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    BOGOTÁ (Sputnik) — Los precios internacionales del petróleo, que llegaron a mínimos que no se observaban desde 1986, terminaron por encrispar aún más los nervios de miles de trabajadores de esa industria en Colombia, que aparte de sobrellevar los temores propios de la pandemia ahora ven horrorizados que ésta deje sin empleo a unos 10.000 de ellos.

    "Si no mejora el mercado petrolero y si la situación del confinamiento se mantiene, los empleadores van a pasar de adoptar medidas temporales a realizar despidos masivos, lo cual podría sumar unos 10.000 en sólo un mes", advirtió a Sputnik Edwin Palma, presidente Unión Sindical Obrera de la Industria del Petróleo (USO).

    Según Palma, pese a que el sector de hidrocarburos está exceptuado de la cuarentena que definió el Gobierno entre el 25 de marzo y el 26 de abril, los bajos precios del crudo, que vienen de tiempo atrás, ya causaron miles de despidos, los cuales ahora pueden incluso duplicarse.

    "A este momento se han dado unos 6.000 despidos en el último mes, pero eso podría llegar a 10.000 o más si la situación se mantiene, es decir, si no mejoran los precios del crudo y se persiste en el confinamiento por las medidas sanitarias ante el COVID-19", dijo.

    En teoría, al estar exceptuados de la cuarentena los trabajadores de la industria petrolera colombiana pueden mantener sus labores de manera continua, pero en la realidad las cosas son a otro precio, pues las comunidades vecinas a los pozos —que sí deben cumplir el aislamiento obligatorio— les restringen el acceso por temor a ser contagiadas por algún jornalero.

    Todo puede ser peor

    Como en las leyes de Muphy, la situación puede ser aún peor, pues el Gobierno se alista para anunciar esta semana una extensión de la cuarentena hasta fines de mayo, con lo cual sólo recuperarían parcialmente sus funciones las industrias de transporte, alimentos procesados, infraestructura y construcción, mientras la gente vinculada a otras ramas seguirá confinada.

    "En algunas regiones petroleras las comunidades no están dejando que entren y salgan operarios y equipos, y si aparte de eso se extiende la cuarentena, pues imagínese; en la industria petrolera el tipo de contratación es por duración de obra o por labor realizada, por lo que la mayoría de contratos son a término fijo, así que miles de ellos, con seguridad, serán cancelados anticipadamente", agregó Palma.

    Colombia deriva buena parte de su Producto Interno Bruto (PIB) de las ventas internacionales de crudo, pero al no ser de la mejor calidad, tampoco recibe las regalías que quisiera.

    Alrededor de 80 compañías petroleras, entre exploradoras y productoras, tienen presencia en Colombia, pero a raíz de la crisis de precios sus resultados están, literalmente, crudos, mientras que los proyectos en materia exploratoria se congelaron.

    "En la actualidad todas las empresas están produciendo a pérdida, esto incluye a [la estatal] Ecopetrol y a todas las del régimen privado; a eso hay que sumarle que a Colombia le compran varios dólares por debajo de los precios de referencia, lo que se llama el castigo por calidad, y el promedio ha estado muy por debajo de lo esperado", explicó a Sputnik Francisco José Lloreda, presidente Asociación Colombiana del Petróleo (ACP).

    Así las cosas, el anuncio de la reapertura gradual del sector de transporte puede venirle bien a la industria petrolera colombiana, que sólo en combustibles experimentó una caída superior al 60%, mientras que la debacle de carburantes para aviación es del 80%, aseguró Lloreda.

    Para Camilo Díaz, director de la Unidad de Análisis en Ciencias Económicas de la Universidad Nacional, en Bogotá, lo anterior sólo muestra la susceptibilidad del sector petrolero mundial, quizás más sensible que cualquier otro por la contracción económica derivada de las cuarentenas a nivel mundial.

    "El hecho de que un sector tan grande como el de las aerolíneas se vea obligado a dejar sus aviones en tierra a la vez que las personas usan menos sus vehículos debido a las cuarentenas se traducen en una contracción del precio del crudo a nivel internacional", explica.

    Panorama sombrío

    Las previsiones internacionales no son nada halagüeñas, pues se estima que la demanda de crudo caerá el 30%, es decir, alrededor de 30 millones de barriles diarios, lo que no viene nada bien para el panorama de los trabajadores del sector ni en Colombia ni en ningún país que derive parte de sus sustento del crudo.

    Para Lloreda, antes del COVID-19 e independiente del mismo, algunas empresas habían señalado que revisarían sus programas de inversión en Colombia, sobre todo en materia exploratoria, por lo que no descarta que esto al final se traduzca en prescindir de la contratación de bienes y servicios.

    Con más de 20 millones de barriles de petróleo sobrando en el mercado internacional y luego de que en la víspera el crudo WTI, de referencia para Colombia, cayó a niveles nunca antes vistos (-37,63 dólares por barril), no cabe duda de que la pandemia ya mutó a los bolsillos del mundo.

    En este escenario Colombia se verá bastante afectada en las finanzas, más cuando el marco fiscal de mediano plazo se ha construido sobre la premisa de más de 60 dólares el barril como precio promedio, un precio que por ahora se divisa muy, muy lejano.

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    desempleo, COVID-19, pandemia de coronavirus, pandemia, petróleo, cuarentena, economía, Colombia
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