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    LA PAZ (Sputnik) — La expresidenta boliviana Jeanine Áñez se inscribió como candidata a una gobernación, liderando la ofensiva de una fracturada oposición conservadora contra el gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS) en las elecciones regionales del venidero 7 de marzo, reportaron medios locales.

    "Convoco a los que votaron por Demócratas y se sienten defraudados por sus viejos politiqueros", dijo Áñez, autoproclamada gobernante transitoria durante el último año tras el derrocamiento de Evo Morales (MAS), al renunciar a ese partido y confirmar su alianza electoral con otra agrupación.

    Otras renuncias, cambios de partidos, reapariciones de viejos caudillos, apuestas de novatos incluyendo periodistas y fuertes disputas internas que golpearon también al MAS, quedaron confirmados en la madrugada del 29 de diciembre tras el cierre de los registros de candidatos producido en la medianoche pasada.

    "La derecha parece igual o peor que en las elecciones nacionales de octubre, incapaz de hacer propuestas o conciliar candidaturas de unidad, pero la candidatura regional sin precedentes de una expresidenta es al menos una importante novedad frente a un MAS que parte favorito", dijo a Sputnik el analista Vicente Guardia.

    Primera prueba

    El analista destacó que las elecciones subnacionales serán la primera gran prueba que enfrentará el nuevo Gobierno del MAS, con Luis Arce en la presidencia del Estado desde el 8 de noviembre tras una victoria nacional que mostró el predominio de ese partido en 300 de los 340 municipios.

    "Aunque son de carácter distinto y se refieren a liderazgos regionales, los comicios de marzo darán una primera respuesta del electorado a lo que ha comenzado a hacer y se espera haga Arce para reactivar la economía y combatir a la pandemia", dijo Guardia, sociólogo y docente de la universidad de El Alto.

    Este "tono en parte plebiscitario" resulta destacado por la presencia, entre los candidatos regionales, de destacados líderes de las movilizaciones que derribaron al MAS en noviembre de 2019 y luego sucumbieron ante el arrollador retorno del masismo en las elecciones de octubre pasado, ganadas por Arce, señaló.

    Entre esos protagonistas del golpe contra Morales y del posterior Gobierno transitorio destacaban Áñez, el exlíder cívico de Santa Cruz (este) Luis Fernando Camacho y el exrector de la Universidad pública de La Paz, Waldo Albarracín.

    Áñez renunció a la organización Demócratas que la había acompañado en su complicada gestión transitoria, disconforme con la decisión de la cúpula partidaria de no respaldarla como aspirante a la gobernación de Beni, su departamento natal, y de apoyar en cambio a Camacho como candidato en Santa Cruz.

    La decisión de Áñez ahondaba la crisis de Demócratas, principal partido de la derecha boliviana que sufrió en semanas pasadas las renuncias de su segundo hombre y excandidato presidencial, Oscar Ortiz, y del líder emergente Vladimir Peña, quien aspiraba a ser gobernador cruceño.

    La expresidenta se inscribió a la cabeza de una alianza en la que destaca el partido Unidad Nacional del empresario Samuel Doria Medina, con quien tuvo una fugaz y frustrada participación en las elecciones de octubre, retirándose a media carrera.

    Camacho, entretanto, aparecía como el favorito en Santa Cruz, departamento en el que derrotó por estrecho margen al MAS en las elecciones nacionales.

    El exrector Albarracín, postulado por Unidad Nacional y otros conservadores como Comunidad Ciudadana del expresidente Carlos Mesa y Sol.bo del actual alcalde Luis Revilla, disputará el gobierno municipal de La Paz con el exgerente del exitoso proyecto de teleférico urbano, César Dockweiler, candidato del MAS.

    En el resto del país tampoco había candidaturas unitarias de la derecha, anticipando, según Guardia, "una alta probabilidad de que el MAS vuelva a ganar en más del 90% de los municipios", como ocurrió en 2015.

    El MAS, por su parte, pasó por fuertes disputas internas, algunas incluso con violencia que no pudo evitar ni la intervención de Morales, su líder histórico.

    Esas divisiones internas parecieron superadas a la hora de la inscripción de candidatos, excepto en el bastión masista de El Alto, donde la expresidenta del Senado, Eva Copa, no logró la candidatura municipal y terminó renunciando para postular por un partido indigenista.

    Etiquetas:
    elecciones, Luis Arce, Jeanine Áñez, Bolivia
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