23:58 GMT +313 Noviembre 2019
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    Jair Bolsonaro, presidente de Brasil

    Bolsonaro señala que es una falacia decir que la Amazonía es patrimonio de la humanidad

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    La 74 Asamblea General de la ONU (126)
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    El presidente brasileño Jair Bolsonaro aseguró que es una falacia decir que la Amazonía pertenece a la Humanidad, y defendió la plena soberanía de Brasil sobre la selva tropical, en su participación en el debate general del 74 Periodo de Sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) en Nueva York.

    "Es una falacia decir que la Amazonía es patrimonio de la Humanidad", dijo Bolsonaro, que también rechazó el término "pulmón del planeta" y criticó a países extranjeros por sumarse a lo que clasificó como una "campaña sensacionalista" de la prensa extranjera contra su Gobierno.

    Jair Bolsonaro, presidente de Brasil
    © REUTERS / Adriano Machado
    Bolsonaro, aludió, sin nombrarlo directamente, al presidente francés Emmanuel Macron, con quien ya se enfrentó por los incendios en la Amazonía y por su política medioambiental en general.

    "Otro país se embarcó en las mentiras de los medios y se portó de forma irrespetuosa y con espíritu colonialista, cuestionaron lo que es más sagrado: nuestra soberanía", dijo, y añadió que: "uno de ellos osó sugerir aplicar sanciones a Brasil sin ni siquiera escucharnos".

    Respecto a la crisis de los incendios en la selva amazónica, Bolsonaro afirmó que el clima seco favorece a la aparición de incendios "espontáneos y también criminales", y dijo además que hay fuegos que son provocados por indígenas y por poblaciones locales porque forman parte de su tradición.

    El mandatario aseguró que Brasil es uno de los países que más protege el medio ambiente, y que la Amazonía permanece "prácticamente virgen", a pesar de que es más grande que Europa Occidental.

    También dijo que Francia y Alemania dedican más del 50% de su territorio a la agricultura, mientras que Brasil protege el 61% de su superficie.

    El presidente brasileño dedicó buena parte de su discurso a defender la heterogeneidad de las comunidades indígenas de su país y que muchas de ellas apuestan por el modelo económico del Gobierno, que apuesta por abrir las reservas a la explotación minera, por ejemplo.

    Además, Bolsonaro señaló que no pretende aumentar hasta llegar al 20% el área demarcada para los pueblos indígenas, "como a algún jefe de estado le gustaría que ocurriese".

    "Personas dentro y fuera de Brasil quieren tratar a nuestros indios como verdaderos hombres de las cavernas", criticó el presidente.

    Bolsonaro advirtió que se va a terminar el "monopolio" del cacique Raoni, una figura respetada a nivel internacional y cuyo nombre fue propuesto como candidato a Nobel de la Paz que Bolsonaro considera que está siendo manipulado por líderes extranjeros.

    El líder ultraderechista afirmó que "el indio no quiere ser pobre sobre sobre tierra rica" y leyó un fragmento de una carta de indígenas agricultores que no están alineados con el discurso que predomina a nivel global y que piden "medidas atrevidas" para garantizar la autonomía económica de los indígenas.

    Bolsonaro se refirió incluso a territorios protegidos concretos, como la reserva Serra Raposa do Sol o la tierra Yanomami, al norte del país, una zona del tamaño de Portugal repleta de oro, diamantes, uranio y piedras raras "donde solo viven 15.000 indios" y que en su opinión provoca la codicia de agentes extranjeros.

    "Los que nos atacan están preocupados por las riquezas y minerales y la biodiversidad que existe en esa área", dijo el presidente.

    El líder brasileño terminó su bloque referente al área ambiental diciendo que Brasil está listo para aprovechar todo su potencial de forma sostenible. 

    El 'resurgimiento' de Brasil

    Además, Bolsonaro dijo que su país está renaciendo tras haber estado al borde del socialismo.

    "Les presento un nuevo Brasil que resurge después de estar al borde del socialismo, está siendo reconstruido a partir de los anhelos e ideales de su pueblo", dijo Bolsonaro al comenzar su discurso.

    El presidente brasileño añadió que estar "muy próximos" al socialismo trajo a Brasil corrupción generalizada, recesión económica, violencia y "ataques ininterrumpidos a valores familiares y religiosos".

    Bolsonaro comenzó su discurso criticando a Cuba y a Venezuela, empezando por denostar el acuerdo al que llegó el Gobierno de la expresidenta Dilma Rousseff (2003-2011) para que médicos cubanos trabajaran en Brasil.

    Para el líder ultraderechista, ese pacto implicaba que los doctores fueran víctimas de "verdadero trabajo esclavo" y añadió que hubo ejemplos de agentes cubanos que actuaban en países extranjeros "para la implementación de dictaduras".

    Bolsonaro también criticó a Venezuela, diciendo que Brasil siente los impactos de la crisis en ese país, y señaló al Foro de Sao Paulo como una "organización criminal" creada por los expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011), Fidel Castro (1976-2008) y Hugo Chávez (1999-2013) que en su opinión buscaba imponer el socialismo; Bolsonaro cree que el foro continúa vivo y "debe ser combatido".

    En este sentido, el presidente brasileño hizo un paralelismo con la historia brasileña, aludiendo, sin citarla directamente, a la dictadura militar (1964-1985), al decir que en Brasil consiguió superar la amenaza comunista: "Vencimos aquella guerra y resguardamos nuestra libertad", afirmó.

    En el ámbito económico, Bolsonaro dijo que tras dos décadas de parálisis y corrupción generalizada, Brasil se está abriendo al mundo, y puso en valor la firma de los acuerdos comerciales del Mercosur con la Unión Europea y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA, por su sigla en inglés) y los pasos que está dando Brasil para entrar en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). 

    Las citas de la Biblia

    Asimismo, el presidente brasileño Jair Bolsonaro hizo varias referencias a Dios y a la Biblia en su discurso y atacó duramente la llamada "ideología de género" y la corrección política.

    "[La ideología de género] invadió nuestros hogares, intentó destruir la inocencia de nuestros niños, pervirtiendo la identidad más básica y elemental, la biológica; lo políticamente correcto expulsó la racionalidad y la sustituyó por la manipulación, la repetición de clichés y los lemas. Expulsó a Dios y la dignidad con la que él nos revistió", dijo el presidente.

    Bolsonaro citó a Dios al principio y al final de su discurso, agradeciéndole por haberse salvado de "milagro" del ataque perpetrado por "un militante de izquierda" [en referencia a la puñalada que sufrió en la campaña electoral, hace un año], y citó uno de sus versículos de la Biblia favoritos, un fragmento del Evangelio de San Juan que dice "Conocerás la verdad y la verdad te liberará".

    El líder de ultraderecha dijo que la ideología de género domina medios de comunicación, universidades y escuelas y que dejó un rastro de "ignorancia y miseria" por donde pasó.

    El presidente brasileño expresó su preocupación por la persecución a misioneros y minorías religiosas en el mundo y dijo que Brasil condena enérgicamente todos esos actos.

    Bolsonaro repasó sus visitas internacionales en los últimos meses (EEUU, Israel, Argentina) y comentó que en breve se reunirá con importantes socios asiáticos, en sus viajes programados para Japón, China, Emiratos Árabes Unidos y Qatar.

    Tema:
    La 74 Asamblea General de la ONU (126)
    Etiquetas:
    economía, política interna, Asamblea General de la ONU, Jair Bolsonaro, Brasil
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