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    El juez federal Claudio Bonadio, fallecido en Buenos Aires, tuvo injerencia en cinco causas judiciales contra la actual vicepresidenta Cristina Fernández y llegó a acusarla por "traición a la patria". Para Fernández, era un "sicario" al que "le habían encargado ir por su cabeza".

    El juez federal Claudio Bonadio, que falleció este martes a los 64 años en su casa del barrio Belgrano de la Ciudad de Buenos Aires, se había enfrascado en una guerra judicial y política con la expresidenta (2007-2011) y actual vicepresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner.

    Por fortuna o no (Fernández puso varias veces en duda la forma en que sus causas recaían por sorteo siempre en el juzgado encabezado por Bonadio), el juez ahora fallecido llevó adelante varios procesos contra la exmandataria. Una sumatoria que tuvo su punto más álgido en la acusación de "traición a la patria" por la firma del memorándum de entendimiento con la República Islámica de Irán suscrito en 2013 el marco de la investigación del atentado a la sede de la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina) cometido en 1994.

    Bonadio es visto como la "némesis" de Fernández de Kirchner. Por haber concentrado varias de las causas contra ella, se ganó las frases más duras por parte de la expresidenta, quien llegó a dedicarle específicamente un apartado en su libro Sinceramente bajo el subtítulo "El Partido Judicial y su mejor sicario".

    Las cinco causas por las que Bonadio acusó a Fernández

    La primera causa que llevó a Fernández ante tribunales llegó el 13 de abril de 2016, apenas unos meses después de que dejara la Casa Rosada. Bonadio citó a Fernández por la investigación sobre el 'dólar futuro', una presunta maniobra del Banco Central en perjuicio de las arcas de la institución y en favor de allegados al Gobierno.

    La causa Hotesur, irregularidades en los ingresos y en el pago de impuestos de los hoteles propiedad de la familia Kirchner, también recaló en un primer momento en el juez Bonadio. Bonadio llegó a ordenar el allanamiento de la sede de Hotesur en 2014 pero luego fue recusado por Romina Mercado, titular de la firma y sobrina de Fernández, y apartado del caso.

    Bonadio también tomó en sus manos la causa Los Sauces, también iniciada a partir de una denuncia de la diputada Margarita Stolbizer en abril de 2015. Según la denuncia, Fernández y Néstor Kirchner (2003-2007), fallecido en 2010, habían creado esa empresa para, a través de sus hoteles en la provincia de Santa Cruz, recibir coimas por parte de empresarios a quienes favorecían con contratos de obra pública.

    En 2017, Bonadio decretó el procesamiento de Cristina Fernández y sus hijos Máximo y Florencia Kirchner por esa causa. Además, les trabó un embargo por 130 millones de pesos (8,44 millones de dólares en ese momento) argentinos y les prohibió la salida del país.

    Bonadio también tuvo en su despacho la investigación iniciada por el fallecido fiscal Alberto Nisman en 2015, que aseguraba que el Memorándum de entendimiento firmado en 2017 entre los gobiernos de Argentina e Irán era una maniobra para encubrir a los responsables de la atentado a la AMIA. 

    Si bien la denuncia fue desechada en 2015 por falta de elementos, la Justicia argentina decidió retomarla en 2017 y derivarla al juzgado de Bonadio. El juez procesó con prisión preventiva a Fernández por los delitos de encubrimiento y de "traición a la patria", lo que finalmente fue desestimado por una Cámara Federal, manteniendo únicamente la figura de encubrimiento.

    La última gran causa de Bonadio contra Cristina Fernández fue la de "los cuadernos", luego de que una investigación del diario argentino La Nación presentara una serie de fotocopias de cuadernos que completaba el chófer del secretario de Planificación del Gobierno Roberto Baratta entre 2005 y 2015. Según la denuncia, el chófer registraba en los cuadernos los pagos abonadas por empresarios a altos funcionarios de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner (2003-2015) para recibir contratos de obra pública.

    Bonadio llegó incluso a pedir el embargo de todo el dinero que la exmandataria generara por las ventas del libro Sinceramente, en el marco de la "inhibición general de bienes" que pesaba sobre Fernández.

    Para Fernández, Bonadio era un "sicario"

    Fernández de Kirchner nunca ocultó su desconfianza en Bonadio, basada en la convicción de que las actuaciones del magistrado obedecían a intereses políticos del Gobierno de Mauricio Macri (2015-2019). Además de intentar su recusación en varias de las causas, varias frases del libro Sinceramente son explícitas en ese sentido.

    Fernández utiliza la palabra "sicario" cada vez que menciona a Bonadio. Además, remarca la casualidad de que todas las causas contra ella recayeran siempre en su despacho:

    "El 31 de mayo de 2017 la Cámara Federal, presidida por Martin Irurzún, pasó la causa de la denuncia de Nisman al juez... ¡Claudio Bonadio! Sí, aunque no se crea, Claudio Bonadio, exfuncionario del gobierno de Menem, quien junto a otros funcionarios de ese gobierno estuvo acusado de haber encubierto el atentado de la AMIA. Claudio Bonadio, el que había sido separado, con durísimos términos, de la causa conocida como AMIA II por manifiesta inacción durante años. Claudio Bonadio, quien a esa altura del gobierno de Cambiemos ya estaba convertido en un auténtico sicario judicial, a quien le habían encargado ir por mi cabeza", escribió sobre la derivación de la denuncia de Nisman a Bonadio.

    Tras relatar las idas y vueltas con el juicio por el Memorándum con Irán, Fernández asegura que "el golpe final se lo dio el sicario —Claudio Bonadio— cuando nos acusó de 'traición a la patria'. Increíble. Un disparate jurídico y político apoyado sin embargo por las instituciones de la comunidad judía".

    En diciembre de 2019, cuando Fernández declaró públicamente en una causa sobre presuntas irregularidades con la obra pública, la exmandataria hizo una extensa exposición sobre lo que ella consideraba era una demostración del 'lawfare' en Argentina, es decir, la utilización de recursos judiciales y mediáticos para la persecución de adversarios políticos.

    En ese marco, ironizó con la participación de Bonadio y el también juez federal Julián Ercolini, en todos los casos en los que se había pedido su procesamiento: "Qué suerte tengo con los sorteos de las causas: Siempre me toca (Claudio) Bonadio o (Julián) Ercolini".

    Etiquetas:
    Claudio Bonadio, Cristina Fernández de Kirchner, Argentina
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