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    El asesinato del referente conservador Álvaro Gómez Hurtado en 1995 es uno de los magnicidios más controversiales de la historia de Colombia. Múltiples hipótesis se han dibujado alrededor de la muerte del ex Canciller y candidato a las elecciones colombianas, pero sobre quiénes fueron los responsables, todavía, no hay consenso.

    Abogado, catedrático, escritor, periodista y político. Álvaro Gómez Hurtado, del Partido Conservador de Colombia, tuvo una larguísima trayectoria política, pasando por ambas cámaras legislativas, ocupando el cargo de embajador de Colombia en Estados Unidos, Francia, Italia y Suiza, y presidiendo la Cancillería de 1983 a 1985.

    Álvaro Gómez Hurtado
    © AFP 2020 / AFP
    Álvaro Gómez Hurtado

    Como candidato a la Presidencia en tres oportunidades, Gómez Hurtado fue uno de los principales críticos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), cuyos antiguos integrantes se atribuyeron, recientemente, su asesinato

    Gómez Hurtado fue asesinado en la mañana del 2 de noviembre de 1995, luego de salir de dar clase en la Universidad Sergio Arboleda, en Bogotá, afuera del estacionamiento del centro de estudios. Recibió cuatro disparos en la cabeza y en el pecho. 25 años más tarde, sobre su muerte siguen habiendo múltiples especulaciones. 

    ¿Quién mató a Álvaro Gómez Hurtado?

    En 1994 el candidato por el Partido Liberal Colombiano Ernesto Samper Pizano gana las elecciones nacionales. Gómez Hurtado, que mantenía un relación cordial con el presidente, fue uno de los primeros en recibir los famosos audios —conocidos en Colombia como narcocasetes— donde se revelaba que la campaña de Samper habría estado financiada con dinero del cártel de Cali.

    El año 1995 tuvo el foco puesto en el escándalo de Samper y, por otro lado, el inicio de las negociaciones con las FARC, que habían tomado el municipio de La Uribe, en el departamento del Meta, centro de Colombia. 

    Gómez Hurtado fue uno de los partidiarios de iniciar los diálogos de paz. "La paz es muy importante como para que estemos dependiendo de La Uribe sí o La Uribe no. Si ese es el problema, hagamos el diálogo en el hotel Tequendama. El negocio de la guerrilla es tan grande, el segundo más grande después del narcotráfico, que hay que proponerles algo lo suficientemente grande como para que acepten dejar las armas", había dicho entonces según cita El Tiempo. 

    Al mismo tiempo, Gómez Hurtado empezó a cuestionar duramente el escándalo de Samper. "Se pretende tener a la gente comprometida por interés. El régimen está integrado por diversos factores que operan en conjunto, en virtud de una red de compromisos de impunidad en torno al aprovechamiento de los gajes del Estado", escribió al respecto. 

    Poco después, su asesinato. En 25 años, solo una persona fue condenada por el crimen: el sicario Héctor Paúl Flórez. Según la Justicia, él fue uno de los cuatro hombres responsables del atentado a Gómez Hurtado. Flórez, quien pasó desde 2001 casi 19 años en prisión, siempre se declaró inocente. Ahora, con las recientes declaraciones de ex guerrilleros de las FARC, nuevas dudas aparecen acerca del crimen. 

    La confesión de las FARC

    Hasta finales de septiembre, ningún actor se había adjudicado la responsabilidad de la muerte del ex candidato conservador. Sin embargo, el 30 de ese mes la antigua FARC- EP (Ejército del Pueblo), hoy reconstruida en el partido político de izquierda Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, presentó una carta a la Jurisdicción Especial para la Paz, justicia transicional (JEP) en la que reconocían su responsabilidad en seis homicidios ocurridos entre 1987 y 1995. 

    Entre los nombres estaba el de Gómez Hurtado. Sin embargo, varios políticos han cuestionado la legitimidad de las cartas, entre ellos el presidente Iván Duque, y la familia del político y los fiscales del caso desconfían de la veracidad de las declaraciones. 

    En tanto, la Fiscalía mantiene las investigaciones y ha citado a declarar como testigos a políticos, ex referentes del narcotráfico y a dos de los ex jefes de las antiguas FARC. 

    Si no ellos, ¿quiénes?

    Una de las hipótesis que ha investigado la Justicia, recuerda El Tiempo, es la posibilidad de un crimen de Estado, a raíz de los cuestionamientos que Gómez Hurtado hizo al entonces presidente Samper respecto al financiamiento de su campaña.

    Al respecto, el acusado alega que su relación con la víctima era buena, y que incluso su gabinete estaba representado por varios miembros de su sector. 

    "Mi afirmación es la de rechazar rotundamente esta acusación", sostuvo Samper, y añadió que, para demostrarlo, está "dispuesto a comparecer ante la justicia para que este exabrupto se aclare de la manera más contundente". Además, manifestó interés en que el crimen "no quede en la impunidad y se descubra quiénes fueron los actores materiales, intelectuales y se les castigue ejemplarmente".

    Otra tesis que ha manejado la Justicia, según El Tiempo, es que el político conservador fue asesinado tras negarse a presidir la tentativa de un golpe de Estado que elaboraban ciertos sectores del empresariado colombiano, políticos derechistas y el Ejército. 

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