En directo
    América Latina
    URL corto
    Por
    0 10
    Síguenos en

    BOGOTÁ (Sputnik) — En medio de toques de queda en varias ciudades, medidas de restricción a la movilidad, suspensión de venta de licor y una cifra de contagios al alza que compromete la ocupación de las salas de cuidados intensivos, los colombianos se alistan para pasar una Navidad atípica sin grandes celebraciones.

    De acuerdo con reportes del Ministerio de Salud al 23 de diciembre, Colombia reporta un total de 1.544.826 contagios y 41.174 fallecidos por COVID-19, una cifra que sigue en aumento y a la que a diario se le suman, en promedio, más de 10.000 nuevos casos.

    Bogotá, la ciudad más golpeadas por el virus, con 433.640 casos a la fecha, es también una de las más afectadas por las medidas restrictivas que rigen desde el pasado lunes, como la prohibición de fiestas en espacios públicos y un sistema de control denominado “pico y cédula”, que restringe el ingreso de las personas a almacenes, bares y sector comercial en general dependiendo del último dígito de su identificación.

    “No podemos tener fiestas adentro y nadie puede sacar un bafle (parlante) ni armar una fiesta fuera de su casa”, advirtió la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, en declaraciones recientes, en las que subrayó que las reuniones deben ser de menos de diez personas que pertenezcan al mismo círculo familiar.

    Navidad diferente

    Pero si en Bogotá llueve, en otras regiones no escampa. En todo el departamento de Antioquia (noroeste) se implementó el toque de queda desde el 22 de diciembre hasta el 3 de enero entre las 00.00 y las 06.00 hora local, y también opera el “pico y cédula” para entrar a supermercados, centros comerciales y entidades bancarias.

    “La Navidad no se cancela, pero va a ser diferente. No son medidas que nos guste tomar, pero es nuestro deber, porque no tomarlas sería una irresponsabilidad”, señaló en rueda de prensa Daniel Quintero, alcalde de Medellín (capital de Antioquia).

    Otras ciudades como Cali (suroeste), Barranquilla (Cartagena), Cartagena (norte), Pereira (oeste) y Villavicencio (centro) también son objeto de medidas similares para prevenir la expansión del coronavirus en medio de la primera Navidad en pandemia, lo que presagia un diciembre amargo para el sector comercial, que se ha manifestado en contra de las restricciones.

    “No son comprensibles el tipo de medidas que se están tomando para afectar al sector productivo, especialmente al comercio (y) al turismo (…). Los toques de queda, las medidas restrictivas de ley seca (prohibición de venta de licor), los confinamientos y los pico y cédula afectan a la economía y al empleo”, dijo el presidente de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), Jaime Alberto Cabal.

    El pasado 18 de diciembre, el estatal Departamento Administrativo Nacional de estadística (DANE) reveló que en octubre la economía tuvo una caída de 4,53% frente a igual periodo del año anterior (cuando creció 3,66%) como consecuencia de la pandemia. Sin embargo, en ese mes no estaban vigentes las restricciones actuales.

    “Imagínese nada más, si así fue el resultado en octubre, cuando no había 'pico y cédula', ni ley seca ni toque de queda, ¿cómo será el resultado en diciembre con ese poco de medidas? Nos dañaron el diciembre, el mes de mejores ventas”, expresó Humberto Vallejo, administrador de una licorería en el sector de Chapinero, en el centro-norte de Bogotá.

    COVID-19 al alza

    Bien se sabe ya que en materia de COVID-19 aquello que se siembra como parte de la indisciplina social, se cosecha con creces un par de semanas después en cifras de contagios y muertes, por lo que el agite que aún se ve por estos días con motivo de las compras de Navidad -pese a las restricciones- redundará en aumento de pacientes en los próximos dos meses.

    “¿Cómo hace uno para no salir de compras en estos días?”, exclama Alexandra Espinosa, una joven administradora de empresas, a las afueras de un pasaje comercial en el centro de Bogotá, mientras busca regalos para sus familiares.

    El miércoles, la directora del Instituto Nacional de Salud (INS), Martha Ospina, advirtió que Colombia atraviesa en la actualidad un ascenso al segundo pico de la pandemia, que se registraría entre enero y febrero.

    “Ya estamos en el ascenso. El pico se prevé en el mes de enero. Duraría, más o menos, dos meses. (…). De seguir así, se ve el pico, que será ancho, más que el anterior, y luego se ve el descenso, que iniciaría en marzo. La curva vendría descendiendo en junio”, explicó Ospina a la prensa local.

    Para lograr la inmunidad de rebaño, Colombia tendría que vacunar a 34 millones de personas del total de 50 millones de habitantes con los que cuenta, pero de toda la población sólo el 55,8% está dispuesta a vacunarse frente a un 44,2% que se opone por temor a posibles efectos adversos, según una encuesta reciente del DANE.

    La inmunización de prueba contra el COVID-19 comenzará en los próximos días en el país y la masiva se prevé que inicie en febrero, por lo que, mientras tanto, los colombianos se alistan para desearse una feliz Navidad con distanciamiento social y uso de tapabocas.

     

    Etiquetas:
    COVID-19, Navidad, Colombia
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook