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    Estas son las propiedades que la Ley Helms-Burton reconoce como "robadas" en Cuba

    © Sputnik / Mikhail Voskresensky
    América Latina
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    Las propiedades nacionalizadas por el Estado cubano al triunfo de la Revolución han sido tema de litigio y polémica con aquellos ciudadanos que abandonaron la Isla en 1959. El Gobierno de Estados Unidos mediante la Ley Helms Burton en 1996 calificó el hecho como un robo que, según comprende, se extiende hasta la actualidad.

    La Ley Helms-Burton entró en vigor el 12 de marzo de 1996, durante el mandato del expresidente Bill Clinton. Desde entonces los Títulos I y III destacan entre los más polémicos por las numerosas restricciones que promueven, entre ellas conceder recurso civil en tribunales de los Estados Unidos contra nacionales de terceros países por "traficar" con las propiedades nacionalizadas.

    Según el Derecho Internacional, "todo Estado tiene derecho de nacionalizar, expropiar o transferir la propiedad de bienes extranjeros, y el deber de pagar una compensación apropiada, teniendo en cuenta sus leyes y reglamentos aplicables y todas las circunstancias que el Estado considere pertinente", explica el sitio CubavsBloqueo.

    El Título III de la también conocida como Ley de la libertad, desconoce este derecho y por ende rechaza la legitimidad de las nacionalizaciones efectuadas en la Isla durante los primeros años del proceso revolucionario.

    El politólogo cubano Arturo López-Levy, explicó a Sputnik cómo dicha Ley reconoce las propiedades de cubanos nacionalizados en Estados Unidos como "robadas".

    "La ley Helms Burton define como propiedad estadounidense las propiedades de aquellos cubanos personas que se han hecho ciudadanos de Estados Unidos, incluso después de la pérdida de esta propiedad", aclaró el catedrático de la Universidad Gustavus Adolphus College de Minnesota.

    Con el embargo, Estados Unidos también eliminó la única posibilidad que el nuevo Gobierno de la Isla poseía para compensar a los ciudadanos estadounidenses tras la expropiación de sus propiedades, tal como se estableció en ley en Cuba en 1960 y como se efectuó con otros nacionales extranjeros.

    Con el apoyo a la Ley Helms Burton, el propio Congreso de Estados Unidos decretó que las expropiaciones cubanas fueron ilegales y que "fueron robadas", así como reconoció el derecho de los titulares que continúan siendo, en su criterio, aquellos ciudadanos estadounidenses al momento de la expropiación o aquellos cubanos que abandonaron Cuba y adquirieron la ciudadanía posteriormente.

    "Un cubano que emigra hoy a los Estados Unidos y en cinco años se hace ciudadano estadounidense, hace valer como suya hasta la propiedad que fuera de algún predecesor de la cual él debería haber recibido herencia, convirtiéndola así en una propiedad norteamericana, en virtud de toda la ficción que esta ley comprende", explicó López-Levy.

    Además, señaló que "las decisiones que tomen las cortes norteamericanas serían ejecutadas por la rama ejecutiva, lo que quiere decir que quienes adquieran o comercien con estas propiedades entrarían en deuda con el Gobierno estadounidense y este podría confiscar sus cuentas, empresas, barcos y activos de cualquier tipo".

    También: Díaz-Canel critica la suspensión por solo 45 días de ley Helms-Burton

    Etiquetas:
    reclamos, propiedades, confiscación, Derecho Internacional, nacionalización, Ley Helms-Burton, América Latina, Cuba
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