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    En un libro que reconstruye su trayectoria y perfil político, el secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, confiesa su ilusión de regresar a la política uruguaya aunque desde un inesperado lugar. A su vez, reconoce que había pensado "un esquema" para propiciar que Evo Morales perdiera en 2019.

    A pocas semanas de que la victoria del Movimiento Al Socialismo (MAS) en Bolivia terminara de poner en cuestión la actuación de Luis Almagro al frente de la Organización de Estados Americanos, el propio secretario general de la OEA parece comenzar a imaginarse un futuro político fuera del organismo internacional. En un libro sobre su figura que acaba de editarse, Almagro sorprende con lo que parece ser la posibilidad de disputar la Presidencia de Uruguay, su país de origen, en un futuro.

    El libro Luis Almagro no pide perdón,  escrito por los periodistas Martín Natalevich y Gonzalo Ferreira y editado por Planeta, presenta un profundo perfil de quien fuera canciller de Uruguay entre 2010 y 2015, cuando todavía integraba la coalición de izquierda Frente Amplio y contaba con la confianza del entonces presidente José Mujica.

    La publicación, según un adelanto difundido por el periódico uruguayo La Diaria, recoge varias horas de charla con el propio Almagro, que llega a confesar a los autores que avaló la candidatura de Evo Morales en 2019, a pesar de la derrota en el referéndum de 2016, porque "la OEA tenía que estar en la elección en Bolivia" porque, de lo contrario, la situación "se iba a complicar mucho".

    En el libro, Almagro reconoce que cuando apoyó que Morales se presentara como candidato ya pensaba en un "esquema" que tenía como objetivo que la oposición al MAS triunfara en las elecciones, aunque con el "costo" de permitir un posible victoria de Morales.

    "En esa visita firmamos la Misión de Observación Electoral. Y para mí eso era todo. Ahí abríamos dos posibilidades y cerrábamos una. Abríamos una posibilidad que era que Evo ganara legítimamente. Era el costo que tenía eso. Para mí eso era imposible, imposible. Evo tenía menos votos todavía que los que había tenido cuando el referéndum, o sea que no tenía forma. Después abríamos la posibilidad de que la oposición boliviana ganara legítimamente. Y cerrábamos la posibilidad de que Evo se robara la elección. Ese era el esquema", explica Almagro en el libro.

    ¿Almagro candidato en Uruguay?

    Una de las revelaciones incluidas en los primeros adelantos del libro fue la intención de Almagro de volver a acercarse a la política doméstica de su país, aunque ya no en el Frente Amplio, coalición que lo expulsó formalmente de sus filas en 2018.

    Si bien Almagro reconoce que sus raíces políticas se identifican más con el Partido Nacional pero asegura que se imagina un futuro político en la otra fuerza política tradicional de Uruguay: el Partido Colorado. Incluso se definió como 'batllista', corriente histórica dentro de la política uruguaya iniciada por el dos veces presidente José Batlle y Ordoñez (1903-1907 y 1911-1915) y que tiene al Estado de bienestar y la estatización de servicios públicos como emblema.

    La Diaria recordó que Almagro llegó a participar, a través de videoconferencia, en un evento con jóvenes del Partido Colorado donde le preguntaron si se imagina siendo candidato a presidente por el Partido Colorado. "Nunca digo: 'Nunca voy a hacer esto', porque después es exactamente lo que me pasa", contestó.

    Las palabras de Almagro en el libro sorprendieron a los integrantes del Partido Colorado. Y si bien varios se mostraron sorprendidos y hasta intentaron desmarcarse de la figura de Almagro, algunos se animaron a expresar públicamente que el titular de la OEA tiene "las puertas abiertas" para ingresar al partido que actualmente funciona como principal socio del Partido Nacional en la coalición de Gobierno liderada por Luis Lacalle Pou.

    Uno de los que incluso saludó la iniciativa de Almagro fue el expresidente uruguayo Julio María Sanguinetti (1985-1990 y 1995-2000), líder histórico de los colorados. "Nos alegra que alguien, como Almagro, que ha estado lejos de nuestras posiciones, y que es una figura pública relevante, tome ahora una decisión distinta y se acerque al batllismo que es la filosofía inspiradora del país", escribió Sanguinetti en Twitter.

    Lejos de despegarse de lo dicho en el libro, Almagro agradeció las palabras del exmandatario. "Muchas gracias, presidente Sanguinetti. Mi intención es y será siempre contribuir por más desarrollo inclusivo y el batllismo es una fuente inspiradora de todos los uruguayos", respondió.

    Etiquetas:
    Organización de Estados Americanos (OEA), Uruguay, Luis Almagro
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