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    Jair Bolsonaro, presidente electo de Brasil

    El fracaso del colombiano que Bolsonaro había elegido para 'cambiar' la educación

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    Ricardo Vélez Rodríguez fue removido de su cargo de ministro de Educación de Brasil antes de que cumplir 100 días de gestión. Su alejamiento solo se explica por los problemas internos que desató y su insistencia en ser incluso más polémico que el propio Jair Bolsonaro.

    Es que la polémica llegó incluso antes de asumir, cuando algunas de sus reflexiones sobre la dictadura brasileña (1964-1985) en su blog personal 'Rocinante' se hicieron públicas. En una entrada de 2017, el ahora exministro había considerado que la fecha del 31 de marzo de 1964, cuando se produjo el golpe, debía ser "recordada y celebrada".

    Para el filósofo nacido en Colombia pero nacionalizado brasileño, las Fuerzas Armadas brasileñas realizaron en ese período un "importante y patriótico papel" en favor de la nación. El problema, consideraba, era que la imagen de lo sucedido había sido modificada por las universidades públicas, dominadas desde el retorno a la democracia por "la izquierda rabiosa".

    Incluso antes de que asumiera su cargo, la prensa se hacía eco de que Vélez Rodríguez apuntaba su gestión a cambiar drásticamente el modelo educativo, que para el recientemente cesado se caracteriza por un "adoctrinamiento enquistado en la ideología marxista (…) destinado a desmontar los valores tradicionales de la sociedad en lo que atañe a la preservación de la vida, la familia, la religión, la ciudadanía, en suma, del patriotismo".

    Ya en su cargo, una de las primeras medidas de Vélez Rodríguez fue eliminar la Secretaría de Diversidad. También planteó eliminar las referencias a la diversidad étnica en los textos escolares. En su momento, Bolsonaro explicaba la decisión asegurando que "los gobiernos anteriores invertían a propósito en la formación de mentes esclavas de las ideas de dominación marxista".

    La gestión de Vélez Rodríguez estuvo caracterizada por los despidos y renuncias de mandos medios y funcionarios como consecuencia de disputas internas entre militares, funcionarios de perfil técnico y jerarcas 'olavistas', como se denomina a los seguidores de las ideas conservadoras del filósofo Olavo de Carvalho. Este exponente, contrario a la globalización, es considerado uno de los los ideólogos que guían al Gobierno de Bolsonaro.

    Su última polémica llegó a comienzos de abril, cuando en una entrevista con el diario Valor Económico aseguró que el golpe de Estado de 1964 fue "una decisión soberana de la sociedad brasileña" y se trató de "un cambio institucional, no un golpe".

    En consonancia con esa postura, el colombiano ratificó su intención de impulsar una "reconstrucción" de la historia reciente de Brasil, con nuevos textos escolares que permitan "que los niños puedan tener una idea verídica, real, de lo que fue la historia".

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    En la misma entrevista, el ahora exministro se había mostrado contrario a armar a los profesores brasileños, tal como se había propuesto desde sectores políticos, pero defendió la necesidad de que la Policía cumpla "funciones administrativas" en las escuelas para garantizar la seguridad.

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    escuela, educación, golpe de estado, Ministerio de Educación de Brasil, Ricardo Vélez Rodríguez, Jair Bolsonaro, Brasil
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