13:58 GMT +311 Diciembre 2019
En directo
    Habitantes de Caracas en las faldas del cerro Ávila (Archivo)

    Apagón obliga a habitantes de Caracas a recoger agua de las laderas de una montaña

    © Sputnik / Magda Gibelli
    América Latina
    URL corto
    100
    Síguenos en

    CARACAS (Sputnik) — En las faldas de la montaña Warairepano (también conocida como cerro Ávila), ubicada al norte de la capital, decenas de habitantes se aglomeraron para llenar bidones con agua, luego que el apagón agudizara la crisis del suministro de este servicio.

    "Tengo cuatro horas esperando para agarrar agua, y la voy a usar para cocinar, lavar los platos y para limpiar, aunque tenemos racionamiento, esta vez fue peor, porque desde el jueves no se puede ni comprar agua potable, y no llega nada por el grifo", expresó a esta agencia Marbella Blanco de 60 años, residente de Pinto Salinas (oeste).

    Quienes hacían la fila, llevaban consigo envases plásticos que recogían desde uno hasta 20 litros de agua.

    "Yo me traje todos los envases que tengo en mi casa para llenarlos de agua, porque ayer no tenía ni para darle de tomar", señaló a Sputnik Diego Santoyo de 38 años, habitante de El Cafetal (este).

    Los ciudadanos se concentraron específicamente en la Cota Mil, una avenida ubicada al norte de la ciudad, que colinda con el referido cerro.

    En uno de los puntos que recorrió esta agencia, los bomberos prestaban respaldo a la población, colocando las mangueras que utilizan para apagar el fuego en los puntos en los que sale agua a través de tuberías, que se nutren de las quebradas de la montaña.

    "Estaremos aquí hasta que la luz del sol nos permita", indicó uno de los funcionarios a Sputnik.

    Temas relacionados: Maduro: objetivo del ataque eléctrico es provocar un estallido social

    Mientras, quienes hacían las filas se distribuían las tareas para hacer más rápido y efectivo el llenado de los envases.

    "Aquí nos estamos rotando, unos se encargan de llenar, otros de tapar los envases, y otros de cargarlos, la idea es apoyarnos entre todos, para que la situación sea más llevadera, y todo sea más rápido", agregó Mariangel Soto.

    Por las calles de Caracas, en un recorrido que hizo esta agencia se observaba a los ciudadanos por las avenidas y autopistas llevando bidones de agua, algunos en carretas, otros en moto, e incluso a cuestas.

    "Yo tuve que caminar más de tres kilómetros con la carreta para llegar a mi casa, porque aquí en el barrio no tenemos ni una gota de agua", señaló Carla Núñez a Sputnik, en el sector 5 de Julio de Petare, una favela ubicada al este de Caracas.

    Desde el año 2014, en la capital venezolana se aplican racionamientos de agua en muchos sectores, y aunque las autoridades anunciaron en julio de 2018, un plan de recuperación "prioritario de los servicios básicos", la mayoría de los habitantes de la ciudad no cuentan con suministro continuo e incluso los días de racionamiento se ven interrumpidos sin previo aviso.

    Asuntos relacionados: El gobierno en la sombra y la parálisis estratégica: hipótesis de conflicto para Venezuela

    Las redes eléctricas venezolanas colapsaron el 7 de marzo tras una avería en El Gurí, planta hidroeléctrica que proporciona el 80% del consumo de fluido de Venezuela, como consecuencia de un ataque informático al sistema de control automatizado de la central.

    El apagón que comenzó el jueves 7 afectó los 23 estados del país.

    La telefonía fija y móvil tampoco funcionaba en varios estados, según pudo comprobar esta agencia.

    El presidente Nicolás Maduro acusó al imperialismo estadounidense de anunciar y dirigir la guerra eléctrica contra Venezuela.

    Según denunció el ministro de Información, Jorge Rodríguez, Washington sabía de antemano lo que debía ocurrir con el sistema eléctrico de Venezuela y así lo confirma la rapidez con la que reaccionaron en las redes el secretario de Estado, Mike Pompeo, y el senador Marco Rubio.

    Etiquetas:
    agua, apagón, Caracas, Venezuela
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik