En directo
    América Latina
    URL corto
    Por
    0 10
    Síguenos en

    CARACAS (Sputnik) — En las vidrieras de numerosos comercios y los carteles de algunos mercados populares de Venezuela los precios se expresan en dólares, lo que era impensable hace un año en un país donde las autoridades tienen como enemigo número uno al Gobierno de Estados Unidos; sin embargo, un apagón lo cambió todo.

    "Yo recuerdo que cuando en medio de ese apagón le gente no tenía como pagar lo de primera necesidad era comprar comida y agua, y en los supermercados grandes que era donde había comida, se negaban a aceptarlos porque el Gobierno los podía multar o cerrar, y en las bodegas querían recibirlos más bajos", dijo a Sputnik Milagros Cova de 42 años, residente de Guatire.

    El histórico apagón del 7 de marzo de 2019, que duró tres días continuos en Caracas y se extendió por cinco en otros estados del país, impulsó el uso de divisas, coincidieron los consultados por Sputnik.

    El economista y asesor del Gobierno de Venezuela, Tony Boza, recordó que el apagón que afectó a 18 de los 23 estados del país desconectó por completo los medios de pago.

    "Entonces, ¿qué pasó?, que a raíz de eso el público en general optó por lo siguiente, primero si los medios de pago están bloqueados al acceso al público por vía de un bloqueo y que es el resultado del apagón, la gente buscó un mecanismo, yo diría que masivo del uso del dólar, también el euro, pero fundamentalmente el dólar", agregó.

    A las 16:45 de aquel día se fue la luz en Caracas, acostumbrados a interrupciones breves del servicio, la mayoría de los ciudadanos esperaban su pronto restablecimiento, pero a diferencia de otros días la luz no llegó, y pasada una hora los teléfonos quedaron fuera de servicio, algo poco habitual en estos casos.

    Cayó la noche y las personas comenzaron a caminar en penumbras a sus casas, algunas tuvieron que recorrer Caracas de polo a polo andando, pues ante la ausencia del transporte subterráneo los autobuses estaban abarrotados.

    El Gobierno venezolano notificó casi a media noche que la principal Central Hidroeléctrica del país había sido atacada y estaban haciendo todo lo posible por restablecer al menos parcialmente la electricidad.

    Esta agencia realizó un recorrido por las calles la mañana siguiente y muchas personas iban caminando hacia sus lugares de trabajo o con la intención de llevar a sus hijos al colegio sin saber lo que ocurría, no había luz ni señal telefónica y tampoco había forma de obtener bolívares en efectivo o realizar pagos electrónicos.

    Desde finales de 2016, tener bolívares en efectivo en Venezuela se convirtió en una tarea titánica, largas filas en los bancos, venta de los billetes, restricción para extraer dinero del banco, entre otros.

    Aunque el Gobierno anunció en 2018 cambios económicos e incluso una reconversión monetaria, tener efectivo durante el apagón era un privilegio.

    "No era solo que no había efectivo para pagar, era que lo que podías tener de efectivo tampoco alcanzaba para nada, era un caos, ahora es posible al menos sacar algo de efectivo, pero sigue siendo complicado, aunque uno resuelve con dólares", explicó Rosalba Paredes de 56 años, residente de Guarenas, estado Miranda (norte).

    Los dos primeros días no recibían dólares en los grandes supermercados, pero al tercer día, tras varios conatos de saqueos en Caracas y otros perpetrados en el interior del país, el panorama cambió.

    El domingo se restableció de forma intermitente el servicio en algunas zonas Caracas y otros estados, pero en pocas horas todo volvió a quedar a oscuras, el servicio eléctrico estaba inestable.

    Para el segundo apagón de dos días continuos, la población ya estaba más preparada para responder, quienes podían se abastecieron con dólares en efectivo, quienes no, lo hicieron con agua, y los que podían de alimentos no perecederos, en el momento que se restableció el servicio por unas horas.

    Así, Venezuela abrió las compuertas al dólar, atrás quedaron las detenciones de 2018 por venta de dólares o comercialización en esta moneda, acciones que eran consideradas un ilícito cambiario.

    El propio presidente venezolano, Nicolás Maduro, reconoció en febrero pasado que el uso de dólar se había convertido para el país en una suerte de válvula de escape ante el bloqueo financiero de Estados Unidos.

    "La economía se autorreguló; todas las divisas que aportaba el Estado en la economía rentista petrolera, ahora lo aportan los privados, y ante la opción de 'reprimo o permito', yo tomé la opción lo permito y ha sido correcta (…) Esa opción ha permitido que la economía respire, estoy consciente de las desigualdades que surgen de este proceso, pero esas desigualdades serán superadas", apuntó el mandatario durante una rueda de prensa en Caracas.

    La mayoría de los venezolanos consultados por Sputnik consideran que el país está inmerso en una dolarización.

    Sin embargo, Boza explicó que no se trata de ese proceso, porque el Banco Central no ha renunciado a su facultad de emitir su propia moneda que es el bolívar, como sí ocurrió en países como Ecuador y El Salvador.

    Y aunque en los últimos meses en el interior de Venezuela las fallas eléctricas continúan registrándose, desde mayo de 2019, no se reportaron apagones nacionales, pero el uso del dólar se mantuvo.

    Al respecto, Boza explicó que varios factores influyeron, entre ellos, la hiperinflación que afronta el país desde finales de 2016, que aunque se desaceleró, persiste.

    Por ello, añadió el analista, la genta asumió las divisas, principalmente el dólar como un mecanismo de protección para evitar el deterioro de su patrimonio o inversión.

    No obstante, Boza destacó que en medio del conflicto entre Venezuela y Estados Unidos, que en su país se mantenga por mucho tiempo esta economía binaria, puede representar también un riesgo.

    Etiquetas:
    dólar, apagón, Venezuela
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook