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    BOGOTÁ (Sputnik) — La antigua guerrilla colombiana de las FARC (hoy convertida en partido político de izquierda) reconoció su responsabilidad en seis connotados homicidios en Colombia, entre ellos el del excandidato presidencial Álvaro Gómez Hurtado, ocurrido el 2 de noviembre de 1995 y que fue declarado de lesa humanidad en mayo de 2019.

    "En carta dirigida a la JEP (Jurisdicción Especial para la Paz, justicia transicional), las extintas FARC reconocieron seis homicidios (…), entre ellos el de Álvaro Gómez Hurtado...", reveló la presidenta de ese tribunal, magistrada Patricia Linares, en declaraciones difundidas por ese organismo a través de redes sociales.

    ​La carta fue recibida el pasado miércoles, 30 de septiembre, por la Sala de Reconocimiento de Verdad y Responsabilidad de la JEP y está firmada por antiguos integrantes del Secretariado de las antiguas FARC, entre ellos lo hoy senadores Julián Gallo (conocido como Carlos Antonio Lozada) y Pablo Catatumbo, así como también por el exguerrillero Pastor Alape.

    Según un comunicado de la JEP, en la carta los excombatientes ofrecen "aportar verdad, esclarecer los hechos ocurridos y asumir tempranamente la responsabilidad" sobre el homicidio de Gómez Hurtado y por los asesinatos del guerrillero del extinto Movimiento 19 de Abril (M-19) Hernando Pizarro León-Gómez, ocurrido el 25 de febrero de 1995, y del representante a la Cámara (diputado) Pablo Emilio Guarín y el 15 de noviembre de 1987.

    Asimismo, asumieron su responsabilidad en los homicidios del rebelde de las FARC José Fedor Rey, conocido como 'Javier Delgado', el 30 de junio de 2002; del exconsejero presidencial para la paz Jesús Antonio Bejarano, el 15 de septiembre de 1999, y del general retirado del Ejército Fernando Landazábal Reyes, el 12 de mayo de 1998.

    La JEP agregó que el contenido de la carta "ya se encuentra en trámite en la Sala de Reconocimiento de Verdad y Responsabilidad para lo de su competencia".

    Por su parte, el partido de izquierda Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC, surgido tras la desmovilización de la guerrilla) emitió este sábado un comunicado público en el que reconocieron el asesinato de Gómez Hurtado y por el que pidieron perdón a su familia y al país por ese hecho.

    "Hoy, a pocos días de cumplirse 25 años de este asesinato, los miembros del Secretariado de las extintas FARC reconocemos ante la familia de Gómez Hurtado, el país y el mundo que somos responsables de este hecho", dice el documento firmado por el máximo líder de FARC, Rodrigo Londoño ('Timochenko') y por los dirigentes de ese partido Joaquín Reyes, Carlos Antonio Lozada y Pablo Catatumbo, entre otros exjefes guerrilleros.

    Según esa misiva, las FARC asesinaron a Gómez Hurtado porque lo consideraban "un objetivo militar y un enemigo de clase que representaba a quienes habían declarado la guerra".

    En el comunicado, los excombatientes reconocen que "fue un error haber asesinado a un político de la talla de Álvaro Gómez Hurtado", quien dice habría hecho "un aporte fundamental" a la paz.

    El caso del magnicidio de Álvaro Gómez Hurtado (1919-1995) fue revivido el pasado miércoles por la exsenadora de izquierda Piedad Córdoba, luego de que la noche anterior uno de sus escoltas fue objeto de un posible atentado, lo que fue calificado por la dirigente política como una amenaza contra ella porque anunció que asistirá ante la Comisión de la Verdad (creada en el marco de los diálogos de paz de La Habana) para presentar pruebas de los autores de tal asesinato.

    Tras las declaraciones de Córdoba, la Fiscalía de Colombia anunció que la citará a indagatoria, ante lo cual ella aseguró que no asistirá y que sólo presentará las pruebas a la Comisión de la Verdad.

    A su turno, el abogado Enrique Gómez Martínez, sobrino de Álvaro Gómez Hurtado, aseguró a la prensa colombiana que lo dicho por Córdoba se trata de "una puesta en escena para desviar la atención del caso", y se preguntó por qué la exsenadora irá a la Comisión y no a la Fiscalía a contar lo que sabe.

    Según Gómez Martínez, lo dicho por Córdoba se trata de "un intento de último minuto para salvar al expresidente Ernesto Samper", quien también fue secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) entre 2014 y 2017.

    La familia de Gómez Hurtado, así como varias voces políticas, señalan a Samper, presidente de Colombia entre 1994 y 1998, de ser el directo responsable del asesinato del político, quien a través de los medios de comunicación de su propiedad hizo fuertes cuestionamientos al Gobierno de Samper por sus vínculos con el narcotráfico.

    Al respecto, y tras conocer que las FARC se adjudicaron la muerte de Gómez Hurtado, el presidente de Colombia, Iván Duque, en el marco de un acto público en la ciudad de Villavicencio (Meta, centro), pidió a la justicia que "cumpla con su tarea, pero también que no vaya a permitir que por una vía se trate de obstruir la verdadera responsabilidad que hay detrás de ese asesinato".

    Según Duque, adjudicarse esos crímenes bajo el beneficio que otorga la justicia transicional de que ninguno de los autores "va a pagar cárcel", no deja de generar suspicacia, al tiempo que se dijo confiado en que el crimen sea esclarecido.

    Etiquetas:
    asesinatos, FARC, Colombia
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