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    Una pistola (imagen referencial)

    El Gobierno de Bolsonaro genera euforia en el principal fabricante de armas de Brasil

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    RÍO DE JANEIRO (Sputnik) — La empresa brasileña Taurus, una de las principales fabricantes de armas de fuego, no esconde sus perspectivas optimistas ante el Gobierno de Jair Bolsonaro, cuyas medidas en favor de la flexibilización de la tenencia y porte de armamento podrían multiplicar sus ventas.

    El presidente de Taurus, Salesio Nuhs, aseguró en una entrevista con Sputnik que la empresa ya está preparada para hacer frente al aumento de la demanda.

    "Aquí en Brasil las cosas van a mejorar mucho, es la expectativa de todos los brasileños, pero por más que aumente la venta en Brasil no hay problema, porque vamos a atender como prioridad esa demanda (…) Mi preocupación es decirle a todos los brasileños: no van a faltar armas; si compran, entregaremos en hasta tres días", dijo.

    Taurus es el mayor fabricante de revólveres del mundo y de su fábrica situada en Rio Grande do Sul (sur) salen cada día 4.000 armas.

    La mayoría se exporta a otros países, y tan solo un pequeño porcentaje (alrededor del 8%) se queda en Brasil, en un mercado de momento copado por las fuerzas de seguridad, pero que pronto podría dar entrada a la población civil.

    La compra de armas en Brasil no estaba prohibida hasta ahora, pero existían ciertos requisitos, unas exigencias "muy rígidas", según Nuhs, que acababan haciendo que muchos desistieran de la compra.

    Bolsonaro convirtió en uno de los ejes de su campaña el derecho a la legítima defensa, y una de sus primeras medidas tras llegar a la presidencia fue firmar un decreto que flexibiliza la tenencia de armas.

    Ahora, por ejemplo, no es necesario justificar ante la Policía Federal la necesidad de guardar armas en casa, y se permite la compra de hasta cuatro armas por persona.

    El próximo paso será facilitar el porte en la calle, aunque para ello Bolsonaro necesita el aval del Congreso, lo que se aventura más complejo, a pesar de la influencia de la llamada "bancada de la bala", conformada por los legisladores que representan los intereses de la industria armamentística.

    El presidente de Taurus, uno de los empresarios que acudió a la toma de posesión de Bolsonaro en Brasilia el 1 de enero, se muestra totalmente a favor de la flexibilización y niega que armar a la población pueda multiplicar los índices de violencia, como apuntan la mayoría de los estudios especializados.

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    Un total de 44.475 brasileños perdieron la vida en 2016 por armas de fuego (Brasil es líder mundial en esta categoría), según los datos del Atlas de la Violencia elaborado por el Foro Brasileño de Seguridad Pública.

    Ese informe destaca que la tendencia al alza de los últimos años (de 2006 a 2016 hubo un aumento del 27,4%) podría ser aún peor si no fuera por las limitaciones creadas por el Estatuto del Desarme de 2003, que el Gobierno de Bolsonaro se propone desmontar.

    Para Nuhs, armar a la población no es agravar el problema, sino contribuir a la solución.

    "Los brasileños no tienen armas en sus residencias porque estaba prohibido; ahora ya no, ahora todos los brasileños podrán tener un arma de fuego; hasta ahora la duda favorecía al bandido, ahora la duda favorecerá al ciudadano de bien", comentó el empresario.

    En su opinión, "es un derecho que tienes, no hace falta que no compres si no quieres".

    En la pasada campaña electoral, ante el ascenso de Bolsonaro en las encuestas, las acciones de Taurus llegaron a subir un 200%.

    Pero también hubo fuertes caídas, ante las presiones del entorno del líder ultraderechista (sobre todo de sus hijos) en favor de romper el monopolio que Taurus tiene en Brasil y facilitar que empresas extranjeras se instalen en este país.

    Taurus copa la totalidad del mercado privado de fabricantes de armas, mientras la empresa Imbel, que es propiedad del Estado, tiene un peso mucho menor.

    Nuhs dice no temer que se actualicen las leyes para que aumente la competencia, porque Taurus es una empresa global que exporta a más de 70 países.

    En 2018, la empresa tuvo un beneficio de casi 80 millones de dólares, un 36,4% más que en 2017, y tiene ambiciosos planes internacionales.

    En EEUU, que representa más de la mitad de su mercado internacional, trasladará su sede de Florida al estado de Georgia (ambos en el sur), donde espera duplicar su capacidad y fabricar 800.000 armas al año.

    Además, en la India está conformando una inversión de riesgo compartido para fabricar fusiles y espera consolidarse en Filipinas, donde la política de mano dura del Gobierno de Rodrigo Duterte también genera optimismo a Nuhs.

    "El protocolo de aceptación de Filipinas es uno de los más rigurosos del mundo y ya nos han aceptado tres lotes, el mercado allí puede crecer bastante", sostuvo.

    Con el mercado viento en popa, el presidente de Taurus se esfuerza en marcar distancia de tragedias como la del colegio de Suzano, en el estado de São Paulo (sureste) donde el pasado mes de marzo, dos jóvenes con armas de fuego, un hacha y una ballesta masacraron a 10 personas, o la matanza de 50 personas en Nueva Zelanda.

    En su opinión, las armas utilizadas en este tipo de masacres suelen tener un origen ilegal.

    "Esas tragedias son lamentables y lo lamentamos profundamente (…) pero difícilmente suceden con un arma registrada, cuando la persona se hace responsable de su arma", dijo.

    En Brasil, la tragedia de Suzano reabrió tímidamente el debate sobre las armas, y aunque algunos líderes del Gobierno aseguraron que las muertes se podrían haber evitado con vigilantes armados en los colegios, la opinión pública parece caminar en otra dirección.

    El 72% de los encuestados dijeron no creer que la sociedad sea más segura por el hecho de contar con más personas armadas para protegerse, según un sondeo de opinión pública divulgado el 11 de abril por el instituto Datafolha.

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    Además, 80% dijeron que no pretendían comprar un arma pese a las nuevas facilidades, y 64% se manifestaron en contra de la tenencia civil de armas, seis puntos más que una encuesta realizada por Datafolha en 2018. 

    Etiquetas:
    armas, venta, Jair Bolsonaro, Brasil
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