En directo
    América Latina
    URL corto
    0 53
    Síguenos en

    Si bien la pandemia de COVID-19 interrumpió las manifestaciones diarias del estallido social en contra del Gobierno de Sebastián Piñera, la población de a poco ha vuelto a tomar las calles. De la misma forma se ha retomado la represión policial y las agresiones a los manifestantes, y los trabajadores de la prensa son el nuevo blanco del conflicto.

    Desde octubre de 2019, cuando estallaron las protestas populares contra el Gobierno de Sebastián Piñera, las movilizaciones se han enfrentado a fuertes represiones por parte de la Policía chilena (Carabineros), que ha dejado heridos y muertos a lo largo del país. Pese a que la pandemia impuso meses de cuarentena y que las calles quedaron vacías, nuevas manifestaciones volvieron a surgir. 

    Una semana antes del plebiscito que propone una reforma de la Constitución para atender las reivindicaciones del estallido social, la jornada de manifestaciones del 18 de octubre, en conmemoración al aniversario del inicio de las protestas, terminó con tres reporteros detenidos, tres heridos y dos amenazados, según informó el Observatorio de Derecho a la Comunicación (ODC). 

    "Carabineros hizo uso de fuerza de forma desproporcionada, realizando cientos de detenciones a manifestantes y varios ataques a comunicadores que se encontraban realizando labores informativas", se denunció en el comunicado.

    Los detenidos fueron Javier Castro, reportero del medio local La voz de Maipú, quien tras identificarse como prensa y mostrar su credencial fue detenido y trasladado a la 25° comisaría de la comuna de Maipú, Santiago de Chile; Nicolas Valdebenito, detenido mientras registraba el incendio a una Iglesia y trasladado a la 33° Comisaría, y Sebastián Silva, colaborador de la Agencia EFE, golpeado por funcionarios de Carabineros, detenido y trasladado a la 3ª Comisaría, donde pasó la noche.

    También de La Voz de Maipú, Vlady Cortés fue interceptado y agredido por motoristas de Carabineros, quienes tras identificarse le pidieron que se quitara la máscara y lo rociaron con gas pimienta, lo que le provocó quemaduras en la cara. Junto con él, el fotógrafo Antonio Kadima recibió el impacto de una bomba lacrimógena durante la cobertura de las manifestaciones, y terminó siendo trasladado de urgencia a un hospital.

    Por otro lado, el corresponsal holandés Boris van der Spek recibió amenazas explícitas de muerte por parte de una persona no identificada a través de su correo electrónico, según informó la Asociación de Corresponsales de la Prensa Internacional en Chile y citó el ODC.

    Entre las víctimas se encuentra también la periodista de Sputnik y docente chilena Carolina Trejo Vidal, a quien le colgaron fuera de su casa panfletos amenazantes firmados con el sello de la araña, símbolo de un grupo de ultraderecha chilena llamado Patria y Libertad. En tanto nuestro medio de comunicación ha instado a las autoridades chilenas a garantizar la seguridad de la corresponsal, muchas otras organizaciones dieron apoyo a Trejo. 

    El Colegio de Periodistas de Chile, por su parte, exigió al Ministerio del Interior chileno a tomar acciones de inmediato e iniciar las investigaciones pertinentes para encontrar a los responsables detrás de estos actos. 

    ​También la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Chile explicitaron su solidaridad a la periodista por lo ocurrido, y calificaron las acciones de los Carabineros como "de suma gravedad". 

    "Desde la declaración del Estado de emergencia sanitaria, el pasado mes de marzo, el Observatorio por el Derecho a la Comunicación ha registrado más de medio centenar de detenciones a reporteros. Durante estos meses también se ha constatado el hostigamiento y amenazas a integrantes de medios de comunicación independientes que se han destacado en la denuncia de vulneraciones de derechos humanos por parte de las fuerzas policiales", condenó el ODC.

    Por su parte, Trejo emitió un comunicado dirigido a sus colegas de la prensa, así como también a los funcionarios, compañeros docentes y estudiantes de la Universidad de Chile, donde se desempeña como docente, y agradeció "las enormes muestras de solidaridad, apoyo, y afecto" que ha recibido de cada uno de ellos.

    "(Estos son) episodios que solo buscan impedir la necesaria y fundamental labor que nosotras y nosotros como periodistas, comunicadores sociales, pero por sobre todo defensores de los derechos humanos debemos realizar, y en el marco de un año marcado por las legítimas demandas sociales y en el cual se han cometido innumerables aropellos a los derechos de las personas y la prensa", subrayó. 

    Por último, se refirió a la necesidad de un "periodismo independiente, valiente y comprometido, que no responda a los intereses de los grupos económicos y a los grandes consorcios de comunicación que concentran la propiedad de los medios", ya que "el pluralismo y la libertad de expresión" se necesitan y suponen un derecho, concluyó.

    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook