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    LA HABANA (Sputnik) — El ministro de Cultura de Cuba, Alpidio Alonso, denunció lo que consideró "maniobras groseras e ilegales" por parte de grupos de la ultraderecha asentados en la ciudad de Miami, en el sur de Estados Unidos, para provocar la deserción de artistas e intelectuales cubanos.

    "Denunciamos las maniobras groseras e ilegales de la maquinaria mediática ultraderechista de Miami y del propio gobierno de EEUU, dirigidas a presionar intelectuales y artistas cubanos y provocar su ruptura con la Revolución. Una vez más, fracasarán", escribió el titular cubano de Cultura en su cuenta de la red social de Twitter.

    La campaña mediática contra la isla ha tomado fuerza en los últimos meses en Miami, principal emporio de los grupos de emigrados cubanos que se oponen al gobierno de la Habana, y va dirigida a buscar que los creadores deserten o se les prohibirá su ingreso a EEUU.

    Conducida por varios influencers cubanos residentes de esta ciudad, la campaña fue dirigida inicialmente a romper un acuerdo de intercambio cultural entre Cuba y EEUU, que se adoptó bajo la administración del expresidente Barack Obama (2009-2017), y que promovía la presencia de artistas de la isla en la nación norteña y de creadores estadounidenses en el archipiélago antillano.

    Este acuerdo se afectó sensiblemente después de la llegada a la Casa Blanca en 2017 del actual presidente Donald Trump, hasta su suspensión hace unos meses.

    Como consecuencia de estas prácticas, que cuentan con el apoyo de grupos radicales de extrema derecha, incluso de autoridades gubernamentales, se han cancelado conciertos y presentaciones de artistas e intelectuales cubanos.

    "Lista roja" al estilo macartista

    El pasado 16 de octubre, uno de estos influencers de Miami —Alexander Otaola—, que lidera una campaña de cierre total de suministros a Cuba y apoya el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero que Washington impone a la isla por casi 60 años, entregó al presidente Trump, de visita en la ciudad floridana, una "lista roja" que incluye el nombre de artistas, intelectuales y activistas sociales cubanos a las que pidió se les prohíba la entrada a EEUU.

    Entre las personalidades cubanas incluidas en esta lista están los músicos Haila María Mompié, Maikel Blanco, Francis del Río, Alexander Abreu, Omara Portuondo, Paulo FG, el dúo Buena Fe, Mayito Rivera, Amaury Pérez, Elito Revé, Arnaldo Rodríguez, Emilio Frías, Manolito Simonet, Pachito Alonso, y Vania Borges.

    También aparecen los presentadores de televisión Rafael Serrano, Irma Shelton, Edith Massola, y Yunior Smith; el actor Fernando Hechevarría, el escritor y cineasta Eduardo del Llano, y el meteorólogo José Rubiera.

    También se incluyen los miembros del ilegal grupo opositor Estado de Sats.

    Antonio Rodiles, Claudio Fuentes, y Ailer González; y Malú Cano, coordinadora nacional de TransCuba y funcionaria del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), entre otras personas acusadas por Otaola como colaboradores del Gobierno de Cuba.

    En respuesta a estos métodos de acoso, el articulista y escritor cubano Antonio Rodríguez Salvador denunció las nuevas prácticas en EEUU del macartismo, una vieja política aplicada en la década de 1950 que se convirtió en una "cacería de brujas" contra personas con un pensamiento deferente a las posturas gubernamentales de ese país, en un artículo publicado en la Jiribilla, sitio digital de cultura cubana.

    "El macartismo, como práctica de control social, está de regreso en Miami. Nuevamente, por esos lares, asistimos a la actualización de una cruzada que de vez en cuando se ocupa de exacerbar el miedo al comunismo. Tanto como ocurrió en los años cincuenta del pasado siglo en Estados Unidos, otra vez se fomenta la intolerancia, la censura y la estigmatización de personas por sus ideas", expresó Rodríguez Salvador.

    Los ataques de estos grupos extremistas de ultraderecha de Miami contra artistas e intelectuales cubanos residentes en la isla incluyen además ofensas y amenazas de atentar contra sus vidas, según denuncias de los propios afectados.

    Las preocupaciones detrás de estas amenazas se sustentan en el historial violento de los grupos radicales del exilio cubano contra personas que han demostrado apoyo al Gobierno de La Habana, entre ellos el asesinato de Luciano Nieves, el 21 de febrero de 1975; del joven Carlos Muñiz Varela, el 28 de abril de 1979, en las calles de San Juan, Puerto Rico, y del activista Eulalio José Negrín Santos, en 1979, que cayó abatido a tiros ante los ojos de su hijo de 12 años, en las calles de New Jersey, entre otros.

    Etiquetas:
    ultraderechistas, cultura, EEUU, Cuba
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