En directo
    América Latina
    URL corto
    0 0 0
    Síguenos en

    La delegación uruguaya que disputa las Eliminatorias Sudamericanas terminó la doble fecha de noviembre con un brote que afectó a seis futbolistas —entre ellos Luis Suárez— y cinco funcionarios, incluido el médico del plantel. Fotografías de los futbolistas con su tradicional mate habían preocupado a los fanáticos antes del encuentro con Brasil.

    La derrota con Brasil no fue la única mala noticia para la selección uruguaya de fútbol tras la cuarta fecha de las Eliminatorias Sudamericanas para la Copa del Mundo de Catar 2022, ya que el plantel fue sacudido por un brote de COVID-19 que ya afectó a más de diez integrantes de la delegación, entre futbolistas y funcionarios.

    El primer caso se conoció apenas después de la victoria de Uruguay por 3 a 0 frente a Colombia en Barranquilla, el 13 de noviembre. El lateral izquierdo titular del equipo, Matías Viña, dio positivo por COVID-19 durante los exámenes realizados cuando el equipo arribó a Montevideo.

    A pesar de que el futbolista fue inmediatamente apartado del plantel, la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) no pudo evitar la expansión del brote. El segundo en caer fue nada menos que Luis Suárez, estrella del equipo y goleador histórico de los celestes. Junto a él también dio positivo el portero suplente Rodrigo Muñoz y el encargado de prensa de la Selección, Matías Faral.

    Los primeros casos positivos en el plantel alarmaron a los hinchas uruguayos por la posibilidad de que el virus se extendiera a nuevas figuras del equipo. Las fotografías de los futbolistas tomando mate —tradicional para los uruguayos— en la concentración abonó el miedo de que pudiera haber huecos en los protocolos sanitarios.

    Los exámenes practicados luego del encuentro con Brasil confirmaron los temores: al día siguiente, la AUF informó que otros dos futbolistas habían contraído la enfermedad: el defensor Alexis Rolín y el delantero Diego Rossi. Al mismo tiempo dieron positivo otros cinco integrantes de la delegación: el médico del plantel, Alberto Pan; el preparador físico, Jorge Rey; el kinesiólogo, Richard López; el utilero Víctor Britez y el fotógrafo Emiliano Aguirre.

    Un caso particular fue el del mediocampista Lucas Torreira, que no dio positivo en los test hechos por Uruguay pero sí cuando fue examinado por su club, el Atlético de Madrid, una vez llegó a España. Por eso, fue el club español el que oficializó su situación.

    Paradójicamente, el brote de COVID-19 que afectó a los uruguayos antes y después de enfrentarse a Brasil se originó en ese país. Es que Viña, el primero en dar positivo, integra el plantel del equipo brasileño Palmeiras, donde en los últimos días también surgió un brote del virus que ya afectó a 17 personas.

    Brasil no reportó casos nuevos en su plantel luego de enfrentar a Uruguay, aunque había sufrido dos bajas en las horas previas producto del coronavirus. Alex Telles, defensa del Manchester United, y Gabriel Menino, mediocampista de Palmeiras, habían dado positivo en controles hechos por la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF). Brasil también había perdido a Casemiro y a Éder Militao, ambos del Real Madrid, por COVID-19, aunque ni siquiera llegaron a viajar para la doble fecha de noviembre.

    El brote en Uruguay se suma a otros con los que lidian selecciones rivales en las Eliminatorias. Ecuador, por ejemplo, sufrió la baja de seis futbolistas —entre ellos el goleador y figura Enner Valencia— por haber dado positivo. Más precavida, la Selección Chilena de fútbol desafectó al futbolista Diego Rubio apenas se detectó un brote en su club, el Colorado Rapids de Estados Unidos.

    Etiquetas:
    eliminatorias, fútbol, COVID-19, Brasil, Uruguay
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook