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    200 años del descubrimiento de la Antártida (34)
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    MONTEVIDEO (Sputnik) — El velero ruso Kruzenshtern abrió sus puertas al público uruguayo en el puerto de Montevideo y los 120 cadetes que trabajan y se educan a bordo, tuvieron la posibilidad de conocer otra cultura con gran tradición pesquera, la rioplatense, en su largo camino hacia el Atlántico sur.

    "Para los 120 cadetes que trabajan y estudian en el buque esta práctica es una gran experiencia de vida", dijo a Sputnik Serguéi Usakov, encargado del área educativa del Kruzenshtern, durante una recorrida por el imponente velero ruso de cuatro mástiles.

    ​El velero llegó a la capital uruguaya en el marco de una expedición para celebrar el bicentenario del descubrimiento de la Antártida por los navegantes rusos y el 75 aniversario de la Victoria en la Gran Guerra Patria, y permanecerá en el puerto hasta el 4 de febrero.

    El mapa de una expedición realizada por tres veleros rusos, Kruzenshtern, Sedov y Pallada, para celebrar el bicentenario del descubrimiento de la Antártida y el 75 aniversario de la Victoria en la Gran Guerra Patria
    © Foto : Cortesía Ramiro Barreiro
    El mapa de una expedición realizada por tres veleros rusos, Kruzenshtern, Sedov y Pallada, para celebrar el bicentenario del descubrimiento de la Antártida y el 75 aniversario de la Victoria en la Gran Guerra Patria

    El Kruzenshtern zarpó el pasado 8 de diciembre junto con el buque escuela Sedov, que también tiene previsto visitar Montevideo los días 6 al 12 de febrero.

    Juntos, participan en la circunnavegación "Las Velas de la Paz", que cuenta también con el velero Pallada, el cual zarpó el 1 de noviembre de 2019 de Vladivostok, en el océano Pacífico, haciendo el viaje en sentido opuesto.

    El velero es uno de los buques escuela que la industria pesquera rusa tiene en alta mar.

    Los cadetes, divididos en tres grupos, cursan sus prácticas de enseñanza, donde se prepara a futuros mecánicos, contramaestres y técnicos en refrigeración, una formación que ocupa varios meses de aislamiento a bordo.

    "Por lo general es el primer conocimiento del mar que tienen (los cadetes), la primera vez que se separan de sus familias lo cual representa ciertas dificultades entendibles y lógicas", explicó Usakov.

    Una vez terminado el curso de enseñanza, los cadetes reciben un documento que confirma que esa fue su primera experiencia laboral en la profesión que eligieron.

    Vista hacia el cerro de Montevideo desde el velero ruso Kruzenshtern que abrió sus puertas al público uruguayo
    © Foto : Cortesía Ramiro Barreiro
    Vista hacia el cerro de Montevideo desde el velero ruso Kruzenshtern que abrió sus puertas al público uruguayo

    Las reglas en cubierta son bien sencillas y responden a condiciones lógicas: no se pueden usar gorras, para que el fuerte viento no las haga volar, ni usar sandalias, y así evitar resbalones en una cubierta de madera y, por lo general, mojada.

    En las fauces del enorme barco de mas de 100 metros de eslora, el reglamento es más estricto: los cadetes despiertan a las siete y se vuelven a acostar a las 23; en ese tiempo, reciben cuatro comidas diarias, trabajan y estudian casi sin descanso.

    "Tenemos un dicho que dice que el marinero tiene que ser fuerte y para eso tienen que comer mucho", bromea Usakov.

    En ocasiones, también hay fiestas y competencias deportivas en el agua; obras de teatro y hasta una piscina en cubierta en la que se oficia el bautizo de los cadetes que cruzan la línea del Ecuador.

    La primera dificultad de los jóvenes al iniciar el viaje son las tormentas, un enemigo fisiológico que en esta travesía se hizo presente en el tramo entre Kaliningrado, puerto de salida, y las Islas Canarias.

    "Otra dificultad, mas adelante en el viaje, es la nostalgia", revela el docente, aunque con el paso de la travesía se forman amistades".

    Museo

    El interior del velero se divide en dos largas y sinuosas galerías de acero, con pesadas puertas a los costados que conducen a camarotes, comedores y salas de operaciones, salvo una sola habitación, donde funciona un museo.

    El museo a bordo del velero ruso Kruzenshtern que participa en una expedición para celebrar el bicentenario del descubrimiento de la Antártida y el 75 aniversario de la Victoria en la Gran Guerra Patria
    © Foto : Cortesía Ramiro Barreiro
    El museo a bordo del velero ruso Kruzenshtern que participa en una expedición para celebrar el bicentenario del descubrimiento de la Antártida y el 75 aniversario de la Victoria en la Gran Guerra Patria

    Se pueden ver fotografías en numerosos puertos del mundo, recuerdos de los Juegos Olímpicos de Vancouver 2010, donde estuvo el velero, y de los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi 2014.

    También hay banderas, réplicas de animales que cruza la nave en sus travesías, regalos, placas, trofeos, bandejas de plata y hasta un "troll noruego", una figura de corta estatura, propia de la superstición, cuyo mito pronostica una lluvia personal a quien se anime a tocarle la nariz.

    Pero lo más llamativo es una colección de campanas en la que se destaca una que tiene grabado Titanic 1912 y que fue otorgada al Kruzenshtern antes de que el transatlántico emprendiera su primer y último viaje.

    El museo a bordo del velero ruso Kruzenshtern que participa en una expedición para celebrar el bicentenario del descubrimiento de la Antártida y el 75 aniversario de la Victoria en la Gran Guerra Patria
    © Foto : Cortesía Ramiro Barreiro
    El museo a bordo del velero ruso Kruzenshtern que participa en una expedición para celebrar el bicentenario del descubrimiento de la Antártida y el 75 aniversario de la Victoria en la Gran Guerra Patria

    Iglesia a bordo

    El Kruzenshtern cuenta con una capilla para oraciones que presenta un fino trabajo de hebanistería y un confesionario, aunque ningún ministro viaja a bordo.

    Loreley Echenique es montevideana y se acercó a conocer el velero interesada por la cultura rusa, dado que su hijo estudia el idioma, y porque 25 años atrás paseaba junto a su familia por el puerto para ver las actividades de carga y descarga de granos y ganados.

    "El velero fue una buena excusa para volver al puerto, me llamó mucho la atención la capilla porque yo soy cristiana, y también la juventud de la tripulación", precisó la mujer con pasado laboral en la industria farmacéutica uruguaya.

    Loreley Echenique, montevideana con pasado laboral en la industria farmacéutica uruguaya, quien se acercó a conocer el velero Kruzenshtern en el puerto de la capital uruguaya interesada por la cultura rusa
    © Sputnik / Ilana Bresker
    Loreley Echenique, montevideana con pasado laboral en la industria farmacéutica uruguaya, quien se acercó a conocer el velero Kruzenshtern en el puerto de la capital uruguaya interesada por la cultura rusa

    100.000 millas nauticas

    En total, Kruzenshtern, Sedov y Pallada tienen que atravesar casi 100.000 millas náuticas y visitar más de 40 puertos extranjeros. Casi 700 cadetes irán a bordo de los veleros.

    Los veleros se reunirán cerca de las Islas Malvinas en el Atlántico Sur.

    Después, el Kruzenshtern partirá rumbo al puerto de Buenos Aires, donde comenzará la segunda parte de la expedición dedicada al 75 aniversario de la Victoria en la Gran Guerra Patria.

    El Kruzenshtern es un velero de cuatro mástiles construido en Alemania en 1926 y lleva su nombre en homenaje al Almirante Iván Fedorovich Kruzenstern, quien fue el primer ruso en circunnavegar la tierra, dando la vuelta al mundo dos veces y atravesando más de dos millones de kilómetros en sus nueve décadas.

    Arbola cuatro palos y bauprés, mide 114,5 metros de eslora total, 14 de manga y 6,8 de calado, la altura de quilla a perilla es de 51,3 metros, puede llegar a una velocidad máxima de 17,4 nudos navegando a velas y de 10 nudos propulsado a motor.

    Alberga una tripulación de 56 personas y puede llevar a bordo unos 160 cadetes.

    Esta vez se limitará a realizar una travesía transatlántica y su regreso al puerto de partida está planeado para el septiembre de 2020, cuando haya completado 272 días y amarre en 22 puertos de todo el mundo.

    Tema:
    200 años del descubrimiento de la Antártida (34)
    Etiquetas:
    Montevideo, Uruguay, Rusia
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