18:29 GMT +306 Diciembre 2019
En directo
    Terminal de ómnibus Dellepiane, Buenos Aires, Argentina

    La historia detrás de la terminal 'fantasma' de Buenos Aires

    © Sputnik / Francisco Lucotti
    América Latina
    URL corto
    Por
    0 82
    Síguenos en

    Moderna, con 48 plataformas de abordaje, disponibilidad para decenas de boleterías y locales. Fue inaugurada en marzo de 2017 con la promesa de tener 800 servicios diarios y generar más de 1.000 puestos de trabajo. Pero la Terminal de Ómnibus Dellepiane en Buenos Aires solo recibe un servicio de pasajeros de larga y media distancia por día. 

    Cuestionan tanto al Gobierno de la ciudad de Buenos Aires como a la polémica empresa que la opera, cuyo dueño está preso por corrupción. La Terminal de Ómnibus del Sur Dellepiane fue construida en tiempo récord como parte de un cuestionado contrato de leasing que cede control sobre terrenos públicos. 

    La imágen es la de un páramo. Una edificación de dos pisos, moderna e inmensa, con 48 plataformas de abordaje y disponibilidad para decenas de boleterías y locales. Pero los únicos usuarios son una pequeña jauría de perros callejeros que siguen de un lado a otro a los dos guardias de seguridad privada que vigilan el establecimiento, que no permiten el libre acceso, como si hubiera algo para custodiar.

    Desde hace dos años y medio, la terminal Dellepiane se encuentra terminada, pero está vacía a pesar de que fuera anunciada con la promesa de ofrecer hasta 800 servicios diarios de larga y media distancia. La idea era absorber el 40% de los traslados que hoy se encuentran saturados en la estación central de Buenos Aires, muy deteriorada actualmente.

    ¿Qué pasa con la Terminal de Ómnibus del Sur Dellepiane?

    La terminal fantasma Dellepiane
    © Sputnik / Francisco Lucotti
    La terminal fantasma Dellepiane
    "La terminal hoy no funciona y hay resistencia por parte de las empresas de ómnibus, que el Estado se ha mostrado incapaz en vencer. Dicen que no les es rentable ya que hay otra, que está en una situación bastante irregular pero que sigue existiendo, que es la de Liniers, mucho más accesible para ellos en términos de movilidad", dijo a Sputnik Rafael Gentili, presidente del centro de estudios Laboratorio de Políticas Públicas. 

    Liniers está ubicado a 15 minutos de distancia, en un área de alto tránsito y flujo de personas, a un lado de la intersección del cinturón urbano de la autopista General Paz (que divide la ciudad del conurbano) y la de Acceso Oeste (principal canal vial hacia esta zona del área metropolitana), cercano a la estación de tren de la línea Sarmiento y de la Avenida Rivadavia, donde tienen parada decenas de líneas de transporte metropolitano.

    La nueva estación está ubicada en el límite entre los barrios capitalinos de Flores y Villa Soldati, de los más pobres de la ciudad, una zona sin desarrollo comercial en un área residencial de clase baja. Una sola empresa de ómnibus está registrada para operar y lo hace con un único servicio de larga distancia a Villa General Belgrano, en la provincia de Córdoba.

    Negocios y negociados

    "Lo primero que nosotros marcamos fue el negocio de una tierra del Estado a un precio muy barato. En su momento, nuestro cálculo nos daba que con 10 años de explotación de actividad la empresa recuperaba toda la inversión, un retorno muy rápido. Además, no media ninguna posibilidad de que le quiten la concesión simplemente porque no la hay", aseguró Gentili.

    Gentili es coautor de un detallado informe escrito en 2014 sobre la venta de estos terrenos del Estado, en el que se cuestiona tanto el negocio inmobiliario realizado por el Gobierno porteño, que en aquellos años tenía a la cabeza al ahora presidente nacional, Mauricio Macri, así como las credenciales de la empresa beneficiada.

    El Gobierno porteño y la empresa privada involucrada en la terminal Dellepiane han sido duramente cuestionados
    © Sputnik / Francisco Lucotti
    El Gobierno porteño y la empresa privada involucrada en la terminal Dellepiane han sido duramente cuestionados

    Ocurre que su dueño es Néstor Otero, un empresario que maneja desde hace 20 años la concesión de la terminal de ómnibus de Retiro, que está preso por corrupción desde 2016, desde hace un año con arresto domiciliario.

    Fue señalado por Ricardo Jaime, secretario de Transporte nacional entre 2004 y 2009 durante los gobiernos del matrimonio de Néstor y Cristina Kirchner (2004-2015), quien confesó como "arrepentido". Otero está acusado de pagar el suntuoso alquiler de Jaime en el exclusivo barrio de Puerto Madero y entregar por los menos 250.000 dólares en coimas. 

    Más preguntas que respuestas 

    "Cuando la Ciudad quiere vender tierras públicas tiene que pasar por la Legislatura, pero no iban a tener los votos para que se lo autoricen. Entonces, la variante que encontraron fue transferírselas a la Corporación Buenos Aires Sur (CBAS) [sociedad del Estado dedicada al desarrollo urbano del área austral metropolitana], que puede disponer sin necesidad de aprobación", dijo Gentili. 

    En 2012, CBAS realizó una licitación para la construcción de una nueva terminal, como respuesta a una solicitud de la empresa encargada de Retiro para descongestionarla. Se arrendó bajo el formato de leasing a través del Banco Ciudad por un período de 18 años sobre un lote de más de 37.000 metros cuadrados de tierras estatales por un valor de 36 millones de pesos (a precio devaluado de hoy, poco más de medio millón de dólares). 

    Al cabo de ese período de tiempo, la empresa tendrá la potestad de comprar el inmueble y el terreno a un 5% del valor total del contrato el terreno, siempre y cuando haya pagado el canon (la cuota trimestral).

    El Gobierno de la ciudad de Buenos Aires realizó mejoras en el acceso a la autopista Dellepiane, que se encuentra a escasos metros del predio, y había anticipado planes para extender la línea E del subterráneo local, cuya cabecera actual se encuentra a 1.500 metros. Sin embargo, esa obra no está en proyección para el corto plazo.

    Con un mercado de transporte terrestre de pasajeros en crisis, desinterés de las líneas de ómnibus de operar allí y sin incentivo de parte de las autoridades para asegurarse de su debido funcionamiento, la terminal seguirá siendo un desalmado desierto. Seguirá generando más preguntas que respuestas.

    Etiquetas:
    coimas, transporte, Buenos Aires, Argentina
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik