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    BUENOS AIRES (Sputnik) — El Gobierno argentino denunció a la administración anterior, presidida por Mauricio Macri (2015-2019), por adquirir 600.000 dosis de vacunas triple bacteriana que dejó que caducaran en un frigorífico contratado por el Ministerio de Salud.

    "El Gobierno denunció a exministros de Salud de Macri", informaron fuentes judiciales consultadas por Sputnik.

    La Oficina Anticorrupción, dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, denunció así a los exministros de Salud, Jorge Lemus, y Adolfo Rubinstein, entre otros funcionarios.

    El organismo explicó que fueron halladas 600.000 dosis de la vacuna dTap[3] (triple bacteriana acelular) adquiridas con el objeto de cumplir con el Calendario Nacional de Vacunación.

    Producción de la vacuna rusa contra el COVID-19
    © Sputnik / Servicio de prensa de AFK 'Sistema'
    Pero los antídotos se encontraron cuando ya estaban vencidos en una cámara perteneciente al Frigorífico Oneto y Cia. SAIC, el cual fue contratado como operador logístico por la cartera de Salud de la administración anterior.

    La OA también encontró un documento que da cuenta de la contratación directa entre 2018 y 2019 del Frigorífico Oneto para recolectar, tratar y disponer de aproximadamente 40 toneladas de residuos peligrosos, dentro de las cuales se encontraban las 600.000 dosis de dTap.

    El Ministerio de Salud invirtió así 6.610.306 dólares en la adquisición de las dosis importadas y además destinó 4.370.000 pesos (casi 53 millones de dólares al cambio oficial) a fin de tratar y disponer de los antídotos.

    Compra desperdiciada

    El 16 de septiembre de 2016 el entonces ministro de Salud, Jorge Lemus, dictó una resolución por la que ordenó la adquisición de 600.000 dosis de la vacuna dTap del laboratorio GlaxoSmithKline Biologicals S.A, entre otras.

    El embarque con los antítodos llegó al país el 7 de diciembre de 2016 y permaneció en la Terminal de Cargas Argentina (TCA) hasta el día 13 de julio de 2017, cuando fueron trasladadas al frigorífico.

    Las vacunas, que protegen contra la difteria, tétanos y tos convulsa a las mujeres gestantes y niños de 11 años de edad, vencían entre abril y agosto de 2018.

    El 28 de julio de 2017, el farmacéutico Eduardo Frydman recibió a través del correo electrónico la lectura de sensores de temperatura, y dos días después informó que los sensores que acompañaban la carga habían expirado en el mes de diciembre de 2016, por lo que correspondía ingresar todo el lote de la vacuna a cuarentena hasta se contase con los termogramas de las cámaras de la TCA.

    "Surge de la investigación administrativa, sustanciada en el ámbito del Ministerio de Salud, que no se han hallado los requerimientos de los termogramas de TCA, elemento de suma importancia para proceder a la distribución y posterior aplicación de las dosis adquiridas", dice la denuncia.

    De acuerdo a la denuncia, el Ministerio de Salud ni solicitó ni analizó los termogramas de las cámaras de la TCA.

    El 22 de abril de 2019, cuando las vacunas llevaban entre siete y 12 de meses vencidas, fueron rechazadas por desvío térmico.

    La denuncia fue sorteada y recayó en el juzgado federal n.º 7, a cargo del magistrado Sebastián Casanello. 

    Etiquetas:
    vacuna, corrupción, Argentina
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