En directo
    América Latina
    URL corto
    0 0 0
    Síguenos en

    A tres años y medio de los decretos que permitieron el cultivo y la comercialización de cannabis para la investigación científica o uso medicinal, la vicepresidenta de la Sociedad Uruguaya de Endocannabinología, Julia Galzerano, dijo a Sputnik que falta "voluntad política" para que el "cannabis medicinal sea accesible a todos".

    El registro más antiguo que existe sobre el uso del cannabis en tratamientos médicos data de 4.000 años atrás, pero recién hace 20 años se descubrió que algunos de los 500 químicos diferentes que tiene el cannabis actúan en el sistema endocannabinoide de los mamíferos cordados, cuya función es regular la homeostasis del organismo.

    "No es que sea una planta milagrosa —aseguró la experta-, sino que el sistema endocannabinoide tiene receptores a todo nivel: en el cerebro, en el sistema nervioso periférico, en el sistema inmune", explicó.

    Cuando los fitocannabinoides de la planta o los cannabinoides químicos se acoplan a esos receptores "empiezan a hacer que funcione ese sistema que antes no funcionaba, por eso el cannabis actúa en tantos síntomas", agregó.

    Galzerano contó que las consultas que más recibe son por dolores crónicos, principalmente osteoarticulares, por patologías de columna, y de personas mayores a 60 años.

    "Hay muchas patologías o síntomas de esas patologías que no responden a la medicina tradicional, y siempre la gente ha buscado alternativas que le den soluciones y menos efectos colaterales", aseguró.

    Las enfermedades más tratadas con cannabis medicinal a nivel mundial son la epilepsia refractaria, los dolores crónicos, y las neurodegenerativas: esclerosis múltiple y parkinson.

    Investigación y producción

    En diciembre de 2013 el Parlamento uruguayo aprobó la Ley N° 19.172 de control y regulación sobre la producción, adquisición, almacenamiento, comercialización y distribución de cannabis.

    Dos años más tarde, el Poder Ejecutivo reglamentó la ley a través del Decreto 46/015, y habilitó el cultivo, cosecha, acopio y comercialización de cannabis "para ser destinado en forma exclusiva a la investigación científica, o a la elaboración de Especialidades Vegetales o Especialidades Farmacéuticas para uso medicinal".

    Sin embargo, Galzerano reconoció que todavía es "poca" la investigación, tanto en el país como en el mundo.

    "El ministerio de Salud dice que no hay tanta investigación o que [los estudios] no son serios, pero nosotros sabemos que sí hay. Algunos proyectos presentados no se han aprobado, también ha habido gente del extranjero que ha presentado y se ha ido del país porque hay muchas trabas. Es difícil", aseguró.

    Más información: Ministerio: cannabis medicinal legal en Uruguay no contempla todos los pacientes

    En ese sentido recordó que en agosto de 2017 la banca privada y pública comenzó a cerrar las cuentas de las farmacias comercializadoras de marihuana en el país, por considerar que están vendiendo una sustancia prohibida para la comunidad internacional.

    La especialista también señaló que es "muy poca" la producción con fines medicinales que está regulada, y que actualmente sólo se puede acceder al cannabis medicinal a través de la importación, por ello los pocos productos nacionales que se encuentran en las farmacias son producidos con materia prima de Suiza o Estados Unidos.

    De todas formas, puntualizó que los productos "no son accesibles económicamente para la totalidad de la gente, entonces esto hace que el cannabis no regulado igual siga existiendo y que haya una gran oferta y mercado no regulado".

    Además: Valencia vota a favor de la legalización controlada del cannabis

    Según una encuesta realizada en 2017 por Monitor Cannabis, del total de personas que declara estar en tratamiento con productos de cannabis medicinal, casi un 23% los adquiere en el exterior. Quienes acceden mediante productos elaborados en el país, la mitad lo hace a través de autocultivo (con y sin registro) y la otra mitad lo hace a través del suministro por otras personas (cultivadores, productores de extractos, entre otros).

    "Esto confirma una vez más la existencia de un mercado clandestino de productos y que un alto porcentaje de personas recurre al autocultivo para hacer uso del cannabis con fines medicinales. En ambos casos, los productos difícilmente cumplen estándares de calidad", se lee en el informe.

    Sobre ese punto Galzerano señaló que los médicos que trabajan con cannabis "necesitan saber qué componentes tiene y asegurarse de que no tenga contaminantes" para poder indicar un tratamiento adecuado.

    "Hay un grupo de cultivadores que se han organizado y están tratando de llevar adelante un proyecto, pero se encuentra con el problema de los bancos, de la infraestructura, de un montón de cosas que trancan", aseguró.

    Dentro de ese "montón de cosas" están los trámites que se deben realizar en el Instituto de Regulación y Control del Cannabis: "son engorrosos", "salen mucho dinero", y quienes producen el cannabis medicinal en el país no cuentan con las posibilidades de una "big pharma".

    La Sociedad Uruguaya de Endocannabinología considera que debería haber un cambio en "las exigencias" a los productores nacionales. Galzerano aseguró que se necesita "voluntad política para que el uso del cannabis medicinal sea más práctico y accesible a todos".

    Además:

    Comienza venta en Uruguay de yerba mate con cannabis
    Zimbabue legaliza la producción de cannabis con fines médicos o científicos
    Etiquetas:
    regulación, medicinal, cannabis, Uruguay
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook