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    CARACAS (Sputnik) — La Asamblea Nacional venezolana (parlamento unicameral, de mayoría opositora) comienza este 5 de enero un nuevo período legislativo, tras concluir uno que generó desesperanzas para los ciudadanos consultados por Sputnik.

    “Este año perdí las esperanzas de un cambio de rumbo político en Venezuela y, para mí, un papel vital para eso lo jugó la Asamblea Nacional, porque cuando comenzó el 2019, que asumió Juan Guaidó la presidencia, pensé que lograría algo, tuve muchas expectativas, pero realmente las perdí”, dijo a Sputnik José González, un ingeniero de 30 años.

    A diferencia de González, Natalia Morán, de 46 años, docente jubilada, sostuvo que las acciones del Parlamento desdibujaron la posibilidad de que entre ese sector y el representado por el presidente Nicolás Maduro, se diera un escenario de diálogo.

    Bandera de Venezuela
    © REUTERS / Ivan Alvarado
    “Esa gente lo que hizo este año fue volver nada el país, no trabajaron y lo que buscaron por todas las vías fue que sancionaran al país, quedarse con el dinero en el exterior y buscar formas de sacar a Maduro, para mí fue un año (legislativo) muy difícil, y la élite representada por Guaidó le trancó la puerta en la nariz al diálogo”, agregó.

    La gestión parlamentaria en Venezuela va del 5 de enero hasta el 15 de diciembre, pero este año cerró el 17, con una sesión extraordinaria en la que se decidió modificar el reglamento de funcionamiento interno para permitir que los diputados que se encuentran fuera del país participen en las sesiones vía Skype.

    En 2019, la Asamblea sesionó 52 veces y aprobó 81 acuerdos, así como tres leyes, en un lapso que estuvo marcado por la decisión de Guaidó no solo de asumir el órgano legislativo, sino también de autoproclamarse presidente encargado del país con el reconocimiento de 53 países, entre ellos, Estados Unidos.

    Confrontación

    Guaidó se proclamó presidente encargado el 23 de enero, luego de que 13 días antes, Maduro asumiera su nuevo periodo como jefe de Estado (2019 – 2025), tras ser electo en mayo de 2018, en un proceso desconocido por los partidos tradicionales de oposición.

    Desde entonces, Guaidó usó la consigna “cese de usurpación, Gobierno de transición y elecciones libres”; esas tres proclamas se convirtieron, desde comienzos de 2019, en la bandera de multitudinarias movilizaciones que convocaron figuras de la Asamblea contra Maduro.

    También dieron un nuevo aire a la oposición, que lucía desvanecida desde las elecciones del 2018, en la que los partidos con más diputados decidieron no participar, alegando que el Consejo Nacional Electoral estaba parcializado.

    Desde enero y hasta mayo, Venezuela estuvo sumida en una fuerte confrontación de polos, el oficialista y el opositor, que semanalmente convocaban actividades de calle.

    “Yo entre febrero y abril perdí la cuenta de la cantidad de marchas a las que fui de la oposición, pero me cansé, porque vi que sería más de lo mismo, creo que todos en general nos cansamos, porque se hicieron muchas promesas imposibles de cumplir”, dijo Héctor García, un comerciante de 56 años.

    Embajadas en el extranjero

    Por tercer año consecutivo todas las decisiones de la Asamblea Nacional fueron consideradas como nulas e írritas por el Tribunal Supremo de Justicia, que a mediados de 2016 (seis meses después de la conformación del Parlamento de mayoría opositora) resolvió una sentencia de desacato contra ese órgano, por desconocer sus decisiones.

    Guaidó centró su gestión en crear alianzas en el extranjero, incluso en febrero logró reunirse en la ciudad colombiana de Cúcuta (este), con el mandatario de ese país, Iván Duque, y los gobernantes de Paraguay, Mario Abdo, y de Chile, Sebastián Piñera. 

    Además, nombró 38 representantes diplomáticos, entre ellos en España, Francia, EEUU, Honduras, Panamá, Perú, Ecuador, Argentina, Canadá, Brasil, Chile, Costa Rica y Alemania.

    Sin embargo, algunos de estos países como Alemania y España no reconocieron a sus enviados como diplomáticos.

    Para la mayoría de los venezolanos consultados por esta agencia, el nombramiento de funcionarios en el extranjero por parte de Guaidó genera confusión, incluso por parte de quienes se identifican como oposición.

    “Yo no entiendo cómo funcionan esos diplomáticos porque no pueden emitir pasaportes, no sé, creo que tienen como una misión de relación política, pero tampoco sé si reciben un salario, aquí los políticos tienen la mala costumbre de no explicar nada”, añadió Lucrecia Martínez, traductora de 37 años.

    La Asamblea también nombró directivos ad hoc que residen en el extranjero para seis activos del estado, entre ellos, Petróleos de Venezuela S.A y sus filiales, Citgo, Pequiven, Monómeros, así como del Banco Central de Venezuela.

    Los nombramientos de todos estos cargos fueron desconocidos por el resto de los poderes públicos en Venezuela.

    Diputados investigados

    Durante el primer período legislativo de Guaidó, él y otros 22 diputados fueron despojados del fuero parlamentario por la Asamblea Nacional Constituyente, para ser sometidos a investigaciones judiciales.

    Este número incrementó, tras el pasado 30 de abril, cuando un grupo de militares apareció cerca de una base aérea con armas de guerra acompañados por Guaidó y el político Leopoldo López, quien se fugó de su casa donde cumplía una condena de 13 años y nueve meses de prisión, acusado por las protestas de 2014.

    La mayoría de los parlamentarios que acompañaron ese día a Guaidó en el alzamiento, 14 en total, fueron sometidos a investigaciones, y el 8 de mayo, el primer vicepresidente del Parlamento, Édgar Zambrano, fue detenido; cuatro meses después fue puesto en libertad.

    En esta lista también se encuentra el diputado Gilber Caro, quien fue detenido el pasado 20 de diciembre y sus familiares denunciaron que desconocen su paradero.

    Diálogo

    En medio de los conflictos entre el Poder Legislativo y el resto, representados en su mayoría por funcionarios afines a la gestión de Maduro, en mayo se abrió un proceso de diálogo que concluyó luego de la decisión del Gobierno de levantarse de la mesa, tras un nuevo paquete de sanciones de Estados Unidos en su contra.

    Tras el fracaso de ese proceso que comenzó en Noruega y concluyó en Barbados, bajo la mediación de Oslo, Maduro anunció un diálogo nacional en el que participan figuras de la política opositora consideradas como menos radicales.

    Con la instalación de ese proceso los diputados del oficialismo volvieron después de tres años al Parlamento y crearon junto a la oposición una comisión para designar un nuevo Consejo Nacional Electoral, pero el año cerró sin que lograran llegar a un acuerdo.

    Nuevo ciclo

    El próximo 5 de enero los diputados se reunirán el Hemiciclo de Sesiones del Palacio Federal Legislativo para instalar el primer período de sesiones del año 2020, que será el último que corresponde a esta Asamblea electa en diciembre de 2015.

    Ese día deberán escoger a la directiva y el diputado Juan Guaidó espera ser reelecto por sus colegas para mantenerse en el cargo.

    De acuerdo a lo establecido, el diputado de mayor edad dirigirá el debate para la elección de la nueva Junta Directiva.

    Etiquetas:
    oposición, Asamblea Nacional de Venezuela, Venezuela
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