismo, los países recomendaron a los potenciales integrantes de las caravanas migratorias respetar los controles y los protocolos sanitarios establecidos por cada país, incluidas las pruebas de salud requeridas a fin de mantener la seguridad sanitaria.

    “Es relevante contar con el acompañamiento, apoyo y cooperación técnica y financiera de las agencias especializadas del Sistema de las Naciones Unidas, como el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) para abordar transversalmente la movilidad humana”, concordaron los altos funcionarios.

    Las caravanas de migrantes centroamericanos rumbo a Estados Unidos constituyen una serie de éxodos iniciados en octubre de 2018, desde la ciudad de San Pedro Sula, capital económica de Honduras, y que continuaron durante 2019 y 2020.

    Etiquetas:
    migración, Centroamérica, Honduras, Guatemala, El Salvador, México
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