En directo
    América Latina
    URL corto
    0 02
    Síguenos en

    LA PAZ (Sputnik) — La presidenta transitoria de Bolivia, Jeanine Áñez, se rodeó de máxima seguridad para acudir a la ciudad altiplánica de El Alto, vecina a La Paz, donde proclamó la pacificación del país apenas horas después de un rebrote de violencia política que conmocionó a esa ciudad.

    "Los tiempos de la violencia y la confrontación han llegado a su fin. Bolivia quiere tiempos de paz y reconciliación. Trabajaremos en la seguridad ciudadana", aseguró la gobernante de facto en su discurso transmitido por la televisión estatal.

    Áñez y varios de sus ministros fueron recibidos con abucheos y gritos de "¡asesinos, asesinos!" por centenares de vecinos alteños que la esperaron en las afueras de un teatro en el que se realizó una sesión de honor del concejo municipal con motivo del aniversario de El Alto.

    ​La seguridad fue extrema durante todo el acto, a cuyo término se repitieron los abucheos en la calle, sin incidentes mayores, según mostraron varios reportes de video de activistas sociales alteños en las redes sociales.

    Mensaje y disturbios

    En la celebración, a la que concurrieron principalmente funcionarios municipales, Áñez fue distinguida como "pacificadora" del país por la alcaldesa de la ciudad, Soledad Chapetón, del partido Unidad Nacional que lidera el empresario Samurl Doria Medina, compañero de fórmula de la presidenta-candidata.

    Áñez dijo que llegó a El Alto, bastión del Movimiento Al Socialismo del expresidente Evo Morales, "a traerles un mensaje de paz y a proponerles que caminemos juntos por la construcción de un país que mire más hacia adelante que al pasado".

    Horas antes, a media mañana, la policía con gases lacrimógenos a decenas de vecinos alteños que protestaban en las afueras de una sede social donde se realizaba una sesión especial del Senado nacional, reportaron medios locales.

    "Había gritos de protesta contra la presencia de senadores del gobierno transitorio de Jeanine Áñez, gritos pidiendo justicia por los diez vecinos de El Alto masacrados por este gobierno en noviembre, y ahí se produjo la represión de la policía", relató a radio Erbol el activista social David Inca.

    Inca, presidente de la Asamblea de Derechos Humanos de El Alto, dijo que él y una representante de la asociación de familiares de víctimas de la masacre de noviembre habían sido invitados a hablar ante el Senado, pero no pudieron hacerlo a causa de los disturbios.

    No había reportes de víctimas de la represión policial, pero vecinos alteños publicaron en las redes sociales imágenes del caos provocado por los gases policiales en una escuela cercana.

    Se divulgaron también imágenes de vecinos lanzando piedras e insultos a los policías.

    Parlamentarios de la minoría que respalda a Áñez y de la mayoría del MAS cruzaron acusaciones sobre la responsabilidad de esos incidentes.

    La presidenta del Senado, la masista Eva Copa, anunció que como consecuencia de la violencia dispuso el traslado a La Paz de una sesión bicameral del parlamento convocada inicialmente para el 6 de marzo en El Alto.

    En esa sesión, el parlamento debatirá leyes en favor de El Alto e interpelará al minsitro de Defensa, Fernando López, por la represión a manifestaciones contra el gobierno de Áñez, que dejaron una veintena de muertos en noviembre.

    La mitad de esas muertes ocurrieron en el distrito Senkata de El Alto, de donde procedía la mayor parte de los manifestantes reprimidos este jueves (5 de marzo) por la policía, según medios locales.

    Según organismos internacionales, el conflicto político del año pasado en Bolivia, del cual surgió el gobierno de Áñez, dejó al menos 36 muertos y más de 800 heridos.

    Etiquetas:
    Bolivia, Jeanine Áñez
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook