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    La grabación de una llamada telefónica entre la vicepresidenta uruguaya Beatriz Argimón y un relacionista público desató un escándalo político que terminó con denuncias en la Justicia. Consultados por Sputnik, dos legisladores dieron sus puntos de vista de la novela que incluye contratos con el Estado, amenazas y escuchas telefónicas.

    El nombre de Fernando Cristino solía estar asociado únicamente a la cobertura de desfiles y eventos en Punta del Este, el lujoso balneario uruguayo, o a programas de televisión vinculados a la modesta farándula de Uruguay. Todo cambió a partir de la noche del 18 de junio, cuando las redes comenzaron a replicar la grabación de una misteriosa conversación que mantuvo con la vicepresidenta de la República Beatriz Argimón.

    La grabación, de unos nueve minutos de duración, comienza con la conversación entre Cristino y Argimón ya iniciada. "Me llamó mucho la atención una cantidad de cosas que le dijiste", dice la vicepresidenta al productor.

    "…Tu entenderás que que hables del presidente de la República, que hables de Jorge Larrañaga (ministro del Interior), que digas cosas de mí, que soy vicepresidenta de la República…", prosigue, sin dejarse interrumpir por Cristino y señalando que las palabras del relacionista público a las que hace referencia incluyeron "una suerte de amenaza".

    En lo que sigue de conversación, la vicepresidenta remarca a Cristino su necesidad de "cuidar" al Gobierno que integra y por eso recrimina al empresario lo dicho en una supuesta llamada a su despacho. En ese sentido, Argimón pide a Cristino que no se haga "eco" de acusaciones contra figuras del Gobierno porque podría ser objeto de represalias por parte de su "equipo de abogados".

    "(Te pido) que no te hagas eco y digas, por ejemplo, que tenés noticias de no sé qué de Luis, del dealer de Luis (presumiblemente en referencia a Lacalle Pou)", pide la vicepresidenta. Cristino la interrumpe para afirmar que los teléfonos están "todos pinchados". Sin responder, Argimón se limita a decir que "(a los teléfonos) hay que cuidarlos mucho". Luego, aclara: "Obviamente todo se sabe, todo queda grabado. Y por supuesto, a mi abogado le dije 'no, a Fernando no. A Fernando le pido que no, yo voy a hablar con él'. Y es lo que estoy haciendo Fernando".

    "Pero lo que te quiero decir es: ojo Fernando porque viste que cuando uno habla de personalidades, una cosa era antes Beatriz, Luis, ¿ta? Otra cosa cuando se meten investiduras como las nuestras ¿viste? Y eso es complicado", complementa.

    Aún cuando el inicio del diferendo entre Cristino y Argimón no estaba del todo claro, la difusión del audio generó polémica debido a las referencias de la vicepresidenta a la grabación de llamadas telefónicas.

    De hecho, Argimón también dice a Cristino que decidió llamarlo "para que no te hicieran nada, porque todas las llamadas, todas —mirá lo que te digo— van directo... Y ahora te lo digo porque asumo la responsabilidad de decirte: yo frené, porque enseguida, obviamente, responden quienes tienen que responder".

    La difusión del audio fue complementada con varios vídeos y mensajes en vivo de Fernando Cristino en los que, lejos de bajarle el perfil al escándalo público, aportaba nuevos elementos. El productor dijo haber sido amenazado de muerte luego intentar cobrar una deuda de 5.000 dólares a la Intendencia de Maldonado por la organización de desfiles de modas en Punta del Este y Piriápolis en el último verano.

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    El propio Cristino reconoció haber difundido la conversación con la vicepresidenta para garantizar su seguridad y radicó una denuncia ante la Justicia uruguaya.

    Argimón, por su parte, evitó hacer declaraciones a los medios y se limitó a realizar precisiones a través de un comunicado de prensa que divulgó en algunos medios uruguayos.

    ¿El Gobierno uruguayo graba conversaciones?

    En su comunicado, la vicepresidenta Argimón rechaza la hipótesis de que en su conversación con Cristino hiciera referencia a la grabación sistemática de llamadas telefónicas por parte del Gobierno uruguayo.

    "En lo que respecta a mis dichos sobre grabaciones o escuchas telefónicas en ningún momento me refiero a un sistema institucional y mucho menos por fuera de cualquier sistema legal, cosa impensable en una democracia como la nuestra", escribió la jerarca.

    Según Argimón, en la grabación aludía a "las múltiples llamadas y mensajes grabados que al finalizar cada una de mis jornadas laborales escucho sola o con integrantes de mi equipo".

    La vicepresidenta añadió que recibió varias llamadas de Cristino "con intenciones poco claras", algunas "con tono amenazante que no correspondían ni en lo personal ni en lo institucional".

    La polémica obligó a expresarse al presidente Luis Lacalle Pou, que al ser consultado por medios uruguayos aseguró que "es un disparate" que haya escuchas por parte del Gobierno, dado que "eso no cabe en democracia".

    Oposición uruguaya pidió que el escándalo no quede "entre cuatro paredes"

    Argimón debió dar explicaciones sobre lo sucedido en una reunión con los coordinadores de las bancadas de los cuatro partidos que integran el Senado (Partido Nacional, Partido  Colorado, Cabildo Abierto y el opositor Frente Amplio). Luego de ese encuentro, la bancada frenteamplista consideró que las explicaciones de la vicepresidenta "no fueron suficientes" y decidió presentar una denuncia con el contenido de la grabación ante la Fiscalía General de la Nación.

    En diálogo con Sputnik, el diputado del Frente Amplio José Carlos Mahía explicó que "si bien se trató de una conversación privada, la naturaleza de los contenidos y el hecho de que haya tomado estado público ameritaban otro tipo de respuestas" por parte de la vicepresidenta.

    "No queríamos que esto terminara entre cuatro paredes y entre partidos políticos porque no lo es. Nos parecería un penoso mensaje a la sociedad que asuntos de la naturaleza que se difundieron quedaran como acuerdos tácitos entre partidos", profundizó.

    Mahía apuntó que una de las principales preocupaciones que dejó el audio es, además de qué magnitud tiene la grabación de llamadas, es "la advertencia que ella hace al decir que actuó para que no le hicieran nada (a Cristino)".

    "La pregunta es quiénes te escuchan y quiénes son los que iban a actuar en función de lo que estaban grabando", señaló el diputado opositor.

    Consultada por Sputnik, la diputada del Partido Colorado María Eugenia Roselló afirmó que las explicaciones de Argimón sí fueron suficientes para las bancadas de la coalición de Gobierno. "Confiamos plenamente en la vicepresidenta", remarcó.

    "No sé si Beatriz hará o no una denuncia pero es un tema que se resolverá en la Justicia. Solo quiero decir que apoyo a la vicepresidenta, la respaldo totalmente y me solidarizo con ella", concluyó.

    Etiquetas:
    escuchas, Partido Nacional (PN), Luis Lacalle Pou, Uruguay
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