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    Perú, tras la destitución de Martín Vizcarra (109)
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    Mirtha Vásquez asumió la Presidencia del Congreso de Perú luego de la renuncia de Manuel Merino. En diálogo con Sputnik analiza el actual momento del país, los objetivos del Poder Legislativo, las próximas elecciones y lo que denomina el "momento constituyente".

    Mirtha Vásquez Chuquilín asumió la presidencia del Congreso peruano el 16 de noviembre en una de las crisis más profundas del país y del Poder Legislativo. "El nivel de aceptación de la ciudadanía hacia el Congreso era de 9%, había perdido todo respaldo popular", afirma a Sputnik.

    Vásquez resultó electa por los votos de los parlamentarios luego de la destitución del presidente Martín Vizcarra el 9 de noviembre, de la renuncia del presidente Manuel Merino el 15, y de la ausencia de Gobierno durante 24 horas. Junto a ella, Francisco Sagasti asumió el poder ejecutivo del país.

    "Esta es la generación de todos los jóvenes que nos ha dado una lección para poder reconducir los destinos del Estado, esto se lo debemos a esta generación joven y a este conjunto de población que se han manifestado de manera democrática, pacífica, que han tenido gestos muy claros, enseñándonos y dándonos lecciones de cómo se debe gobernar este país", declaró el día en que tomó posesión.

    Vásquez se solidarizó desde el primer momento con las familias de Inti Sotelo y Jack Bryan Pintado, los dos jóvenes asesinados por la represión durante las movilizaciones que forzaron la renuncia de Merino.

    "Vengo de los movimientos de derechos humanos, mi rol en los últimos años ha estado en la defensa de gente criminalizada", explica. Por eso, entre otras cosas, durante la represión recorrió comisarías para ver la situación de los detenidos. "Intentamos que la represión se detuviera, llamamos al director general de la policía para conversar con él sobre los protocolos de actuación en medio de las manifestaciones, y nada de esto fue considerado".

    Memorial en honor a Inti Sotelo y Jack Bryan Pintado, asesinados el 14 de noviembre durante la represión policial.
    © Sputnik / Marco Teruggi
    Su toma de mando, junto con la de Sagasti, contó con "mucho respaldo", afirma, por su papel contra la represión y por no haber votado a favor de la destitución de Vizcarra. "La población exigía una salida y lo hacía de la mano de quienes tuvimos un rol en el que defendíamos y poníamos por delante prioridades del país, como que no desestabilizáramos más en medio de esta crisis que hemos estado atravesando todos los peruanos".

    El efecto inmediato de la asunción del nuevo Gobierno fue un descenso de las movilizaciones, y el ingreso de la crisis a otro tiempo: el de los meses de compleja transición hasta las próximas elecciones, que serán en abril del 2021.

    El Congreso

    Uno de los objetivos del Ejecutivo comandado por Sagasti y de la presidencia del Congreso es "revertir esa percepción negativa que se ha generado en la población en torno a un poder tan importante como es el Legislativo".

    Esto es lo que Vásquez denomina una "precarización de la democracia" sucedida en los últimos años. "Veníamos de un proceso donde la gobernabilidad ya estaba bastante endeble, y en menos de cuatro años hemos tenido tres presidentes de la República, y hemos tenido una disolución del Congreso el año pasado —el 30 de septiembre—, entonces se evidencia un tema de crisis de gobernabilidad".

    La decisión mayoritaria en el Congreso de destituir a Vizcarra, señalado de corrupción, agravó la crisis institucional. "Efectivamente había serios indicios de que estaba involucrado en temas de corrupción", pero a pocos meses de las elecciones, para Vásquez "se podían buscar alternativas para asumir un tema tan delicado como la investigación contra un presidente de la República".

    El voto para vacar a Vizcarra fue aprobado por la mayoría de los congresistas, con lo que se negó la posibilidad de otros mecanismos ante la compleja situación: "Aprovecharon el asunto surgido en relación al presidente para plantear la vacancia porque ya se había evidenciado un interés por tomar el Ejecutivo por parte de algunos grupos políticos".

    Este fue el detonante dentro de una crisis que ya había alcanzado dimensiones estructurales: "Quedó claro para la población que la vacancia no era un mecanismo de lucha contra la corrupción, por eso la reacción popular", y, por eso, la imagen tan negativa del poder legislativo, que fue el poder desde el cual se desplazó al presidente.

    La transición bajo crisis

    Mirtha Vásquez Chuquilín, presidenta del Congreso de Perú
    © Foto : Gentileza Prensa Mirtha Vásquez Chuquilín
    Mirtha Vásquez Chuquilín, presidenta del Congreso de Perú

    La nueva presidenta del Poder Legislativo inició reuniones con diferentes sectores: la Confederación General de Trabajadores del Perú, el Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación, defensores ambientales, alcaldes.

    "Hay que tener conciencia de parte de todos los actores sociales que estamos en un momento de transición, con pocos meses, el tiempo es determinante para establecer prioridades, y para hacerlo hay que mirar lo que sucede en el país y cuáles son las demandas urgentes de la población", explica Vásquez.

    Las reuniones se dieron también con diferentes grupos políticos, con el poder Ejecutivo "para mirar cómo establecen sus prioridades de cara al momento que enfrentamos". Uno de los objetivos en este tiempo de transición es, explica Vásquez, "hacer entender a todos los actores que en estas circunstancias lo más inteligente va a ser ponernos de acuerdo sobre la agenda fundamental".

    Lograr esa agenda fundamental aparece como un desafío debido a lo que define como crisis de gobernabilidad: "A nivel de los poderes del Estado tenemos una situación inestable, por ejemplo, un Tribunal Constitucional que en este momento ya venció su periodo, y el cambio de los magistrados depende del Congreso que está en crisis".

    Cada poder del Estado está golpeado por la inestabilidad. La renovación del Tribunal, con gran parte de descrédito debido a que se declaró incompetente para pronunciarse sobre la vacancia de Vizcarra, depende así del Congreso también cuestionado.

    "La población no quisiera que elijan los miembros del Tribunal Constitucional este Congreso, y allí hay que discutir si vale la pena ya conformar una nueva comisión, nuevas reglas para elegir al Tribunal, o deberíamos evaluar que, faltando tan pocos meses, tendríamos que dejar que el próximo Legislativo, que va a ser el que actúe de manera permanente, sea quien tome esta decisión tan delicada".

    Por eso Vásquez insiste en que "hay que definir este período como de transición, y ayudar a que todos los poderes del Estado atraviesen este período y lleguen a una elección de representantes que ya tendrán que ser los estables en los próximos años". El objetivo es abril.

    El momento constituyente

    Junto a lo inmediato y transitorio existe otro tiempo que señala la presidenta del Congreso, quien es parte de la bancada del Frente Amplio: "Se está gestando el momento constituyente, se está empezando a hablar de un cambio de un instrumento fundamental que rige el Estado".

    Para Vásquez "se viene oyendo esa necesidad del cambio constitucional a partir de estos últimos momentos de crisis, y a este tipo de demanda no hay que ignorarla, me parece importante empezar el debate".

    Si bien señala que el Congreso actual no tiene tiempo para realizar ese cambio, se podrían "dar pasos", avanzar con un debate que toma fuerza producto no solamente de la crisis política, institucional, sino también de la situación económica, social, evidenciada con la pandemia.

    "La gente empieza a reclamar el cambio constitucional a partir de la constatación cotidiana de que el modelo que contiene esta Constitución no ayuda a reivindicar los derechos más básicos, con este modelo, con la pandemia, nos dimos cuenta que la salud no era un derecho, era un privilegio".

    En ese tiempo constituyente está una de las claves en la cual coinciden varias miradas políticas, como la de Verónika Mendoza, de Juntos por el Perú, o la de Rocío Silva Santisteban, también parte del Frente Amplio y que, como Mirtha, y a diferencia de su bancada, votó contra la vacancia de Vizcarra el 9 de noviembre.

    Aún resulta temprano saber cómo evolucionará esa demanda. Por el momento, se trata de intentar una transición hasta el próximo Gobierno que tendrá la legitimidad de las urnas. La campaña presidencial, según Vásquez, debería centrarse en "los temas urgentes y necesarios para la población", como son los problemas de trabajo, salud y alimentación.

    Tema:
    Perú, tras la destitución de Martín Vizcarra (109)
    Etiquetas:
    Martín Vizcarra, políticos, política, reforma constitucional, manifestaciones de protesta, crisis política, Congreso de Perú, Perú
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