"El feminicidio es la expresión más extrema de la violencia contra las mujeres. Ni la tipificación del delito ni su visibilización estadística han sido suficientes para erradicar este flagelo que nos alarma y horroriza cada día", dijo la secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena.

La secretaria ejecutiva llamó a los países de la región a priorizar las políticas públicas destinadas a prevenir, sancionar y erradicar todas las formas de violencia contra las mujeres.
"El términos absolutos, la lista de feminicidios la lidera Brasil [con 1.133 víctimas confirmadas en 2017]. No obstante, si se compara la tasa por cada 100.000 mujeres, el fenómeno alcanza una extensión en El Salvador que no encuentra paralelo en otro país de la región: 10,2 feminicidios por cada 100.000 mujeres", señala el informe.
Temas relacionados: Gobierno argentino otorga ayuda económica a hijos de víctimas de feminicidios
Por su parte Panamá, Perú y Venezuela registran tasas inferiores al 1,0 en la región.
"Todas las formas de violencias que afectan a las mujeres están determinadas, más allá de su condición sexual y de género, por diferencias económicas, etarias, raciales, culturales, de religión, y de otros tipos", advierte la CEPAL y añade que frente a esto las políticas públicas deberían tomar en cuenta la diversidad de las mujeres y de la violencia contra ellas.
Frente a esta grave situación, la Cepal observa que 18 países de la región modificaron su legislación para sancionar este crimen, tipificándolo como feminicidio, femicidio u homicidio agravado por razones de género entre los que se encuentran Costa Rica, Guatemala, Chile, El Salvador, Argentina, México, Nicaragua, Bolivia, Honduras, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana, Venezuela, Brasil, Colombia, Paraguay y Uruguay.