En directo
    América Latina
    URL corto
    Por
    El coronavirus en Venezuela (290)
    0 21
    Síguenos en

    CARABALLEDA (Sputnik) — Una bandera roja en medio del balneario advierte al público que está cerrado. En Venezuela, está prohibido bañarse en las playas por el COVID-19. Pero eso no detuvo a Mariana Brea, de 35 años, quien se sumergió en las aguas junto a sus tres hijos en esta localidad del estado costero de La Guaira, en el norte del país.

    Cargarse de energía, combatir el estrés y salir de la monotonía son algunas de las razones de Brea para incumplir la medida de cuarentena que mantiene el Gobierno desde hace más de tres meses.

    "No aguantamos más el encierro. Tengo tres niños y ellos se aburren de estar en la casa todos los días. Llega un momento en que la monotonía cansa, pero como vivimos cerca los traigo dos horas para que se distraigan", contó la mujer en conversación con Sputnik.

    Pero no es la primera vez que Brea se mete en algún balneario desde el cierre por el COVID-19. En ocasiones, dijo, le ha tocado salir corriendo de la playa cuando ve a algún funcionario policial acercarse. Ellos son los encargados de sacar a la gente de los balnearios.

    "Cuando los vemos de lejos recogemos las cosas rápido y nos vamos. La policía dice que todavía no está abierta la playa para bañarnos y por eso saca a la gente", relató.

    El sector turismo sigue exceptuado del plan de flexibilización de la cuarentena que implementó el Gobierno para 25 áreas de la economía, las cuales están autorizadas a laborar siete días por franjas horarias y descansar otros siete.

    Reapertura

    En el malecón de Caraballeda estaba sentado Jesús Rosmel, de 29 años, junto a su esposa y su pequeña niña. Él considera que el Gobierno debería reabrir los balnearios para que los ciudadanos se puedan distraer en medio de la crisis por la pandemia.

    "Vine para que mi hija se entretenga un rato. Esta es la primera vez que vengo a la playa porque solo había salido a trabajar y comprar comida, pero creo que el Gobierno debería considerar la reactivación de este sector sobre todo porque los niños se cansan de estar encerrados y quieren salir", señaló.

    A unos 50 metros, debajo de la caseta de salvavidas, se resguardaba del sol Mayerling Colmenares, de 32 años, quien fue a la playa con su hermana, sus tres hijos y cuatro sobrinos.

    La mujer dijo que aprovecha que en el balneario hay poca gente y por eso cree que no corre riesgo de contagiarse de coronavirus.

    "Aquí estamos nosotros solos, no tenemos contacto con más nadie. Los domingos que viene más gente evitamos venir porque uno no sabe si alguien se acerca y pueda estar contagiado", indicó.

    A pesar del inclemente sol, los bañistas no usan los toldos que se encuentran a lo largo del balneario, debido a que estos forman parte del servicio privado que presta las instalaciones y que se mantiene fuera de servicio por la cuarentena nacional.

    La arena está limpia. Las pocas personas que acuden no llevan sino un bolso con un poco de agua potable.

    A pesar de que está prohibido el uso de las playas, los trabajadores de los balnearios no sacan a la gente porque son espacios públicos.

    "Nosotros no les decimos nada, ellos saben que no pueden venir pero igual lo hacen. Además no están haciendo nada malo, muchos vienen un rato se bañan, toman sol y luego se van. Los policías son los que vienen y sacan a la gente", contó el hombre de seguridad que prefirió no dar su nombre.

    Sin embargo, los ciudadanos siguen esperanzados de que, para la nueva jornada de flexibilización de la cuarentena que corresponde a la tercera semana de julio, el Gobierno por fin anuncie la reapertura de los balnearios, así como lo hizo con los centros comerciales.

    Tema:
    El coronavirus en Venezuela (290)
    Etiquetas:
    COVID-19, cuarentena, playas, Venezuela
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook