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    La dura carta en la que la diplomática Alicia Castro renuncia a ser embajadora argentina en Rusia denuncia la "falta de argumentos" en la última resolución de Naciones Unidas sobre Venezuela. Con su paso al costado, Castro deja su cargo sin llegar a Moscú, un lugar que consideraba "estratégico" y desde el que soñaba unir a Argentina a los BRICS.

    Alicia Castro debió haber llegado a Moscú en el mes de abril para tomar posesión de su cargo como embajadora de Argentina ante la Federación Rusa. Sin embargo, la llegada a su lugar de misión se vio truncada primero por la pandemia de COVID-19 y ahora por su renuncia definitiva al cargo en rechazo a la postura del Gobierno de Alberto Fernández en relación a Venezuela en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

    En efecto, el voto a favor de Argentina a una resolución que, en la sesión del 6 de octubre, aprobó extender la misión que investiga presuntas violaciones a los Derechos Humanos en Venezuela fue el detonante para que Castro decidiera alejarse del Gobierno. "Hoy quiero presentar mi renuncia como embajadora porque no estoy de acuerdo con la actual política de Relaciones Exteriores", escribió la diplomática en una carta a la que accedió Sputnik.

    Para Castro, la resolución apoyada por Argentina fue "promovida por el Grupo de Lima" y "promueve la injerencia en los asuntos internos" a través de una misión que, afirma Castro, "fue constituida por tres personas sin representación alguna, designadas por el Grupo de Lima, que se limitó a recibir desde Panamá informes por mail de la oposición venezolana que nunca fueron constatados".

    La diplomática, embajadora argentina en Venezuela entre 2006 y 2011, criticó la "falta de rigor de los argumentos" de la resolución, asegurando que su función es "erosionar a la República Bolivariana de Venezuela, demonizar a sus autoridades legítimas y a su pueblo, que resisten heroicamente el asedio de los Estados Unidos de América y sus aliados".

    En su carta, castro expresa que hace un repaso de cómo la integración latinoamericana liderada por Lula, Néstor Kirchner y Hugo Chávez cayó en el marco de una política de Regime Change propiciada por EEUU similar a las aplicadas en Irak o Libia. "Nadie puede ignorar hoy que Venezuela está bajo asedio, sometido a un bloqueo criminal que priva al pueblo de medicinas, alimentos, insumos esenciales". Al respecto, sostiene que "aportar a intensificar ese asedio es, por lo menos, irresponsable".

    "El anticolonialismo es también, un imperativo ético", reivindica la diplomática.

    El trasfondo de la votación

    Según Castro, el Gobierno argentino podría incluso haberse abstenido de votar ninguna de las dos resoluciones —una moción alternativa, rechazando las "medidas coercitivas unilaterales" sobre Venezuela, se aprobó únicamente con los votos de Irán, Siria y Turquía— en caso de no querer comprometerse con ninguna de las posiciones. "En cambio, votó con los países europeos que reconocen al autoproclamado Guaidó como presidente, modalidad que pone en riesgo a las democracias de América Latina", sostuvo.

    Castro lamenta que Argentina haya manifestado la misma postura que el Reino Unido "cuando Venezuela ha sido aliada constante y ejemplar de Argentina en nuestra lucha por nuestra soberanía en Malvinas", cuestión que fue clave durante su gestión como embajadora argentina en Londres entre 2012 y 2015. También fustiga que su país haya votado junto a los países latinoamericanos "que han seguido a pie juntillas las instrucciones del Gobierno de los Estados Unidos de demoler a Venezuela".

    "Argentina votó con Bolsonaro, con Piñera, con Lenín Moreno, con la golpista Áñez, y los habilitó como voceros de los Derechos Humanos", cuestionó Castro.

    Argentina en los BRICS, la ambición que queda por el camino

    La renuncia de Castro a su cargo no solo sacude la política exterior argentina sino que también deja al país sudamericano sin una representante que ya delineaba una relación estratégica entre Buenos Aires y Moscú.

    "Rusia es un país estratégico en la construcción de un mundo multipolar", destaca Castro en su propia carta de renuncia. Allí también revela que su "mayor ambición" relacionada al cargo era que Argentina se integrara a los BRICS (Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica) "y dar con ello un salto cualitativo, tanto geopolítico como económico y comercial".

    Castro también hubiera tenido funciones diplomáticas en Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Turkmenistán y Uzbekistán.

    Etiquetas:
    Consejo para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, Alicia Castro, Argentina, Venezuela
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